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Title: Mapamundi político: Estados Unidos
Description: Los consejos de guerra por la matanza de Song My y los gobiernos de Estados Unidos y Rusia como primeros criminales de guerra.
Date: 01/01/1971
Category: Alarma (nueva serie) n.º 16
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1971-01-mapamundi-politico-estados-unidos
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*Alarma*, nueva serie, n.º 16, enero de 1971 (págs. 19-20). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1971%20Alarma%2016.pdf)

Desde hace meses tienen lugar en Estados Unidos una serie de Consejos de guerra contra soldados, sargentos y oficiales del ejército que han actuado en Vietnam. Se les acusa, según informa la prensa diaria, de haber asesinado en la aldea vietnamita de Song-My, en marzo de 1968, más de cien civiles, entre ellos no pocas mujeres y algunos niños. En el consejo de guerra contra el principal acusado, teniente Calley, el fiscal establece:

> "Las víctimas no fueron identificadas y el gobierno es incapaz de darles una identidad. Pero el gobierno puede probar que ese día no hubo combate en Song-My. Lo único que hubo es una matanza. No había tiro enemigo; lo único que hubo fué ejecución de viejos, de mujeres y de niños que no oponían resistencia y estaban desarmados".

Los acusados reconocen su participación en tan horrenda matanza, justificándola por ordenes recibidas. El propio Calley, que mandaba la compañía que entró en Song-My, es decir, el que dió orden de disparar, tiene el argumento al alcance de la mano la justificación. La aldea estaba situada en una zona de las muchas declaradas sin tapujo por el alto mando de "libre fuego", es decir, que cada soldado puede disparar a voluntad sobre quienquiera no vista uniforma americano y los aviadores bombardear lo que se les antoje, objetivo militar o grupo de chozas. Y a su vez, el alto mando no puede tomar una decisión como esa, contraria a las propias leyes de la guerra imperialista, sin el asentimiento del ministro, y más allá, del presidente de la república, que en Estados Unidos decide de todos los asuntos y es el comandante en jefe de todos los ejércitos de tierra, mar y aire. En efecto, durante los diversos consejos de guerra, algunos ex-combatientes en Vietnam han revelado matanzas semejantes de civiles en otras zonas.

Ninguno de los Consejos se atreverá a llevar la responsabilidad hasta la cumbre. Lo que principalmente buscan es tranquilizar a la opinión, inquieta de lo que el ejército está haciendo en nombre de la defensa de la democracia, y más que harta de la guerra. Hasta ahora, los diversos consejos han pronunciado absoluciones. Probablemente será así hasta el último, pues, ¿quien puede constituir un tribunal para juzgar a las instancias supremas del ejército y del gobierno, lanzándoles la verdadera acusación: criminales de guerra?

El que fué fiscal americano en el proceso de Nuremberg contra militares y gobernantes nazis, Telford Taylor, ha declarado que el antiguo jefe supremo en Vietnam, el general Westmoreland, es reo del mismo crimen que Yamashita, el generalísimo japonés fusilado por los americanos como criminal de guerra. Nosotros estamos en tanta mejor situación para abundar en lo mismo, cuanto que siempre hemos creído que en Nuremberg otros mandos del lado opuesto, occidental y oriental, deberían haber sido sentados en el mismo banco que los nazis, y que hoy F.N.L. y Vietnam del norte no son menos criminales de guerra que los Estados Unidos.

Los primeros criminales de guerra son en la actualidad los gobiernos de Estados Unidos y Rusia, quienesquiera desempeñen los cargos. He aquí, sin recurrir a otras consideraciones, un dato irrecusable, publicado muy recientemente por el Instituto Internacional de Investigaciones sobre la Paz, con sede en Estokolmo:

La potencia total de las armas nucleares almacenadas en el mundo, y sólo de ellas, alcansa 50.000 megatones, 50.000 millares de toneladas. En términos de guerra clásica, eso quiere decir que cada uno de los habitantes de nuestro planeta puede ser desintegrado por los Estados Unidos y Rusia --almacenistas casi exclusivos de megatones-- con una potencia nuclear equivalente a 15 toneladas de trinitrotolueno, el más fuerte de los explosivos no atómicos.

Es el asesino equilibrio del terror, que la humanidad no romperá mientras no destruya a ambos regímenes y fuerce los sabios respectivos a desmantelar las bombas.
