---
Title: Los lacayos de la contrarrevolución stalinista
Description: Crítica del apoyo de los grupos trotskistas franceses a los partidos stalinista y socialista en las elecciones legislativas de 1978.
Author: E. Parra
Date: 01/03/1978
Category: Alarma (tercera serie) n.º 4
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1978-03-los-lacayos-de-la-contrarrevolucion-stalinista
---


*Alarma*, tercera serie, n.º 4, primavera de 1978 (pág. 5). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1978%20Alarma%204.pdf)

En Francia los diferentes movimientos “trotskistas” participan activamente presentando candidatos en las elecciones legislativas, elecciones que determinarán los futuros diputados y por consecuencia el futuro gobierno. Seguros de no representar una fuerza importante se pronunciarán por la “Unión de la gauche”, es decir principalmente por los partidos “comunista” y “socialista” en el segundo turno de las elecciones.

A pesar de las divergencias existentes entre las principales tendencias “trotskistas” (OCI, LCR, LO) todas apoyarán de manera activa a los dos grandes partidos de “izquierda” puesto que los consideran como organizaciones obreras, a pesar, dicen ellos, de su tendencia reformista.

Por otro lado no olvidemos de mencionar que según la gran estrategia “revolucionaria” de los “trotskistas”, 1º. lo importante es vencer a las derechas precursoras de todos los males; 2º. como el proletariado desea un cambio de gobierno hay que apoyarlo pero demostrándole que las “izquierdas” no son un fin en sí, y que hay que luchar contra su tendencia “reformista”.

Ahí está resumido en pocas palabras las concepciones tácticas, prácticas y teóricas de los que tienen hoy en día la audacia y el cinismo de autodeterminarse comunistas y revolucionarios. ¡Nada menos!.

1º. No vamos a insistir sobre el hecho de participar en las elecciones. Un simple detalle vale más que cien mil discursos para convencer a no importa quien. En la radio, en la tele, y en los diarios (medios de información en manos del sistema capitalista) sale muy a menudo esta declaración: VOTEN A QUIENES QUIERAN PERO VOTEN. En breve, lo importante para el sistema capitalista es que la gente participe en la aberración electoral para que elija sus futuros explotadores. Vaya comunistas revolucionarios que son los “trotskistas” para que al capital no le importe el porcentaje que alcancen. Además los 2 ó 3 por ciento que logren irán al candidato de “izquierdas” en el segundo turno.

2º. “PC”, “PS”, son organizaciones obreras, sobre todo el partido “comunista”, dicen los “trotskistas”.

Aquí vemos dos soluciones: o los “trotskistas” son imbéciles o son los lacayos de la contrarrevolución capitalista de estado (hablamos de las organizaciones, no de los militantes de base). DE TODAS FORMAS AUNQUE SEA POR IMBECILIDAD, cosa muy discutible. NO DEJAN DE SER LOS LACAYOS DE LA CONTRAREVOLUCION, es decir de las fuerzas más conscientemente anti-obreras que puedan existir.

Señores “trotskistas”,

¿Son organizaciones obreras las que hablan de salvar al sistema capitalista proponiendo una mejor gestión (productividad, exportación, precios, nacionalizaciones, etc...)?

¿Son organizaciones obreras las que dicen que las “derechas” ya no son capaces de llevar la economía nacional como es debido?

¿Son organizaciones obreras las que proclaman: “producid francés, consumid francés”?

¿Son organizaciones obreras las que preconizan un espíritu nacionalista, patriótico tan fuerte y reaccionario como el que desarrollaba y desarrolla la ultraderecha?

¿Son organizaciones obreras las que dicen que hay que interesar al proletariado en la sacro-santa economía nacional, economía basada sobre su propia explotación, trabajo asalariado mediante?

¿Son organizaciones obreras las que han aplastado conscientemente al proletariado revolucionario cada vez que actuaba como clase revolucionaria?

Etc, etc...

Al menos que para los “trotskistas” una organización merezca el título de obrera a partir del momento en que posee cantidades importantes de militantes obreros. En ese caso el partido de Hitler era obrero, y además hizo las primeras nacionalizaciones. ¿qué bien verdad?.

EN CONCLUSION,

Los “trotskistas” apoyando principalmente al partido mal llamado comunista, defienden a la fuerza más contrarrevolucionaria que existe, partido éste que defiende el capitalismo de estado, forma más vil, draconiana y decadente de la explotación del hombre por el hombre.

No olvidemos lo que el propio Trotski declaró en 1939 en “la URSS en guerra”, a pesar claro está de lo equivocado que estaba sobre la naturaleza de la “URSS”:

Dijo: *“Si durante la presente guerra o inmediatamente después de ella, la revolución de octubre no hallase continuación en un país avanzado, si al contrario el proletariado fuese aplastado en todas partes, tendríamos entonces, sin la menor duda, que poner al orden del día la revisión de nuestra concepción de la presente época y de sus fuerzas motrices”*.

Los “trotskistas” de hoy no tienen el menor interés en poner en causa sus propias concepciones puesto que después de haber abandonado el internacionalismo revolucionario en la ultima guerra mundial, ellos ven revoluciones en todas partes. Se complacen en ser los satélites del P“C”.

No olvidemos tampoco que si los stalinistas trataron a Trotski de ser “agente del imperialismo americano”, los “trotskistas” emplearon los mismos argumentos contra Natalia Sedova Trotski (su mujer) cuando ella declaró entre otras muchas cosas: *“No espero nada del partido ruso ni de sus imitadores profundamente anti-comunistas. Toda desestalinización resultará engañifa si no va hasta la toma del poder por el proletariado y la disolución de las instituciones policiacas, políticas, militares y económicas, bases de la contrarrevolución que estableció el capitalismo de estado estaliniano”*.

No hace falta añadir la mentalidad militarista que fomentan todas las tendencias “Itrotskistas”, pues tienen después de la CGT (especie de CC.OO.) y del “PC”, los servicios de orden más capaces para luchar contra los individuos que no siguen “la verdadera línea” como gentes de orden y dóciles. En fin y en conclusión, la IV Internacional ha ido degenerando año tras año. Hoy en día es UN SUBPRODUCTO DEL ESTALINISMO.

DEBEMOS TRATARLOS EN CONSECUENCIA.

E. Parra.

(1) Este artículo, escrito antes de las elecciones francesas, ha cobrado con ellas, mayor valor crítico.
Por eso lo reproducimos.
