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Title: Por una alternativa revolucionaria urbana
Description: Las asociaciones de vecinos no son la organización del barrio; propuesta de formas de organización obrera y permanente en los barrios.
Date: 01/10/1977
Category: Alarma (tercera serie) n.º 3
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1977-10-por-una-alternativa-revolucionaria-urbana
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*Alarma*, tercera serie, n.º 3, [octubre de 1977] (pág. 5). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1978%20Alarma%203.pdf)

La lucha revolucionaria urbana viene condicionada por dos factores:

a/ La relación de la lucha urbana con la lucha del Movimiento Obrero y su inserción en la lucha de clases.

b/ El tipo de organización obrera urbana.

La lucha urbana es un frente con unas características propias y que juega un papel específico en la lucha de clases, y no únicamente el de apoyo al Movimiento Obrero. En la lucha urbana lo que se pone en cuestión no es sólo la planificación urbanística, sino (sobre todo) la cotidianidad que nos obligan a vivir y que mínimamente no aceptamos.

En la década de los sesenta nacen como formas de lucha urbana (de los vecinos) las Asociaciones de Vecinos; que actualmente son centros cerrados, inoperantes y elitistas; el motivo es claro, pretenden ser la organización de los vecinos y no la participación de los vecinos. Su objetivo es: que los vecinos estén "bien representados" para las payasadas tipo Coordinadoras Democráticas, así las asociaciones presentan programas ya elaborados a las Asambleas de Vecinos, y éstos solo asientan o niegan, lo que hace que la Asamblea pierda su contenido y se convierta en un parlamento burgués.

Así vemos dos actitudes en los barrios. Unos que hacen montajes y supermontajes de coordinadoras de asociaciones, de grupos de jóvenes, de mujeres, laborales, montados por arriba, a partir de dos o tres tíos; esto es debido a que lo que les interesa es crear el organismo, la institución (y no potenciar la organización) a imitación del modelo burgués; otros dicen tener la alternativa correcta, y que los vecinos "les seguirán" cuando toquen el pito. Este desprecio de las "masas" hace que los vecinos se dediquen a sus cosas y se organicen por su cuenta cuando les hace falta.

Frente a estas posturas burocrático-burguesas, por un lado, e izquierdistas, por otro, esbozamos:

Las asociaciones de vecinos no son ni pueden ser nunca la organización del barrio, porque aparte de su utilización y deteriorización por parte del reformismo y el izquierdismo, la estructura de las asociaciones es burocrática, encajona los problemas, encierra la dinámica de lucha, fomenta la pasividad de los vecinos, y su marco es legal y por consiguiente limitado y los vecinos no tenemos por qué organizarnos limitadamente.

Las asociaciones de vecinos han de ser un instrumento de y para los vecinos, sus locales han de ser locales del barrio y los grupos de trabajo han de partir de necesidades concretas y sentidas.

El trabajo dentro de las Asociaciones de vecinos depende de procesos distintos según barrio, región, etc. Ahora, creemos que puede ser válido en general:

— Si la asociación no es útil a los vecinos, no trabajamos en ella.

— Si no es un instrumento de los vecinos, no trabajamos en ella.

— El trabajo en ella ha de permitir la participación de los vecinos y su concienciación, pero no es el único instrumento para conseguir esta participación, si el trabajo dentro de ella nos impide potenciar la organización de los vecinos, salgamos de ella.

— Luchemos por una organización obrera y permanente en el barrio.

## La organización obrera en el barrio

Los vecinos en general no van a las asociaciones, sin embargo los vemos en las luchas, siempre que es hora de actuar y han actuado y se han organizado y como siempre la asociación ha ido a remolque.

Cuando acaban las luchas los vecinos quedan dispersos, desorganizados, y muchos hemos intentado recoger a los vecinos más combativos y "llevarlos" a la asociación y ha sido un fracaso; con lo cual vimos que la asociación no es el tipo de organización que necesitamos los vecinos para luchar; por lo tanto es necesario dar alternativas organizativas a los vecinos; no debemos centrarnos tanto en las asociaciones (discusión asociación-si, asociación-no) ya que así nos desviamos del objeto prioritario: la organización.

Distintas formas de intervención y organización pueden ser:

- Reuniones por problemas concretos que afecten a grupos de vecinos.
- Asambleas de afectados ante cualquier problema.
- Reuniones para analizar como ha ido la lucha, y ver como avanzar en la organización más estable.
- Formar comisiones de control (arreglo de calles, construcción de equipamientos, etc.).
- Organización de sectores específicos y unificarlos para la lucha global.

Lo más importante es contar con los vecinos para todo: discusión, organización más estable y barricadas (si el nivel de la lucha lo exigiera).

Aquéllos que vean la necesidad de organizarse más periódicamente y quieran llevar un trabajo más profundo, esos serán la organización del barrio que, aunque no es representativa en el sentido de que el barrio no la ha elegido, si es lo suficiente amplia y arraigada como para plantearse la globalidad de la lucha: ésta si es la organización del barrio.
