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Title: Benjamin Péret
Description: Semblanza necrológica del poeta surrealista y revolucionario Benjamin Péret, combatiente en España y compañero de lucha de Munis.
Author: G. Munis
Date: 01/10/1959
Category: Alarma n.º 4
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1959-10-benjamin-peret
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*Alarma*, n.º 4, octubre de 1959 (págs. 1-4). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1959%20Alarma%2004.pdf)

> L' heure de dormir est passée
> asperge
> comme passent les oeufs dans les tirs forains
> comme je passe en crachant sur la légion d' honneur
> que je rêve d' agrandir jusqu' aux omoplates
> afin d' y loger un rat
> affamé comme une mitrailleuse tirant sur les flics.
>
> Benjamin Péret

Escribo su nombre y me quedo suspenso, aterido por su muerte, soñando en el hombre vivo, con él aunado igual que ayer, acendrado en él y en mi acendrado, arrojandonos de cabeza hacia donde ibamos.

Porque Benjamin Peret no erraba, no, por el mundo, ni sesteaba en él. Era atraido con velocidad de luz hacia aquello mismo que en si llevaba, avido de palparlo fuera si: primordial fuerza humana en querencia de rebose creador, de hermanacion del acto y la idea, de la poesia y el vivir diario. La certidumbre de que esa energia humana ha de florar limpidamente, sin viso de ruindad, le conservo adolescente hasta morir, hombre siempre. Nunca supo si era revolucionario porque poeta o poeta porque revolucionario. Si lo hubiese sabido algo le habria faltado al uno y al otro, pues la unidad insecable de la psique es sola fuente incontaminada de su multiple irisacion. La especialidad fragmenta y trasquila el espiritu, sin exceptuar ninguna. Ser de espléndido y unico manantial, Benjamin Peret poseia inagotables matices, y sabia tan bien adonde iba que jamas derivo de rumbo ni husmeo las esquinas de la conveniencia personal, de los meaderos del espiritu —habria podido decir él.

Como poeta cuenta entre los primeros surrealistas, como revolucionario entre los primeros comunistas. Revolucionario, era lo contrario de un politico; poeta, el enverso de un literato. Por eso mismo, jamas fué considerado "un valor" en los circulos reconocidos de unos y otros. Lo vieron, todo lo mas, como un extravagante, tan rara es su recia y sencilla espontaneidad. Es imposible sorprender en su obra poetica ningun melindre ni la mas ligera afectacion. Sus imagenes saltan como resortes de las lineas con bronca e inesperada belleza surgente de un sentir hondo y recatado. Como revolucionario, esta exento de los defectos tan comunes de palabreo y engreimiento, y su agresividad es su propia e impaciente entrega. Ninguna habilidad en él. Su magnifica torpeza, a veces conmovedora, era condicion de su talento singular, sin disputa el mas original entre todos los conocidos. Pero no estaba hecho para el éxito en el actual mundo, compradizo e histrionico, capitalista mas alla de las demarcaciones ideologicas. Y hubo de sufrir todas las duras consecuencias materiales de su naturaleza irreductible.

Muerto a los sesenta años, Benjamin Peret no tuvo jamas asegurado el simple sustento. La busqueda de un momio, preocupacion importante, si no principal para la mayoria de los intelectuales, sean escritores, revolucionarios o artistas, y demasiado a menudo causa de esguinces utilitarios, para él era impensable. Su razon de existencia le inmunizaba contra la golosina de las subsistencias a que tantos se apegan como lapas.

Imposible hacer aqui y ahora la biografia de Peret. ¿Quien sera capaz de hacerla mañana? Me limito a algunos rasgos. Apenas insinuadas la degeneracion de la revolucion rusa y la Internacional comunista, Benjamin Peret se lanza a la oposicion y figura entre los fundadores del trotskismo sucesivamente en Francia y en el Brasil, donde fué encarcelado. Cuando el stalinismo empezaba a dar nombradia y carrera a numerosos intelectuales venidos a él de cualquier garito, Benjamin Peret lo denuncia como traidor y lo afronta como enemigo. Aragon, Eluard, Lefebvre, centenares de otros, adhirieron a una institucion dispensadora de beneficios, no a una causa humana revolucionaria como Benjamin Peret.

Apenas iniciada la lucha en España, en 1936, acorre a batirse en el frente de Aragon, desdeñando grados y publicidad, en calidad de simple
miliciano, y se eleva en pro de la revolucion contra la politica burguesa del frente popular, que todos los partidos acatan. En la retaguardia, contribuye a la creacion de grupos revolucionarios que reclaman todo el poder para el proletariado, la guerra a ultranza contra Franco el enlace de la revolucion española con la francesa, la alemana, etc. Desde entonces hasta su muerte, Benjamin Peret permaneceria estrechamente ligado a la organizacion revolucionaria española por lazos de ideas y amistad.

Refugiado en México durante la guerra imperialista tras haber sido encarcelado como revolucionario en Francia, milito alli en el grupo español de la IV Internacional, y en estrecha intimidad con el autor de estas lineas sale en defensa del internacionalismo, que al amparo de resistencias nacionales y de defensa de Rusia estaba siendo conculcado por la mayoria dirigente de la IV Internacional. Nadie mas que él ha sabido fustigar en Francia la resistencia stalino-gaullista, sumidero donde la revolucion fué ahogada. Esa defensa del internacionalismo fué el punto de partida de un considerable trabajo de elaboracion teorica sobre la estructura social de Rusia como capitalismo de Estado, los sindicatos como organismos auxiliares de la explotacion, la naturaleza reaccionaria de los partidos de obediencia moscovita, la superacion del programa de transicion (el de los bolcheviques en 1917) y de las consignas parciales en general. Todo aquello, en suma, que constituye el acervo ideologico de nuestra tendencia, a veces recogido por otros en sigilo y mal, debe a Benjamin Peret un aporte incalculable. Sera necesario editar su obra politica al lado de la poetica para destacar mejor la plenitud de su personalidad.

"No comprendo que hombres responsables reculen ante el peligro; yo no me siento nunca tan a gusto como cuando hay la posibilidad de batirse" —deciame no hace mucho hablando del 13 de Mayo en Francia. Pensar, sentir, eran para él funciones directamente conectadas con la accion, eran parte inseparable de la accion misma. En ninguna ocasion se sustrajo a ese ensamble, jamas se le vio tergiversar evadiéndose. Tratandose de suscitar una nueva organizacion revolucionaria en España, no vacilo en presentarse alli reiteradamente y hacer lo necesario. Todavia muy poco antes de morir hablaba jubilosamente de su proxima ida a España. Es uno de los iniciadores de los nucleos de Fomento Obrero Revolucionario, y aun enfermo desempeñaba una parte activa en el grupo emigrado y en la redaccion de *Alarma*.

En estos ultimos decenios de reaccion mundial y degradacion de los espiritus, Benjamin Peret solo podia encontrar dificultades, miseria, y salvo raros amigos el vacio en torno. Sus pésimas condiciones materiales lo maltrajeron cuando su salud y su obra requerian mas cuidados constantes y despreocupacion economica. Asi sucumbio, victima de sus propias cualidades de hombre indomeñable y adusto.

Yo lo prefiero muerto que no rozagante a lo Sartre o lo Camus. Vivir sin prevaricar en una sociedad cada vez mas coercitiva y corrompida no puede hacerse sin riesgo de muerte, "à petit pas" o apuñalado a la vuelta de una idea. Ninguna diferencia en el fondo. Benjamin Peret era de los escasisimos a quienes muerte y padecimientos, detestandolos, no arredran, porque si no se habria detestado a si mismo.

No puedo pensar en él sino con inmenso gozo, puesto que hombres como él existen, y si su muerte me enfurece por indebida seleccion de los peores, también me reconforta porque exalta una concepcion de la existencia que nos era comun.

Octubre 1959 G. Munis
