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Title: Grupusculación
Description: Texto de un grupo anarquista español que propone superar la dispersión de los núcleos libertarios mediante una organización anarquista por la autogestión generalizada y la supresión del trabajo asalariado.
Date: 01/07/1973
Category: Alarma (nueva serie) n.º 26-27
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1973-07-grupusculacion
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*Alarma*, nueva serie, n.º 26-27, tercer y cuarto trimestre de 1973 (págs. 4-6). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1973%20Alarma%2026-27.pdf)

*(Este texto y el siguiente, contestación al mismo, los hemos recibido casi simultáneamente. Los reproducimos integralmente. El título del primero es nuestro, pero tomado de él. NOTA DE LA REDACCION).*

Estamos en un momento en que la grupusculación y desconexión de los núcleos llamados anarquistas permite toda una gama variada de incongruencias: el abandono de la estrategia para caer en un puro tacticismo y propagandismo; la dispersión de fuerzas; el sectarismo entre compañeros con el mismo proyecto revolucionario; con el abandono, la ineficacia o la traición a la revolución social.

Por otra parte, creemos que esta situación es debida a la desorientación y divergencias de los que hoy aceptamos la etiqueta "anarquista", anarcosindicalista, cenetista, comunista libertario, etc. y que *es necesario un esfuerzo de clarificación, evitando todo presupuesto* —esto significa partiendo de cero— que permita cualquier tipo de maniobra, instrumentalización u oportunismo por parte de cualquiera de los que poseen la VERDAD absoluta y la solución MAGICA para los problemas que tiene planteados el movimiento revolucionario.

En este sentido nos parece interesante aclarar que la ineficacia demostrada durante los 50 últimos años por los partidos autoritarios para lograr una transformación revolucionaria de la sociedad hace que el movimiento revolucionario, buscando nuevas formas estratégicas descubra o redescubra lo mejor de la tendencia anti-autoritaria, libertaria o anarquista y en este sentido vivimos una revivificación de esa tendencia. En muchos casos se llega a esta posición como negación de esas formas estratégicas y de organización conocidas, pero sin concretar la forma de rechazarlas positivamente, (cosa sólo posible con la construcción de otras formas totalmente distintas y contrapuestas a aquellas) ignorando o pretendiendo ignorar que la tendencia anti-autoritaria posee unas concepciones propias sobre los objetivos a conseguir y las formas de conseguirlos que han sido deliberadamente ocultadas, silenciadas, tergiversadas, malinterpretadas y boicoteadas.

Es en este sentido que hay que aclarar que si la realidad (el curso de los acontecimientos, las circunstancias, los hechos) contradice los principios, es que son falsos, y en este caso debemos apresurarnos a abandonarlos, combatirlos y ponernos a buscar principios más sólidos, más justos e infalibles. Si por el contrario, los principios sobre los cuales descansan nuestros objetivos finales y nuestra táctica conservan su consistencia debemos serles fieles y tener bien claro que alejarse provisionalmente de ellos conduce —nos lo enseña la historia— al abandono definitivo de los mismos, al fracaso y a la liquidación del movimiento revolucionario.

Por otra parte, pensamos que este esfuerzo de clarificación, demostrada la ineficacia de toda otra forma, sólo puede hacerse dentro de un marco organizativo para, delimitados y definidos muy bién de qué principios partimos, en virtud de qué y para qué nos organizamos y en consecuencia cómo, la gente que no quepa se largue.

Y sólo cuando seamos más que unas siglas, sólo cuando haya un contenido, unos principios indicativos, una línea de intervención unitaria a nivel nacional e internacional y unos militantes que la pongan en práctica podrá demostrarse su corrección. Toda otra cosa que se plantee a partir de ahora es ir para atrás.

Así pues el tema base y fundamental es la discusión, ELABORACION Y APLICACION DEL CONCEPTO ANARQUISTA DE ORGANIZACION, con todo lo que esto implica.

Cada vez que los organismos conscientes se reagrupan parte de las formas y experiencia más avanzadas habidas en el desarrollo de la lucha de clases a nivel mundial. Es en este sentido que son válidas para nosotros las experiencias a regusto CNTistas: la acción directa de masas, la labor de generalización y extensión de la información y las luchas y la educación de las masas para la misma autogestión de la lucha, el concepto horizontal de organización y de periferia hacia el centro en cuanto centralismo evitando todo centralismo burocrático, la labor de promoción cultural y de lucha contra los valores burgueses en los Ateneos obreros, Escuelas racionales, etc... En fin, la experiencia de autogestión de las colectividades y sindicatos de industria. Es en este sentido que nos declaramos CNTistas, anarcosindicalistas y anarquistas, aunque no nos organizamos en CNT por continuidad histórica o de lucha, sino que se trata de recrear una organización que responda a las necesidades que en el momento actual impone la lucha.

El capitalismo moderno requiere nuevas formas de organización y lucha que rebasan la vieja dicotomía entre Organización Sindical y Organización Específica al no ser diferente la lucha económica de la política.

Así *partimos de grupos de afinidad* que reunen a individuos específicos, que es la forma natural de aglutinación de seres humanos, y aunque pasamos por ello, no es nuestro objetivo la creación de una vanguardia política que mediatice las luchas, y se perpetue como tal, actuando en nombre de la clase obrera, sino el poner los medios para que las masas, que ya desbordan en la lucha a toda vanguardia organizada, puedan prescindir completamente de ella.

La base de cualquier sistema de producción capitalista es la alienación, la pérdida de uno mismo en la creación caótica e inconsciente de un mundo que escapa a sus creadores. Es por ello que no se puede plantear el reformismo o la "humanización" del trabajo ya que la autogestión de la alienación mercantil no haría a los hombres más que programadores de su propia alienación. La tarea no es la autogestión del mundo existente sino su transformación cualitativa ininterrumpida: la superación concreta de la mercancía en tanto que gigantesco rodeo de la producción del hombre para sí mismo. Esto implica como objetivo la supresión del trabajo asalariado y su substitución por un nuevo tipo de actividad libre, la abolición de la fisura entre un trabajo cada vez más dosificado y el tiempo libre consumido pasivamente. Es el propio concepto de *trabajo* el que está en discusión.

En este mismo sentido pensamos que ideológicamente, (como justificación de unos hechos) y por influencia del "ambiente" se ha asimilado excesivamente en nuestros medios el concepto de *clase obrera* al de proletariado industrial frente al más operativo por más real de, conjunto de individuos que participando en el proceso productivo, no tienen ningún poder sobre la organización y utilización de su vida y de la producción.

No se puede negar la capacidad histórica del proletariado para emanciparse por sí mismo sin negar la capacidad para dirigir la sociedad futura. Así que si creemos en el objetivo de la anarquía, el no-gobierno y si el comunismo libertario es la organización económica y social de la misma, el medio, la forma de conseguirlo, sólo puede ser la Organización Anarquista, la acracia —frente a todo tipo de "cracias"—, que por decirlo una vez más no significa que cada cual hace lo que pasa por los cojones a cada momento. (Empleamos esta definición tan cara a los autoritarios de toda procedencia, sabedores de que no conciben otros términos cuando se habla de anarquismo, al mismo tiempo que el copista hace una moción para que se desprostituya, sanee y aclare nuestro vocabulario conceptual).

Así pues, se trata de construir la Organización Revolucionaria que debe ser la mediación necesaria entre la teoría y la práctica, los objetivos y los medios; la mediación entre el hombre y la Historia; entre la masa de explotados y el proletariado constituido en clase, cuyo proyecto esencial es la realización del PODER OBRERO concretado en la Asamblea de fábrica, de la AUTOGESTION GENERALIZADA como única forma de dirección consciente de la vida para el conjunto de los trabajadores, como único medio de llegar a una sociedad sin particiones.

Es por todo lo anterior que la lucha entre el Poder del Capital y el Proletariado Consciente se debe plantear sobre la totalidad, debe abolir todo lo que tiende a reproducir los productos alienados del sistema mercantil definido por el trabajo asalariado, y ello exige una crítica total, radical y constante de:

- la producción mercantil, origen de la división del trabajo y de las clases sociales
- el Estado, aparato de que se sirve el capital para imponer y mantener las particiones
- las Ideologías, justificaciones de la realidad actual, por más disfrazadas de lagarteranas que se nos presenten.
