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Title: Mapamundi político: Palestina e Israel
Description: Contra el nacionalismo israelí y el palestino por igual: para la revolución ninguna nación existe y el devenir inmediato es anacional.
Date: 01/07/1972
Category: Alarma n.º 22-23
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1972-07-mapamundi-politico-palestina-e-israel
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*Alarma*, n.º 22-23, 3er y 4º trimestre 1972 (págs. 17-18). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1972%20Alarma%2022-23.pdf)

La ausencia de Norte en el devenir histórico ha sido siempre característica reaccionaria, desde los conservadores tradicionales hasta los contrarrevolucionarios activos modernos. La pérdida de ese Norte, sea por abandono, sea por incomprensión de lo que ofrece el devenir histórico, arroja igual resultado, por mucho que se disimule. Así, Israel fué la creación —o la recreación— de una nacionalidad en la época en que el Norte revolucionario señala la supresión de las naciones. No podía resultar sino un Estado reaccionario. Pero de ahí no se deduce que los palestinos, ni los árabes en general, representen frente a Israel algo revolucionario, o tan siquiera positivo, algo digno de ser defendido. En ellos el Norte revolucionario está también ausente. Son no menos nacionalistas y por tanto reaccionarios que Israel. Las masas explotadas no deben tomar partido en la reyerta, y si lo toman es traicionando sus intereses más profundos, obedeciendo a las purulencias patrioteras engendradas por el capitalismo.

Los revolucionarios no pueden hablar en bloque, de un pueblo palestino, israelita o lo que sea, sino de unos explotados que en Israel, en Palestina, etc., padecen el yugo económico del capital, y el yugo intelectual de las viejas patrias servidas como ideal.

Los ciegos asesinatos a que están entregándose las organizaciones palestinas corresponden a ese ideal, en putrefacción desesperada frente al otro ideal no menos maloliente de Israel. El Norte del devenir histórico impone desconocer el derecho a la existencia de Israel y de Palestina. Si todavía tienen existencia física como entidades, débese a la derrota de la revolución mundial en el período anterior; para el pensar y la acción revolucionaria ninguna nación existe, porque no hay salida al atolladero en que chapotea el mundo si no es un devenir inmediato *anacional*.

Lo peor por consecuencia, no es que los reaccionarios sigan siendo reaccionarios e históricamente nacionalistas, sino que jaleen sus obras de deficientes mentales unos izquierdistas que han perdido la brújula de la revolución. Quiéranlo que no, están defendiendo el Islam, la Ley coránica y metiendo estopa en la cabeza de sus militantes.

Si el devenir histórico marcase un desarrollo del capitalismo, pronunciarse por un país contra otro sería sólo cuestión de elegir el menos retardatario. Tratándose hoy de la supresión mundial del capitalismo, los apoyadores entran, mal que les pese, cualquiera sea su elección, en el campo lodoso de la defensa nacional. Son incapaces de llamar embauco reaccionario a un embauco reaccionario.
