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Title: Falsificador (¿o zopenco?) a la obra
Description: Refutación de lo que Stanley G. Payne atribuye a Munis y a la Alianza Obrera de 1934 en su libro La revolución española.
Date: 01/01/1975
Category: Alarma n.º 28
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1975-01-falsificador-o-zopenco-a-la-obra
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*Alarma*, n.º 28, 1.er trimestre 1975 (pág. 18). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1975%20Alarma%2028.pdf)

Un tal STANLEY G. PAYNE ha escrito un librejo en inglés, cuya versión[^1] española apareció en 1972, Ediciones ARIEL, Barcelona. No hemos tenido el disgusto de leerlo. Pero un camarada se ha tomado la molestia de citarnos lo dicho en la página 153, a propósito de la situación precedente a la insurrección de Octubre de 1934:

> "En realidad existía una gran diversidad de opiniones dentro de la Alianza (Obrera) y muchas no participaban de la irreflexiva insistencia sobre la revolución total preconizada por la Juventud Socialista. Por ejemplo, el joven lider de la región de Madrid de la Izquierda Comunista trotzkista, G. Munis, publicó en el mes de septiembre (1934) un folleto titulado *Qué son las Alianzas Obreras*, en el que criticaba por excesivamente "optimista" la tesis de la Juventud Socialista según la cual "el proceso ascendente de la révolución está siguiendo su curso". Negaba que España estuviese en la misma situación que Rusia en 1917. El país no era fruto maduro a punto de caer en manos de los revolucionarios, porque las fuerzas del conservadurismo español eran poderosas todavía. Munis insistía en que el objetivo inmediato de las Alianzas debiera ser la completa unión de todos los grupos de la clase trabajadora y la organización de una fuerza paramilitar unificada, pero que podía ser prematura la idea de una insurrección. Al igual que los socialistas moderados y la Izquierda Republicana, Munis sugería que debía provocarse la disolución de las Cortes y unas nuevas elecciones generales como objetivo inmediato más práctico dentro de la política nacional, lo cual permitiría a la izquierda comenzar pacíficamente la toma del poder".

Basta leer "la gran diversidad de opiniones dentro de la Alianza" Obrera, para estar seguro de que ese caballero PAYNE inventa lo que le dá la gana. En la Alianza Obrera de 1934 podía haber, máximo, cuatro opiniones, una por cada representación: Socialista, Tabacalera (Sindicato independiente), Partido Anarcosindicalista (Pestaña) e Izquierda Comunista. Nunca existieron mas de dos: la de las dos últimas organizaciones frente a las otras dos, o bien la de la Izquierda Comunista frente a las otras tres concordes. Y la de la Izquierda Comunista, que expresaba Munis, nada tenía que ver con las patochadas que le atribuye PAYNE.

No sabe uno qué pensar. Si el individuo PAYNE no es un zopenco que, incapaz de leer un texto y de citarlo correctamente lo interpreta al tuntún, entonces es que está prestando un servicio de falsificación deliberada al sujeto SANTIAGO CARRILLO en persona. Era éste dirigente de la Juventud Socialista en 1934, y lejos de preconizar no sabemos que revolución "total", preconizaba esperar sin mover un dedo hasta que el Partido Socialista diese la señal de la insurrección. La tal señal se convirtió, sabido es, en consigna de "huelga general pacífica". No menos falso, pero muy cómico, es ese comienzo pacífico de toma del poder.

En resumen, entre ser un falsificador asoldado o un zopenco metido en camisa de once varas, deseamos al caballero PAYNE ser un zopenco. Del mal el menos.

Para saber en detalle lo ocurrido, véase el capítulo: "La insurrección de Octubre de 1934", en JALONES DE DERROTA: PROMESA DE VICTORIA, del mismo Munis.

[^1]: Título del libro: "La revolución española".
