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Title: Empezando...
Description: Declaración inicial de Fomento Obrero Revolucionario: su filiación revolucionaria y su rechazo de la reconciliación nacional, la monarquía y la democracia popular como salidas al franquismo.
Date: 01/12/1958
Category: Alarma n.º 1
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1958-12-empezando
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*Alarma*, n.º 1, diciembre 1958 (págs. 1-5). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1958%20Alarma%2001.pdf)

Ideologicamente no empezamos, ni siquiera reanudamos porque nunca iterrumpimos. Venimos de muy lejos, desde el primer tiempo en que hubo hombres sublevados; vamos de camino, mucho mas lejos todavia. Entroncamos con los revolucionarios mas cabales de antaño y suscitamos ya los de mañana. De idea en idea, de hombre en hombre somos el instante imperecedero de la energia reivindicadora del individuo a través de la historia, el continuo afirmativo de las exigencias humanas frente a las contingencias del reaccionario acaecer politico. Ser hombre, en nuestra época mas perentoriamente que nunca, es comportarse revolucionariamente. Nosotros ejercemos nuestro oficio de hombres sin trapacerias, tembliques ni adulteraciones. Asi pues, no empezamos, continuamos; lo que empieza es esta publicacion, y una jornada nueva en el persistente duelo contra la sombria reaccion española.

Somos hombres de la guerra civil y hombres de despues, unidos por un ideario que sobrepasa las fronteras, que las suprime ya virtualmente, requisito indispensable de la accion socialista hoy. Buena parte de nosotros, los veteranos y los nuevos, hemos conocido las prisiones de la España sagrada; algunos tambien las de la policia rusa. Ninguno somos "arrepentido", ni del franquismo ni del stalinismo. La tirania, la explotacion, no nos engañaron nunca, aun embozada de comunismo o de democracia. Nuestro abolengo politico viene desde Marx y Engels, la priemera internacional, los años revolucionarios de la segunda y la tercera, Liebknecht, Lusembrugo, Lenin, Trotsky, Daniel de Leon, la Oposicion a la contrarrevolucion stalinsita en Rusia. Por los acontecimientos entroncamos con la Comuna de Paris, la revolucion rusa del 17, la alemana del 18-23, lo centenares de miles hombres asesinados por el actual sistema en Rusia, en su deztruccion del poder revolucionario, la insurreccion española del 19 de julio de 1936 frente a la reaccion clerigo-militar, la insurreccion de mayo de 1937 contra stalinismo y Frente Popular, los millares de hombres asesinados por el franquismo. Reivindicamos igualmente la accion insurgente del proletariado aleman, polaco, hungaro, etc., contra los régulos de Moscu.

Por si solo, lo dicho comporta un programa revolucionario sin mitigaciones, programa cuya amplitud, facetas y modalidades tacticas se deducen de este hecho, consecuencia mundial de la historia reciente: Whsington y Moscù, Mocù y Washington son factores simetricos y complementarios de la contrarrevolucion mundial. Necesitamos decirlo de la manera mas inequivoca posible porque nosotros no jugamos al democrata anti-franquista. Aspiramos a agrupar hombres revolucionarios, no figurantes de tablado. Nuestro anti-franquismo perfora hasta las raices del sistema, y nuestra exigencia de libertad, inconforme con ficciones juridicas, reclama la igualdad economica.
No tenemos nada que ver, ni aceptaremos tenerlo jamàs, con los anti-franquistas de inspiracion rusa, que nos deparan otra tirania, ni con los democratas aroma Washington, que para competir con Rusia nos prometen unas libertades secreteadas en los confesonarios y apuntaladas por las bases americanas. Si hace 20 años la victoria de Franco se debio a la coincidencia y colusion de Stalin, Roosevelt y Hitler contra la revolucion obrera, hoy que el siniestro bufon pierde pié, cuando el proletariado reanuda su actividad y el capitalismo español zozobra de nuevo, nosotros consideramos una primer obligacion alertar contra toda politica que incline a Washington o a Moscù.

El triunfo de Franco no invalida ninguno de los factores sociales que produjeron la gran conmocion revolucionaria del decenio 30, antes al contrario, los ha ensanchado y exacerbado. Las clases de la poblacion cuyos sordidos intereses azuzaron y asoldaron la accion del ejército (o sea, el clero y la burguesia), creyeron que el terror, mas la doctrina cristiana a la fuerza imbuida en la poblacion, formarian una juventud bovina y exangüe, exorcizando por siempre la vuelta del Malo, la revolucion. Implacable ha sido el terror, en efecto, y se han puesto en juego desde las brujerias prehistoricas hasta la técnica moderna para conseguir el embrutecimiento perfecto del pais. No muy lejos han andado de ello, pues en verdad, lo que de hecho, aunque a contrasentido, cabria llamar hoy cultura española es aun mas oscurantista, y mucho mas venal que la de los tiempos de Godoy, universidades, "literatura", revistas y periodismo por igual. Los mas cultos e interiormente libres (¡cuan recondito ese interior!) de los intelectuales reconocidos, siguen el principio ético del proverbio persa: besan la mano que debieran morder.

Pese a todo, jamas el régimen consiguio adoctrinar la juventud obrera, y hoy se le insurgen ésta y la propia juventud estudiantil, avergonzada del sistema en que vive. La historia es terca y recurrente. Por vericuetos mùltiples, insospechados a veces, insinuàndose por celadas sendas cuando el garrote media, arroja reiteradamente a la escena politica sus necesidades —las del hombre— hasta cumplimiento entero o desbarate de la sociedad que las engendra. Asi, veinte años de totalitarismo bajo el ave maria estan reventando a ojos vista. Triunfando contra la revolucion, tras cuatro lùstros de dominacion incontestada y de sevicias incontables, Franco y su jarca abocan a hacer todavia mas indispensable que ayer la revolucion vencida. Creian, obtusos, que la revolucion es un partido, fusilado el cual, el capitalismo viviria siglos yertos, sin que una idea o la virilidad de una protesta les perturbase a ellos la digestion. Cierto, el clero español, estulto, antropofàgico en el sentido mas vecino posible a los degustadores de corazon e higado, no desdeñaria la vuelta a aquella edad de oro eclesiàstica que fueron los siglos negros de Europa, cuando nadie ponia en duda la incapacidad del hombre para regir sus propios destinos, de donde la idea de dios saca su fuerza. Pero en España mas que en ningùn otro sitio, él mismo es hoy un gran trust capitalista cuyo funcionamiento crea las condiciones minimas de la revolucion.

Huelgas obreras, motines estudiantiles, division y rivalidad de los vencedores, asco profundo y general de la poblacion frente al régimen, problemas economicos, e incluso el acertijo de la sucesion, otras tantas cuarteaduras que iran ensanchàndose hasta el hundimiento, y por donde ya traslumbra la misma gran contienda que origino las luchas del decenio 30. Es imposible predecir si la caida del régimen se precipitarà o se alongarà. Estamos convencidos que habria dado de bruces hace años de haberse hecho lo necesario en la clandestinidad y en la emigracion. Mas el comportamiento de las grandes organizaciones del exilio es consecuencia del que tuvieron durante la guerra civil. No cabe criticarlo en este momento, sino constatarlo y señalar la necesidad, *al margen de ellas*, de un nexo ideologico y organico nuevo que una a los hombres mas conscientes y decididos, tanto entre la juventud obrera como la estudiantil. es la mejor manera de acortar los plazos, aprovechar al màximo las energias contra el régimen, y sobretodo de precaver que mañana se nos birle otra vez la victoria.

La misma gran contienda, mas vasta y premiosa que el decenio 30, *la contraposicion irreductible entre revolucion socialista y conservacion del capitalismo en cualquiera de sus formas*, he ahi lo que los acontecimientos nos traen de nuevo. Nos importa dejarlo sentado desde ahora y con tanta mayor netitud cuanto que la revolucion encuentra otra vez atravesados en su camino los mismos partidos que durante la guerra civil la hicieron recular en beneficio de Franco. Pero ahora todo es mas descarado: esos partidos quieren, buscan, *tienen adquirida en parte* la alianza directa de lementos franquistas, militares, clérigos o falanjistas. Frente a ellos, cuya conducta y objetivos estàn preñados de asechanzas, nos delimitamos aqui en forma sumaria, pero sin medias lenguas, a reserva de volver pausadamente sobre los diversos puntos en publicaciones posteriores.

*Reconciliacion de los españoles o unidad nacional.* Ninguna, ni hoy ni mañana, porque esa es una formùla jesuitica para perpetuar las relaciones de produccion y distribucion existentes, lo actual con ligeros cambios de superestructura. No puede haber reconciliacion entre la necesidad humana de la revolucion social, sin cuya satisfaccion lo que llamamos civilizacion siéndolo apenas terminarà por desaparecer, y las necesidades antisociales, reaccionarias de los estamentos capitalistas. Entréguese a los trabajadores que los ponen en funcion, todos los medios de produccion: industria, tierra, centros cientificos y de enseñanza, prensa, radio, cinema, etc. entréguenseles las armas que detentan el ejército y demàs cuerpos coercitivos, disuélvanse éstos, organicese la produccion suprimiendo la venta del hombre (fuerza de trabajo), y una distribucion para el consumo, sin beneficios de burgueses ni tecnocratas, creese un poder politico democràticamente elegido por cuantos trabajan; a partir de ahi, *unicamente a partir de ahi* podrian hablarse lealmente de reconciliacion. Lo demàs son càlculos, combinaciones de torpe, cuando no de aviesa intencion. Quienes ahora emplean esa formula, sean stalinistas, curas, militares o "socialistas", nos la impondran mañana, tricornios por delante. Lo que en realidad nos piden es no hostilizar a los explotadores, en particular a iglesia y ejército, cuando precisamente esos son los manantiales de la brutalidad actual, el obstaculo principal a la liberacion de la sociedad entera. En el fondo, los reconciliadores hostilizan a toda la poblacion enemiga de Franco. La entente entre algunos falsos anti-franquistas de dentro y otros decrépitos de fuera, la inspira un miedo comùn a la accion insurgente de los oprimidos. Nos reservan malas cosas; Tratan de impedir la revolucion, y en cambio retrasan la caida de Franco.

*Restablecimiento de la monarquia.... constitucional.* Al irrumpir las masas en la escena politica española, en 1931, la monarquia se vino abajo, incapaz de resistir la aversion popular concitada por tres siglos de decadencia, corrupcion, despotismo e innùmeros delitos de gran envergadura historica. Si las maniobras pro-borbonicas que desde tiempo ha se vienen urdiendo entre personas influyentes del interior y del exterior tuviesen éxito, la monarquia "nueva" seria tan clerical y militarista como siempre, pero mucho mas policiaca y falazmente constitucional. Los monàrquicos españoles son la misma gente que desde la guerra civil gobierna. No existen ni pueden existir otros, por mas que cualquier cambio seria acogido con aplausos al principio. Los personajes y partidos del exterior que a las claras o bajo mano propician la monarquia seran, en cualquier caso, incapaces de darle un sustento popular; en cambio, no escaparan a la bochornosa culpa de haber restaurado una institucion pùtrida que ellos mismos contribuyeron a expulsar. No es que la monarquia haya mejorado; son ellos quienes han empeorado.

*Democracia popular.* Nadie habla de esa perspectiva de sucesion, y menos que nadie quienes la cabilan, hecho importantisimo y grave entre todos los de la actual sintomàtica "anti-franquista". Por el momento, los hombres de Moscù se guarecen tras cualquier rotulo:
son republicanos, democratas, monàrquicos constitucionales, cristiano-cemocratas e incluso falanjistas "bienintencionados", segùn la clientela a que se dirijan. Incluso tacharian de provocacion la defensa llana de lo que persiguen, tan impenetrables son los designios de su metropoli! Por su parte, los democratas aroma Whashington prefieren, como Franco mismo, no aludir al asunto sino bajo formula mendaz de "peligro comunista". Creen forzar asi en favor suyo la mano gofa y avara de las finanzas yankees. La verdad es muy otra, y la diremos nosotros.

Entre todas las "soluciones" *anti*-revolucionarias ideadas, la que lleva en reserva el partido de Moscù es la que mayores posibilidades de éxito tiene. Ello por diversas razones. En prominente lugar, porque daria curso al capitalismo de Estado, meta obligada del capitalismo mundial en ausencia de revolucion. En segundo lugar, porque el partido de Moscù sera, con gran ventaja sobre los demas, mas eficaz en la lucha contra los explotados, que consciente o inconscientemente pugnaràn por la revolucion. Ese y no otro fué su éxito ya durante la guerra civil. En tercer lugar, porque de la base orgànica del franquismo sectores de importancia varia, segùn las incidencias, acorreràn al stalinismo (ya estàn bién pobladas de estipendiados rusos las dependencias de Franco) por sus grandes cualidades anti-proletarias. Y finalmente, porque los propios partidos que hoy trinan contra Moscù terminaràn consideràndolo, llegado el caso, como el ùltimo e inevitable refugio contra las masas desbordadas. ¿No ha sido asi en todos los paises hoy llamados de democracia popular? ¿No fué ese el caso en España antes que en ningùn otro pais?

En Rusia como doquiera triunfe, el stalinismo representa un tipo novisimo de contrarrevolucion tanto mas peligroso cuanto que toda la propaganda mundial, estùpida por interesada, la presenta cual si fuere comunismo. Si expropia a los capitalistas individuales es para intensificar al màximo la funcion explotadora y opresora del capital, quitando a los obreros incluso la libertad de vender o no vender su fuerza de trabajo al precio que les de la gana, la mas efectiva de las libertades que les deja el capitalismo individual. Por eso, en momentos de grave crisis, resulta imposible vencer al stalinismo sino por la revolucion proletaria. Se vio en mayo de 1937 en España y la Hùngria de 1956 otra vez. Sépase de antemano: el partido de Moscù serà un enemigo de la revolucion aun mas temible, por mas pérfido, que la iglesia, la burguesia y el ejercito. Ademas, cuando llegue el momento aparecerán unido. Hagàmosles frente desde ahora.

*Repùblica burrguesa y asamblea constituyente.* Frente a la tirania franquista, la palabra repùblica tiene resonancias de libertad, y la palabra constitucion evoca la limitacion juridica del poder, demencialmente arbitrario hoy. Por ese solo hecho, ambas disponen de un buen màrgen de simpatia, y de *abuso*, en la conciencia de la poblacion en general. Tanto mas obligado es situar el problema y definir una actitud, cuquerias "tacticas" a la mar.

"España es una repùblica de trabajadores de todas clases" —rezaba inflatoriamente la constitucion elaborada por las cortes constituyentes de 1931. Y todas las instituciones estatales, mas la legislacion, seguian siendo las de la monarquia, o sea, las instituciones capitalistas con todas las lacras inveteradas. De ahi que los dueños capitalistas de España pudiesen utilizar a satisfaccion las instituciones estatales para establecer su imperio absoluto cuando lo consideraron conveniente. Una republica de trabajadores no puede exitir sobre la base de la economia capitalista, sea privada la propiedad o estatal.

Asi pues, quienes hablan de repùblica a secas proponen la continuidad del capitalismo *tal como existe hoy*, substituyendo solo las formas politicas franquistas por otras republicanas. Legislar éstas seria la obra de la asamblea constituyente.

Por nuestra parte, *no queremos eso*, sino realmente una repùblica obrera, sin explotadores ni opresores autorizados por las leyes. De antemano declaramos que lo que està en juego no es solo Franco, sino el capitalismo, cuyo imperativo reaccionario saca Caudillos
de cualquier rabo.

Por relacion a las posibilidades de transformacion social, la mejor democracia burguesa es tambien una prision. De polo a polo del Planeta, multitud de experiencias —España entre ellas, lo atestiguan, pues la gran pugna mundial se libra en torno a la substitucion del capitalismo por un tipo de civilizacion superior, donde la libertad no sea ficcion legal ni imposibilidad material para la mayoria. Suponiendo que la repùblica burguesa se instaurase y perdurase en España, su cometido serian enteramente antihistorico. Sinembargo, caso de aparecer, lo probable es que sea episodica, concesion inevitable de las derechas y terreno donde se afronten las tendencias revolucionarias con las regresivas. En todo caso constituiria un producto bastardo de las latencias mas profundas y veraces de la sociedad. Para nada necesitan éstas, en efecto, una reedicion de 1931, pero si necesitan trastrocar de abajo arriba todo el sistema economico y politico, sin lo cual el atraso, mas mental aun que técnico, seguirà siendo la tonica media del pais. Tal es la primer verdad politica en la España de hoy, y la verdad no debe silenciarse.

Por nuestra parte, no contribuiremos a ninguna mistificacion, por mas que buena copia de anti-franquistas de viejo y nuevo cuño pretendan que la mistificacion es de gran eficacia tàctica. No queremos crecer esterilizando ideas ni emasculando acciones politicas. Lo que nos importa es dar lucidez a los explotados y a los hombres de médula revolucionaria en general, lo necesario es incitar su actividad, unica forma de resolver los problemas planteados. Demasiado dudosas, mancilladas aparecen ya palabras como socialismo, libertad, comunismo, manoseadas por quienes representan practicamente sus antipodas, para que añadamos nosotros nuestro grano, siquiera sea por pasividad, callando. No; uno de los cometidos esenciales del revolucionario consite hoy en develar esas mistificaciones que tantas derrotas han causado, que han deteriorado hasta lo despreciable la conciencia mundial, y que amenazan acabar con la posibilidad misma de revolucion.

En el fondo de la crisis politica española *no hay nada mas que la necesidad de la revolucion socialista*, reafirmémoslo. Soterrada por 20 años de teocracia y soldadesca, renegada, descarriada o carnavalescamente disfrazada por hombres y organizaciones que deberian auspiciarla si sus designaciones no fuesen falaces, el dilema es inconcuso: ella, o cualquier tirania en la gama de todas ellas, que va desde Moscù a Whasington. Estamos convencidos de ello por el anàlisis sociologico, por la experiencia pràctica de medio siglo, y y por el sentir mismo de los hombres con quienes hemos convivido, en la càrcel y en la libertad vigilada que es la "democracia cristiana".

Por consecuencia, nosotros, hombres del decenio 30 y del 50, unidos por ideas, no por circunstancias de convenenciero càlculo, fomentaremos la lucha por la libertad, funcion maxima de la revolucion socialista, pero nos negaremos siempre a subordinarla a los intereses sucios de la iglesia, el ejército, la burguesia, o de esos suspirantes de la contrarrevolucion tipo capitalismo de Estado que se albergan en el partido de Moscù. No aceptaremos ningun compromiso de sistema contrario a la necesidad historica aqui definida, por muy democràtico que se diga, pero si concertaremos acuerdos de lucha practica, huelgas en primer lugar, con tendencias que quieran sublevar al proletariado, no apaciguarlo, excluyendo siempre, por reaccionarias y nocivas, a las que han apoyado a Franco, a las que miran a Moscù o a Washington. Proclamamos, sobretodo, que el factor decisivo y mas dinàmico de la lucha contra el régimen son las clases explotadas, y que por consecuencia, el Norte de la revolucion social moviliza el màximo de energias y da toda la gama de reivindicaciones susceptible de producir, sin solucion de continuidad, el derrumbe de Franco y la apertura de una civilizacion Nueva, realmente digna del hombre.

Vamos en pos de la idea, sabiendo de antemano que nos espera la victoria o la persecucion, pues la contienda sera aun mas terrible que en el pasado. Lejos de nosotros las manos de mendigo, las mentes de hombre dirigido.
