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Title: Carta abierta a «Lucha Obrera», órgano de U.S.O. en el exterior
Description: Carta a los redactores de «Lucha Obrera» sobre su confusión entre nacionalizaciones y socialismo.
Author: J. Costa
Date: 01/04/1972
Category: Alarma (nueva serie) n.º 21
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1972-04-carta-abierta-a-lucha-obrera
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*Alarma*, nueva serie, n.º 21, segundo trimestre de 1972 (págs. 4-5). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1972%20Alarma%2021.pdf)

Ante mí, un ejemplar de "Lucha Obrera", n.º 11. Lo leí con verdadero interés y más tratándose de una publicación realizada por emigrantes. Yo estoy en vuestro mismo caso.

Ni un momento, a pesar de las críticas que os dedico, he dudado de vuestra sinceridad revolucionaria. Desgraciadamente, la sinceridad, la honradez, la buena voluntad y los buenos deseos, de nada sirven. A veces son contraproducentes, cuando no van acompañados de la verdad y de la justeza necesaria para el logro del éxito de lo que se tiene interés en defender. Hablo así porque tengo la certeza de que si no sois capaces de rectificar a tiempo ciertos peligrosísimos criterios os haréis cómplices, muy a pesar vuestro, y de vuestra sinceridad, de las fuerzas reaccionarias y contrarrevolucionarias que pretendéis combatir.

Me explico y cito extractos de dos artículos que a mi juicio están en contradicción. Uno con posiciones que yo comparto y otro con posiciones que son (junto con ciertos grabados que dicen tanto como un artículo) lo que dá lugar a que os dedique estas líneas.

Del artículo "Poder obrero y democracia burguesa":

> "En el mundo capitalista la propiedad y los medios de producción pertenecen a una minoría, es decir, al dinero y no al trabajo..." "Los capitalistas controlan toda la sociedad y nos imponen una verdadera dictadura dentro y fuera de las empresas". "*El poder obrero* es todo lo contrario. En una sociedad controlada por los trabajadores, nosotros organizaremos el trabajo y sus modalidades". "Nosotros decidiremos las formas y la clase de producción". "Sólo ella puede cumplir este papel, de lo contrario no habrá revolución proletaria, sino toma del poder por una casta o élite".

Del artículo "Análisis":

> "El papel que juegan las empresas nacionalizadas en la economía capitalista es completamente diferente al que representan en régimen de economía socialista". "Y el católico vaticanista YA llega hasta el cinismo de comparar a las minas de HUNOSA con las chilenas de cobre". "La situación es totalmente diferente en ambos casos (en el caso chileno teóricamente se está construyendo el socialismo, aunque nosotros expresamos nuestra reserva sobre el resultado final)".

El grabado de "Ché", el grabado de "El poder nace del fusil" después del contenido dado a las nacionalizaciones no pueden dejar lugar a dudas de que el blanco a que apuntáis es al que apuntan todos los "socialistas" enemigos de la revolución social. Todos los que saludan como revoluciones socialistas los ejemplos de China, Cuba, Yugoslavia, todas las Repúblicas Populares comprendidas. Países todos donde, como muy bien señala Victor en su artículo, no se ha realizado la toma del poder por el proletariado, ni menos la revolución social, sino la toma del poder por una casta o élite, movimientos todos paridos a semejanza de la contrarrevolución rusa.

Rusia merece una distinción, pues originariamente (al igual que la revolución española en sus primeros tiempos) el movimiento fué de una sinceridad y autenticidad revolucionaria magníficas. Nada tiene de común la toma del poder en Rusia con la realizada en los países señalados. Fué posteriormente —por causas que aquí no es dado analizar— que la contrarrevolución, tomando cuerpo en la burocracia, los militares y los arrivistas, dirigida por el "genial padre de los pueblos" Stalin, expropió al proletariado el poder político y todo poder. Con la política de "el socialismo en un sólo país" inicia la firme orientación de no debilitar sino de fortalecer el poder del Estado.
Políticamente, imponiendo el partido único y monolítico. Económicamente, por medio de las nacionalizaciones, centralizando toda la economía en sus manos, dando lugar a lo que hoy es el capitalismo de Estado. Rusia ha mostrado al mundo de los monopolios (países ricos y avanzados, se dice) su futura estructura. También, sí, al mundo de los países pobres (atrasados, faltos de industria) les ha mostrado la forma y modo de, a través de las nacionalizaciones y con un Estado fuerte y de fuerza, realizar alguna industrialización, pero a costa de la explotación más draconiana y sádica del hombre por el hombre.

Asimilar las nacionalizaciones al socialismo por eso de que la propiedad de los medios de producción deja de ser privada, es no haber comprendido que los medios de producción están dejando de ser privados dentro del mismo sistema, sin necesidad de revolución ni de fusil, sino por la misma mecánica de la acumulación del capital, tendente a la fusión. Ya hoy, en los países de fuerte desarrollo industrial y técnico los monopolios actúan en relación directa con el Estado. Más tarde será el Estado mismo.

Hacer creer que hay nacionalizaciones fascistas, socialistas o democráticas, según el color político de los países que las realicen es falso. La propiedad de Estado, camaradas de *Lucha Obrera*, no modifica en nada el funcionamiento capitalista de la economía, como tampoco modifica las contradicciones sociales; al contrario, agudiza las desigualdades entre el trabajo intelectual y manual, entre el capataz y el obrero, entre dirigentes y dirigidos. Sus lazos fundamentales quedan intactos: salario, precio y provecho, ley del valor y con ella el trabajo asalariado. La plusvalía producida por la explotación del trabajo va a parar limpiamente a manos de los gestores que la administran según sus planes sin que tengan que temer la protesta de los obreros (el derecho de huelga no es permitido) ni que hacer frente a la concurrencia en el plano nacional.

He ahí lo que se quiere hacer pasar por socialismo. Desgraciadamente, lo peor no es que tales regímenes sean de opresión, de mentira y de crímenes, sino que existan aún proletarios y organizaciones que siguen en el engaño y que están dispuestos a darlo todo, la vida, en la creencia de luchar, no por una bárbara y monstruosa deformación de la verdad donde el factor humano es despreciado, sino por una sociedad justa y auténticamente socialista.

La sociedad socialista se caracteriza ante todo y sobre todo por la abolición de la explotación del hombre por el hombre y la desaparición de las clases.

Así pues, la orientación inmediatamente después de la toma del poder por el proletariado debe ser encaminada a "de cada uno según su capacidad, a cada cual según sus necesidades". Las primeras medidas deben ser radicales, ordenadas a nivelar las relaciones sociales eliminando privilegios y suprimiendo las jerarquías, acabando con la distinción entre trabajo manual y trabajo intelectual, entre técnico y peones ejecutores, poniendo técnica, ciencia y cultura al servicio del hombre.

Termino repitiendo la frase histórica de "la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos", y termino también en la misma forma que el artículo de Victor: "Sólo ella —la clase trabajadora— puede cumplir este papel (el cometido histórico de la emancipación social), de lo contrario no habrá revolución proletaria sino toma del poder por una casta o élite".

Saludos revolucionarios comunistas.

J. Costa
