---
Title: Asturias, octubre 1934. Unión de Hermanos Proletarios
Description: Evocación del grito U.H.P. de la insurrección asturiana de 1934, unidad revolucionaria de los explotados frente a la unidad en la sumisión que predican los partidos (texto de 1963).
Date: 01/10/1977
Category: Alarma (tercera serie) n.º 3
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1977-10-asturias-octubre-1934-union-de-hermanos-proletarios
---


*Alarma*, tercera serie, n.º 3, [octubre de 1977] (pág. 12). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1978%20Alarma%203.pdf)

¡U.H.P., U.H.P.!. La entraña de la mina profirió el grito esperanzador. Impregnó el aire todo de Asturias, lo repitieron a pleno pulmón los hermanos proletarios en medio del combate, restalló, gozoso, en la dinamita arrojada sobre los cuarteles de la Guardia Civil, se inscribió en los tanques blindados hechos por encanto, fue un instante estentóreo alarido de victoria, y la sangre de la represión marcó indeleblemente el suelo astur: U.H.P. El eco de las montañas heridas repercutió en los cuatro confines de España... ¡U.H.P.!... ¡U.H.P.!... Los hermanos proletarios fueron aplastados una, otra vez durante la guerra civil; pero desde el fondo de la España oprimida, vencida, no rendida, se eleva aún, grave, jadeante, conminatorio, el clamor revolucionario de Asturias: ¡U.H.P., U.H.P.!

La sencilla y cálida fraternidad del U.H.P. astur no es invocación sensiblera. Arranca de la más alta sensibilidad humana, pues la idea, que siempre reclama convertirse en hecho, "no es una pasión cerebral, sino el cerebro de la pasión", cual decía Marx. La pasión revolucionaria llevó los fundadores de la Primera Internacional a la formulación lúcida: "la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos". Idéntico pensar flamea en las iniciales U.H.P. La más válida y certera de las críticas contra las condiciones sociales ambientes, la crítica de las armas, las parió entre gritos de alegría y llanto, como conjuro de lucha. El apasionamiento del proletariado que abría fuego sobre el capitalismo en Octubre del 34, reinventó la idea forjándola de tondón en hecho.

El U.H.P. realizó en Asturias la unidad de todos los explotados porque su objetivo directo era abatir el capitalismo y poner proa a una sociedad sin clases. Esa condición hizo posible el combate y su asombroso heroismo, reconocido incluso por el enemigo. Al conjuro del U.H.P. iban cayendo en manos del proletariado las armas, el poder y la economía, manifestación suprema de la unidad de la clase trabajadora, contrapuesta a la unidad que siempre le ofrecen y a menudo le imponen las que fueron organizaciones del Frente Popular. De lo que debe ser lucha revolucionaria hasta la insurrección armada, han hecho esas organizaciones, partido de factura rusa el primero, rendición de armas del proletariado en aras del capitalismo. Propugnan, en términos aún más claros que ayer, la unidad en la sumisión de los obreros al trabajo explotado, bajo tal o cual supervisión política. En estos momentos mismos, cuando las huelgas de Asturias despiertan la admiración general[^1] y despejan el camino a grandes acciones, van ellos murmurando a los oidos de los huelguistas el concepto traicionero de la unidad bajo nuevas cadenas: unidad antifranquista, unidad nacional, reconciliación nacional, democracia burguesa, etc.

Antes de hacer saltar los cuarteles de la Guardia Civil, los hombres de 1934 habían hecho saltar las ataduras de las organizaciones que los retenían dentro del capitalismo parlamentario. Por ello, aunque vencida, la insurrección de Octubre señaló el camino al proletariado de todo el país, consintió el 19 de julio del 36 y la esplendorosa riada revolucionaria que originó la victoria proletaria de ese día.

[^1]: Esta nota fue escrita en 1963 y publicada en *Alarma*, nueva serie, número 4.
