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Title: Mapamundi político: Rusia y China
Description: La rivalidad ruso-china por la preponderancia en Asia y el papel de Japón.
Date: 01/05/1970
Category: Alarma n.º 13
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1970-05-mapamundi-politico-rusia-y-china
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*Alarma*, n.º 13, mayo 1970 (págs. 13-14). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1970%20Alarma%2013.pdf)

Las negociaciones entre Moscú y Pekín son para ambas partes un medio de ganar tiempo, esforzándose cada una, mientrastanto, en aventajar a la otra en sus relaciones de negocios y diplomáticas cerca de los países asiáticos. Los problemas fronterizos que tanto ruido hicieron, siempre secundarios, sirven para caldear la atmósfera y tantear al adversario, mas lo importante, el verdadero envite entre ellos es la preponderancia en Asia.

Hemos dicho en las páginas de *Alarma*, hace años, que el barómetro de las relaciones ruso-chinas lo dan los acuerdos o las tensiones entre Moscú, Japón y la India principalmente. El ofrecimiento hecho a Tokio por Khrutchef, ya en vias de tratado, de explotar conjuntamente las riquezas de Siberia oriental, es una operación no sólo económica, sino también militar, dirigida contra China. No menos lo es la ayuda prestada a la India montándole industrias pesadas e industrias *de guerra*. He aquí ahora que China se pone a competir con Rusia en el mismo terreno y con recíprocas intenciones.

A la India, a Birmania, a Pakistán da seguridades y a sus secuaces allí órdenes de atemperar su oposición. A Corea del Norte ofrece la reconciliación y probablemente las islas del rio Yalú que le reclamaba como territorio Coreano, a más de una franja de tierra en la frontera. El viaje de Chu En-lai a la capital coreana, Pyong Yang, tiene tanta mayor importancia en la querella ruso-china cuanto que Kim Il Sung, el Mao casero, era tratado en Pekín de "revisionista enriquecido por el trabajo de las masas trabajadoras explotadas" y otras lindezas. En fín y lo más sintomático de todo, al Japón China ha propuesto nada menos que "participar en su proyecto de cooperación económico-política de las países de Asia del Norte", que incluye a China.

Moscú y Pekín están a quien ofrece más a la tercera, si no a la segunda potencia industrial del antiguo capitalismo. Es decir que en fin de cuentas Japón decidirá si su compinche en Asia será Rusia o China, y que en caso de guerra, nada improbable, entre los dos grandes falsarios del socialismo, está en condiciones de empejar la balanza hacia uno u otro bordo. El hecho cobra todo su sabor político y su significación internacional teniendo en cuenta que la economía japonesa está muy reciamente entrelazada con la economía del dollar. Es a ella en fin de cuentas a la que se dirigen, cada uno por su lado, Pekín y Moscú. Por tal sesgo, lo que Rusia y China consiguieren, si lo consiguen, quitarle al imperialismo americano mediante la guerra de Vietnam, revertiría en forma de plusvalía al propio imperialismo americano.

No hay forma de abatir a éste sin abatir también a sus celosos concurrentes, cuyo domio no sería, en manera alguna, más llevadero.

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