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Title: De Fátima en Escorial
Description: El poeta oficial ruso Evtuchenko en Fátima y en la España franquista, y el comercio ruso con Franco.
Date: 01/07/1967
Category: Alarma n.º 10
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1967-07-de-fatima-en-escorial
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*Alarma*, n.º 10, julio 1967 (págs. 18). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1967%20Alarma%2010.pdf)

El conocido viajante propagandista ruso y poeta rendido (a las autoridades), que responde al nombre de Evtuchenko, se encontraba en Fátima en el momento en que el sujeto del Vaticano desembarcó allí para celebrar su cristiana cuchipanda. No se encontraba en tan santo lugar, ciertamente, para decir a los pobres fieles mistificados: "La religión es el opio del pueblo", sino para sonreir al primer proveedor de opio, a ejemplo de sus superiores jerárquicos.

Del Portugal salazaresco pasó Evtuchenko a la España franquista, donde sin duda le aguardaba otra importante misión cultural, que como todas las misiones del género es en realidad decubierta o complemento de negocios. Del dicho al hecho: en 1965, la refinería de Escombreras importó de Rusia 200.000 toneladas de petróleo; de abril de este año a abril del entrante serán 500.000 toneladas las que enviará Rusia, además de centenares de tractores y otras máquinas y productos. La poesía oficial se vuelve dinero, porque no es sino dinero. A mayor abundancia, recordemos que el criminal de guerra Krupp, colaborador de Hitler, el mayor fabricante de armas en toda Europa antes de la guerra, mantiene con Rusia y satélites importantes relaciones industriales y comerciales, precisamente cuando ha reanudado sus actividades de negociante de la muerte.

Los tanques y aviones del ejército español no han tenido ni tendrán ocasión de disparar sino contra las masas obreras en rebeldía. La próxima vez, que quizás no tardará, estarán movidos por gasolina rusa, como ya lo estuvieron en parte, via Mussolini, los aviones de Franco durante la guerra. No es sólo la religión lo que constituye un opio para el pueblo.
