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Title: Violencia revolucionaria
Description: La violencia es una necesidad impuesta al proletariado, pero debe ser obra de la clase en sus luchas, no del terrorismo individual ni de guerrillas que la suplanten.
Author: J. Costa
Date: 01/08/1977
Category: Alarma (tercera serie) n.º 2
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1977-08-violencia-revolucionaria
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*Alarma*, tercera serie, n.º 2, agosto de 1977 (págs. 6-7). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1977%20Alarma%2002.pdf)

La concepción revolucionaria del empleo de la violencia debe partir de que la violencia es para el proletariado y demás capas explotadas de la sociedad, una necesidad impuesta por sus explotadores, por los detentores del poder político y económico. En la práctica la violencia forma parte de toda una estrategia para el logro de la transformación social. Es partiendo de ahí que la preparación a la violencia, en tanto que medio o táctica de lucha importantísimo debe ser una de las preocupaciones constantes de todo revolucionario. Entender y aceptar la necesidad de la violencia no quiere decir estar de acuerdo y dar por buena toda clase de violencia. Demostrado esta que es en la violencia que se basa el sistema de explotación, de jerarquías y de división social para mantener su dominio. Dudar pues sobre la necesidad de recurrir a la violencia y oponerse a su empleo es ni mas ni menos que contribuir objetivamente a la defensa del sistema social establecido. Es querer ocultar voluntariamente que la violencia ha sido en todas las sociedades conocidas y mas en la que vivimos su base fundamental de dominio. No tan solo por sus guerras y matanzas colectivas sino por su justicia, su ejército, su policía y demás colaboradores. En un mundo tal la propaganda ñoña y aviesa contra toda clase de violencia es tanto como dar por buena la violencia del enemigo. Desgraciadamente no se puede hacer frente a la violencia con posturas evangélicas "si te pegan en una mejilla pon la otra". A la violencia habrá que oponerle una violencia mas fuerte. Y no solo a la violencia física sino también a la que se ejerce por la coacción, la propaganda y el engaño tanto mas y en cuanto que la clase detentora de los medios de producción cuenta con el concurso, en frente del proletariado revolucionario no solo de su ejército, policía cuerpos subalternos, brigadas especiales y pistoleros sino que cuenta, además con otros cuerpos que sin ser armados resultan mas peligrosos y difíciles a vencer como son las organizaciones obreras tradicionales, en particular "PC", "PS" y sindicatos, organizaciones que contando con la influencia que aun ejercen sobre el pueblo trabajador hacen todo lo posible para desnaturalizar la lucha y evitar que el proletariado tome conciencia de cuales son sus verdaderos objetivos de clase. Ese es uno de los mejores medios de que dispone el sistema capitalista para su mantenimiento. Ese será el factor mas difícil de vencer para el logro de la revolución. Es incontestablemente el temor a esta que reaccionarios, fascistas, PC, PS con sindicatos comprendidos se concuerdan en hacer todo lo posible por hacer concebir la ilusión a los "esclavos de la época" de la posibilidad incluso fácil de una transformación "social" por vías pacíficas. Hacia el socialismo dicen. Dentro del orden, la calma y la comprensión. A través de la democracia, etc., etc.,...

Cambios si habrá. Cambios de gobierno incluso con participación de ministros "obreros" de etiqueta socialista, comunista e incluso cenetista ¿porque no?.

Habrá de todo, en particular **cárceles y metralla para los revolucionarios.** Lo que no habrá, absolutamente nada, son medidas destinadas a eliminar la ley del valor, el trabajo asalariado. Partiendo de ahí, si se puede hablar de ir "hacia el socialismo"'

Esa táctica de hacer concebir a las clases explotadas la posibilidad de un paso hacia el socialismo por vías parlamentarias y pacíficas ha sido iniciada, mantenida y defendida por la social democracia en contradicción con la verdad histórica. Verdad que enseña e ilustra que en la historia de la humanidad nunca se ha realizado un cambio social por vías pacíficas. Así fue de la sociedad esclava a la feudal, de la feudal a la burguesa y así será de la actual al comunismo. En apariencia a esa concepción social demócrata se mantiene el "PS" y se ha adherido el mal llamado "P. Comunista" Pero en realidad ese cambio de actitud y de lenguaje corresponde a una pura táctica preconcebida para el logro de objetivos propios y que no son ni concuerdan con los del PS.

Para el PS, UGT sindical, el problema no se plantea de cara a cambiar las formas de propiedad sino la de cambios políticos que, en el mejor de los casos y dentro de lo posible, puedan permitir y hacer mas aceptable y humana la explotación de los productores manteniendo el sistema capitalista. El PS no se propone ni le interesa cambiar las formas de propiedad. Se conforma y acepta con agrado la democracia burguesa y juego parlamentario.

Para el titulado PC (CC.OO.) los cálculos son diferentes.

Este aspira y se orienta en otro sentido. El objetivo principal del "PC" reside en ampararse sin destruirlo, hacerse el amo de la máquina político-económica del Estado. De ahí su interés en las nacionalizaciones y en presentarlas como medidas de tipo socialista. El partido de Carrillo es consciente que su orientación no está en oposición al propio proceso de concentración capitalista y a que a la larga, a pesar de la resistencia del capital privado —**si la revolución social no se lo impide**— será el partido con su burocracia, sus jerarquías, sus dirigentes, los administradores de la plusvalía del futuro; LA BARBARIE.

Descartado está que las clases dominantes otorgan y ceden, cuando pueden ceder, en cuestiones de detalle, de mejoras se dice; primas, seguros, vacaciones, horarios, etc.,.. Pero más descartado está que ella no cederá ni capitulará sobre lo fundamental. Defenderá a sangre y fuego sus sacrosantos intereses cuando ellos estén amenazados por el empuje y exigencias del proletariado. España del 36 es un ejemplo vivido pero contar con el empleo de la violencia como medio indispensable para transformar la sociedad no quiere decir, como ya está dicho, dar por buena toda clase de violencia. Se impone, es necesario, salir al paso de toda violencia inútil, de todo acto de terrorismo individual o de acciones armadas por parte de no importa que grupo por entender que ese método de lucha no sirve, a la causa revolucionaria, que mas bien la daña. Toda acción terrorista llevada a cabo, incluso con la sana intención de hacer un acto ejemplar o de venganza justiciera para hacer reaccionar a la clase se traduce como consecuencia inmediata en el sentido contrario. Dichas acciones traen como consecuencia inmediata, la justificación por parte del poder de fortalecer el aparato represivo organizando las represalias apuntando claro está a los mas revolucionarios y mas conscientes de la clase. Por otro lado estas acciones sacrifican a compañeros de una magnífica valía. Magnífica valía porque en general estos son guiados por sentimientos y reacción en contra de una sociedad que odian. En cuanto a las organizaciones que se orientan y preconizan la creación de cuerpos disciplinados y armados: guerrillas rojas, urbanas o campesinas o populares no hay duda que, conscientemente o inconscientemente se preparan y actuan para impedir la auténtica revolución, el armamento del proletariado y el pueblo laborioso. Es cierto que actuan en nombre de la clase, y que su fraseología a veces es radical, es precisamente ese el peligro y es a ese que hay que salir al paso. Pues nadie se puede otorgar el derecho ni le esta dado suplantar a la clase. Es la clase que debe actuar por ella misma. La revolución no es ni puede ser consecuencia de un triunfo militar. Para que ella se realice tiene que estar en el espíritu y en el movimiento práctico de la clase, lo que entendemos por consecuencia de su papel histórico. Es por ello que la violencia proletaria obedece y debe estar determinada dentro del marco de sus propias luchas: manifestaciones, huelgas, asaltos, protestas, secuestros, ocupaciones de fábricas, etc.., pueden según las circunstancias tomar caracter violento. Esas formas de violencias son propias de la clase y es a través de ellas que se forjan para el enfrentamiento final. En la revolución social la violencia es patrimonio de la clase en su conjunto. Es a ella y solo a ella que corresponde, a través de sus órganos y orientaciones de la o las organizaciones, dirigir la lucha. Hay que insistir en señalar que lo fundamental de la revolución proletaria y la garantía de su éxito reside en la acción colectiva de la clase, acompañado de **medidas que presupongan un cambio radical de las relaciones sociales**, relaciones estas determinadas por el sistema de producción y de distribución. La tenacidad, el genio militar, incluso el arrojo para el triunfo de armas sobre el enemigo, no tienen ningún valor si no son acompañados de las medidas que aseguren la realización de la transformación social.

La revolución proletaria está por hacer. Hay que prepararse concienzudamente al enfrentamiento final, y hay que insistir en eliminar toda ilusión de "vías pacíficas y parlamentarias hacia el socialismo",

De una forma u otra, antes o después la lucha violenta será necesaria. Preparemos y preparémonos bien para el triunfo definitivo.

J. COSTA
