---
Title: Una conferencia del camarada Munis
Description: Resumen de la conferencia de G. Munis en París sobre la situación política española y la táctica revolucionaria contra el régimen franquista.
Author: G. Munis
Date: 01/03/1959
Category: Alarma n.º 2
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1959-03-una-conferencia-del-camarada-munis
---


*Alarma*, n.º 2, marzo 1959 (págs. 13-17). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1959%20Alarma%2002.pdf)

*Organizada por Fomento Obrero Revolucionario, a mediados del mes de enero tuvo lugar en las Sociétés Savantes, de París, la anunciada conferencia de G. Munis sobre la situación politica española y la táctica revolucionaria contra el régimen. La asistencia fué modesta, como había sido previsto, pero se trataba, casi en totalidad, de público jóven, al que fundamentalmente nos dirigimos. En la imposibilidad de publicar una relación completa y textual del discurso, que duró hora y media, damos a continuación un resumen del mismo.*

*F.O.R.*

"Voy a pronunciar palabras prohibidas —empezó diciendo el conferenciante— prohibidas y perseguidas, no sólo por Franco y su policía, sino por casi todas las organizaciones de la emigración: *subversión, revolución social*. He aquí lo que presagia de nuevo la situación en España, y que stalinismo, socialismo etc. quieren acallar y soslayar induciendonos a la reconciliación".

Por fuerza, los inicios de toda subversión social son algo confusos, un magma ingente y amorfo cuyo contenido parece indescifrable o falseado, partidos, tendencias, hombres e ideas del pasado y del porvenir en indefinible barahunda. Es que la existencia determina la conciencia, la práctica precede al saber, y frecuentemente las nuevas generaciones, mantenidas en la ignorancia, miran hacia organizaciones e ideas del pasado que ya no tienen nada que ver con la revolución y son un freno para la lucha, una mordaza para las ideas. De otra manera, el triunfo de las revoluciones sería facilísimo.

Tenemos múltiples elementos de juicio para discernir lo que está gestándose en España. Sacudidas incesantes vistas en perspectiva, han estremecido el país desde principios de siglo. El balance de luchas es impresionante, y sin duda uno de los más cargados del mundo, si no el más. Helo aquí, sin aludir mas que a las luchas de mayor envergadura:

1909, huelga general revolucionaria contra el envío de tropas a Africa. Semana Trágica. Bombardeo de Barcelona por el general Weiler.

1917, huelga general política e insurrección obrera en Asturias. Lucha armada en numerosos lugares del territorio. "Los revolucionarios son exterminados como alimañas" —dicen los comunicados oficiales—.

1921-23, tremenda tensión pre-insurreccional y terrorismo monárquico en Cataluña. Es el período heróico del anarquismo español, que se bate sólo, mientras cretinizan en el parlamento los socialistas, contra fuerzas superiores, en especial contra los pistoleros y alquilones del general Martínez Anido.

1931, torrencial incorporación de las masas a la política y proclamación, sin resistencia, de la república.

1934, insurrección proletaria en Asturias, donde se toman las primeras medidas socialistas. Huelga general política en el resto del país, por haber impedido el Partido socialista que la insurrección se generalizara.

1936, contra-insurrección proletaria, frente al pronunciamiento de ejército, clero y burguesía. Ejército y policía son destruidos en las 4/5 partes del territorio. Vencidos y disueltos los cuerpos represivos capitalistas, la revolución social lo arrolla todo.

1937, nueva insurrección proletaria en Cataluña, esta vez contra el partido stalinista y el gobierno del frente popular que estaban saboteando vilmente la revolución. Militarmente victoriosa, la insurrección fué convertida, por la actitud conciliadora de la C.N.T. respecto de stalinismo y frente popular, en una derrota politica de donde arranca el triunfo de Franco.

Ya a primera vista, parece ridículo pretender que se hayan producido cinco insurrecciones en menos de 30 años, sólo para readaptar la sociedad capitalista existente a ésta o aquella forma de organización política. No, la crisis social era expresión de la necesidad de cambiar el sistema capitalista por otro en concordancia con las necesidades materiales e ideológicas de los hombres. Así también hoy, como hace tres decenios, el proletariado rehace su energia de la derrota última y a tientas se reorienta ya hacia la gran revolución. Mientras esto ocurre, stalinismo y socialismo hablan de reconciliacion y se aprestan a domeñar el futuro empuje combativo de las masas.

Examen de los rasgos principales de la última conmoción revolucionaria, "la mayor del mundo después de la revolución rusa del 17, mucho más intensa que ésta entre el campesinado, y de la cual se deducen algunas enseñanzas que corrigen o superan las de la revolución rusa":

Derrota y desarme del ejército nacional a manos del proletariado. Automáticamente, sin ninguna decisión o acto particular, se derrumba toda la estructura económica y política del capitalismo. Aparecen los embriones de una economia y un poder político nuevos (colectividades, comités-gobierno, milicias). Era la aurora del socialismo. Esos actos será imprescindible repetirlos, mejorándolos, en el futuro.

La guerra y la revolución coincidian plenamente. No eran dos problemas diferentes sino uno solo. Juntas se perdían o se ganaban. Los mismos que hoy hablan de reconciliación, los separaron. Dijeron que no había ninguna revolución que hacer, que los obreros que expropriaban a los burgueses eran ladrones, y quienes hablaban de revolución social, espías al servicio de Franco. E impusieron por la perfidia, la violencia y el asesinato su punto de vista: destruyeron la revolución. A partir de entonces el triunfo de Franco estaba seguro.

Pero hay que recordar la arrebatadora insurrección obrera del 3 de Mayo de 1937, dirigida en particular contra el stalinismo, en general contra el frente popular, por sus ya descaradas intenciones reaccionarias. Es el punto mas alto y lúcido de la revolución española. Desconfiad como revolucionarios de quienes no la comprendan y la defiendan; señalad como enemigos a quienes la combatan o la denigren. De aquella acción fisicamente victoriosa, el proletariado español salió vencido, rechazado para veinte años de la escena politica. Pero había mostrado al mundo el camino de la revolución, camino que él mismo no tardará en emprender otra vez.

Los veinte años de terror franquista se los debemos en realidad al stalinismo manejado desde Moscú, sin olvidar a los demas partidos del frente popular.

Pero el poder de Franco nunca ha sido sólido. No porque la guerra mundial, triunfando el Occidente y Rusia contra Alemania, fuese a restablecer la república, sino porque el odio de la población fué permanente, aun en los dias peores del terror. Franco y los suyos no tenían ninguna labor histórica por realizar, por limitada que fuese, y los suyos no son mas que bandas de clérigos, señoritos parásitos y atorrantes, todos ávidos de presupuesto y contentos de su cerrazon mental.

Lejos de aprovechar tal situación, las grandes organizaciones emigradas se orientaron despreciablemente a conseguir la substitución de Franco con ayuda de las potencias capitalistas, ayuda nada desinteresada, aun consiguiendola. Pérdida de tiempo y de energias en aventuras como las de la Union Nacional y la junta de Indalecio Prieto.

Era necesaria una organizacion clandestina, no terrorista, sino politica, que formase nuevos jóvenes revolucionarios. Al stalinismo, con sus gigantescos medios, no le interesaba mas que mandar de cuando en cuando a la cárcel algunos hombres para aprovecharlos en la propaganda de la guerra fria. (Ha habido grupos stalinistas —entre ellos hombres engañados— que han hecho la hombrada de distribuir encíclicas de Su Santidad Pio XII sobre la paz, que valen tanto como el llamamiento de Estokolmo y la paloma de Picasso). El stalinismo no actuará sino para contener las masas cuando estas pasen a la acción en gran escala, o bien cuando las tropas rusas estén en los Pirineos. El partido socialista se dedicó a contactos con los monarquicos, el clero, algunos generales. A eso llama él accion en España. La verdadera, la educación de jóvenes y la organización del proletariado para grandes luchas, le viene como camisa de once varas. Por su parte, el anarcosindicalismo, si bien tiene en su haber actos valerosos, se ha encerrado, unas veces en cábalas de personajes, como los socialistas, y otras se ha desangrado intentando revivir viejos y heroicos combates de grupo, imposibles por haber cambiado los tiempos, los hombres, las necesidades.

Por angas o por mangas, no ha habido ninguna organización revolucionaria ilegal permanente, y eso, en medio de un pueblo que no deseaba otra cosa. He ahí por qué la provisionalidad de Franco, pese su bestial triunfo, ha ido manteniendose en equilibrio.

Han tenido que producirse las grandes huelgas obreras, a partir de la de Cataluña en 1951, para que se vean las posibilidades inmensas que hay en España. Lo que no consiguieron todas las combinaciones de socialistas y stalinistas con Washington y con Moscú, lo han puesto en carne viva unas cuantas huelgas obreras: la división pública del vencedor. La caida del regimen ya es solo cuestión de tiempo. Se sabe en todas partes, incluso en España.

Se ha dicho ultimamente que los motines estudiantiles son el motivo de las cuitas de Franco. Rigurosamente incierto. Los motines estudiantiles son reflejo del descontento general y de la acción proletaria, la actual y la pasada. Tampoco tienen porvenir si no es ligandose a la clase obrera, identificándose con la revolucion. Al margen de ella, el arrivismo hará fácil
presa en los estudiantes. ¡Ofrece tan bonitas carreras un capitalismo de Estado a lo ruso, que además pone moños "comunistas"! Si los estudiantes tienen moralmente la obligación de ir a la clase obrera y fomentar su acción, los trabajadores revolucionarios deben también incitar los estudiantes a una accion conjunta con ellos.

Ha bastado que la caida de Franco aparezca segura y próxima para poner en evidencia la vergonzosa desnudez de ideas de la emigración y el carácter netamente antirrevolucionario del stalinismo y el reformismo.

Un poco de trabajo sistemático en España, algunos centenares de miles de pesetas gastados para hacer la propaganda y la coordinación debidas, permitirían en pocos meses organizar una gran huelga general politica simultanea en los principales centros industriales y urbanos del pais. No pretendo que con el primer movimiento cayese el régimen, aunque muchas probabilidades existen de que así sea, pero incluso resistiéndolo, se produciría un optimismo y un centro de polarización nuevos, que consentirían acciones revolucionarias de envergadura cada vez mayor.

*Acciones revolucionarias de envergadura cada vez mayor*. Pero precisamente eso es lo que temen y quieren evitar, no solo los sectores franquistas que ahora se destacan de Franco, sino buena parte de las organizaciones de la emigración. Y así, en lugar de acciones revolucionarias de envergadura cada vez mayor, se quiere meter al proletariado entero en actitudes anti-FRANQUISTAS de envergadura cada vez menor. El partido de Moscú organiza "jornadas de reconciliación nacional" (besos a la guardia civil y a las sotanas), mientras otros partidos (socialista, republicanos, parte de la C.N.T.), se conciertan con generales, iglesia y burgueses, para impedir que la caída de Franco sea resultado de acciones revolucionarias, o que estas se produzcan como consecuencia de ella.

Proclaman abiertamente estar por la reconciliación los siguientes partidos:

> EN ESPAÑA: la iglesia, el ejercito, la burguesia, comicamente organizada en partido cristiano-demócrata, una parte de Falanje.
>
> EN LA EMIGRACION: El partido stalinista (mentirosamente llamado comunista), el partido "socialista", la U.G.T., todos los partidos republicanos, una parte de la C.N.T.

Unos y otros estan ya de acuerdo en lo esencial, habiendose concertado en el llamado pacto de Paris. Este excluye al partido stalinista por razones de guerra fria, pero a su vez el partido stalinista se venga haciendo ver que si se quiere evitar la accion revolucionaria del proletariado vale mas contar con él.

Es tan repugnante y reaccionaria la propia formulacion de la consigna: *Reconciliación*, que apenas es necesario combatirla. Toda persona adversa al regimen la rechaza instintivamente en España. Baste decir que solo puede efectuarse sobre la base de los intereses e ideas que han sustentado a Franco.

Nosotros no aceptaremos nunca ninguno de ellos. Queremos exterminarlos y llegar a acciones revolucionarias de envergadura cada vez mayor. Pero en esta tarea estamos *solos*, solos con el proletariado que inconscientemente pugna en nuestro sentido, porque es el suyo y el de la humanidad.

Luego el primer objetivo táctico es la creación de esa organizacion revolucionaria que los grandes partidos han tenido interés en no crear. Nosotros hemos emprendido esa tarea en España, y hemos conseguido formar revolucionarios jóvenes, con una preparación suficiente para combatir en las fabricas la sucia politica de embaucadores y canallas. Estamos lejos de haber cubierto las necesidades, incluso las minimas, pero seguros de haber comenzado la solucion del problema.

Cuando se habla de táctica se piensa en alianzas y combinaciones. Palabrero engaño. El primer objetivo táctico hoy en España es extender la constitución de grupos ideológicamente preparados. En medio de su cometido de formación teórica, esos grupos trabajan y trabajarán los sucesivos, en la preparación de una huelga general politica en contra del régimen, y por consignas económicas y politicas que en otro lugar seran definidas.

No haremos combinación ni alianza alguna con los partidos de la reconciliación. Traicionan todos, no ya la revolución proletaria, lo cual hicieron hace muchos años; traicionan la propia democracia burguesa de la que se manifiestan beatos admiradores. Pero dondequiera haya un grupo, el que sea, que trabaje por sublevar al proletariado contra el régimen franquista y el capitalismo, ese sera nuestro aliado. Lo mismo decimos internacionalmente.

El camarada Munis termina con estas palabras textuales: "En los primeros dias de marzo se cumplirán 20 años del último parte de guerra de Franco: las fuerzas del Bien, de Dios, han vencido sobre las fuerzas del Mal, de Satanas; la cruzada ha terminado.

Nosotros no creemos en dios ni diablo. Pero estamos absolutamente identificados con las aspiraciones de los oprimidos, que siempre parecen diabólicas a los opresores, y en ese sentido podemos decir que desde el fondo del infierno en que los explotados viven surgirán las ideas y la accion que darán cuenta del régimen, e iniciarán, de Madrid a Moscú y Washington, la revolución mundial.

---

*Después de la conferencia se siguió una breve polémica, en que algunos militantes que fueron revolucionarios el 36 reprocharon al orador, como sectario y absurdo, su rechazo de alianzas con el stalinismo y demás organizaciones reconciliadoras. Los propios obreros y estudiantes jóvenes del auditorio combatieron la crítica.*
