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Title: Raza, no; clase, sí
Description: El movimiento negro estadounidense y el «poder negro» frente a la solución de clase.
Date: 01/07/1967
Category: Alarma n.º 10
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1967-07-raza-no-clase-si
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*Alarma*, n.º 10, julio 1967 (págs. 19-20). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1967%20Alarma%2010.pdf)

El movimiento de los negros americanos ha entrado en nueva fase. Retenido o desviado, al principio, por la no violencia y la religión, podía y debía esperarse de él una evolución radical, hacia formas de combate que comprenden la violencia, sí, pero la violencia como desarrollo organizado de la lucha de la clase explotada contra la explotadora. La violencia ha hecho aparición, pues la fuerzan las condiciones de vida de los negros además de la estulticia racial del poder y de gran parte de la población blanca. Pero el factor de clase revolucionario sigue estando por completo ausente. Así, la violencia desemboca en motines que por extensos que sean tienen más carácter de venganza que el de una lucha por determinados objetivos.

La idea de un poder de los negros —si idea puede llamársele— ha ganado mucho terreno en los últimos meses, pero se revalará tan negativa como los plañidos cristeros de Luther King. La política de éste se resume una de sus alocuciones por radio: "Patéame, de todas maneras yo te amaré; lléname de escupitajos y yo seguiré amándote". Ambas actitudes proceden de la misma incapacidad para abordar la solución del problema en el devenir histórico americano y mundial, devenir actual, inmediato. En efecto, un territorio poblado y gobernado por los negros, fuere como un Estado más dentro de los Estados Unidos o como nación independiente es quimérico por muchas razones. Mas suponiéndolo realizable dejaría a los obreros en condiciones económicas mucho peores que las actuales, bien miserables. Y los obreros constituyen la mayoría abrumadora de la población de color en los Estados Unidos. Ahora bién, el verdadero problema a resolver empieza ahí, en los obreros, y ese problema ni es privativo de los negros, ni tiene solución sino con el poder de la clase trabajadora en su conjunto, sin distinción de razas. Es también lo coincidente con las necesidades sociales en E.U. y en el mundo.

El camino del poder de los negros es anti-histórico, y por ende no menos reaccionario que cualquier poder de los blancos o de los amarillos. De semejante extravío hay que acusar crudamente en primer lugar a los sindicatos americanos,
que practican ellos mismos la segregación racial y hacen en todo el juego del capitalismo. Si organizaciones tan potentes tomasen una actitud neta en pro de la solución indicada, el movimiento de los negros, excepto sus minorías burguesa y religiosas, no tardaría en ser ganado a ella. Pero como esto es también quimérico, por ser los sindicatos apéndice del enemigo de clase, de lo que se trata es de crear un partido en que los negros y los blancos, como clase explotada, se propongan tal meta. El Black power, nunca conseguirá elaborar sino ideas y demandas de naturaleza burguesa.
