---
Title: Editorial: Los sepultureros
Description: Contra los teóricos de la desaparición de la clase obrera: mientras haya capital habrá proletariado, única clase revolucionaria.
Date: 01/10/1982
Category: Alarma (tercera serie) n.º 14
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1982-10-editorial-los-sepultureros
---


*Alarma*, tercera serie, n.º 14, finales de 1982 (págs. 1-3). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1958-88%20Alarma/1982%20Alarma%2014.pdf)

Estamos abocados, querámoslo o no a unas nuevas elecciones; otras más. Y van...

Poco importa para qué hayan sido convocadas esta vez o qué insalvables conflictos parlamentarios hayan provocado tal prisa en la élite gubernamental; siempre son convocadas para reforzar el poder.

Se trata, por lo tanto, de lograr -como sea- la "aquiescencia popular" para ejercer después impunemente un poder (capitalista) en nombre de la mayoría y en beneficio de la minoría de siempre.

No insistiremos en el tema.

Nuestra posición es clara y tajante ante cualquier tipo de elecciones, ante todo tipo de delegación de nuestra voluntad, ante la claudicación de nuestras más elementales necesidades sociales y humanas (consciente o no) en pro de oscuros intereses personalistas. (1)

Con motivo de esas nuevas y próximas elecciones ha aparecido entre sectores de la "izquierda" una teoría no "nueva" pero sí "actualizadora" y "profundamente renovadora" que justifica su pasotismo electoralista y vital: el fiasco del marxismo por desaparición de su razón de ser social, la clase obrera.

Nada nuevo, a pesar de la novedad con que pretenden embellecer la idea los nuevos (anti)marxistas.

Hasta ahora, teóricos oportunistas al margen, ni el mismísimo capital ha negado la existencia de la lucha de clases, admitiendo por lo tanto la existencia de la clase obrera.

Es más, ha sabido aprovechar el potencial de lucha de clase en pro de su desarrollo. Ejemplo clarísimo: los sindicatos.

Sólo la fantasmagoría de la demagogia fascistoide o absolutista -recuérdese el sistema "social" franquista- se ha atrevido o a negarla o a considerarla destruída.

Ahora se va más lejos. Proyectando hacia un futuro pluscuamperfecto la triste realidad social del momento, los "revolucionarios" de hoy cantan el responso a la clase obrera o, lo que es lo mismo, a una revolución social que no les interesa vaya Vd. a saber por qué.

Lo inaudito es que estas nuevas teorías "renovadoras" sólo renueven nostalgias totalitarias.

Para ellos la clase obrera "al estilo marxista" ya no existe. La revolución por lo tanto no la podrá hacer una clase inexistente. La antorcha del cambio social pasa a manos de inadaptados y/o marginales por un lado y estudiantes o intelectuales por otro.

No sólo cambia el sujeto revolucionario sino, por descontado, el carácter de la revolución.

Los obreros de Marx han muerto, han desaparecido absorbidos por el capital y han pasado a formar parte del sistema, identificándose con él.

¡ABSURDO!

El proletariado de la época de Marx no existe. Lógico. Si el sistema capitalista analizado por Marx ha evolucionado, debe haber evolucionado también la base social en que se fundamenta. Si el capital ha variado, ha variado también el proletariado.

Pero lo que no ha cambiado es la estructura social. La base económica del sistema sigue siendo la obtención de plus valía por medio de la compra venta de la fuerza del trabajo proletaria.

NI MÁS NI MENOS.

Podemos esforzarnos en aquilatar al máximo palabras y conceptos pero no podemos modificar realidades.

Clase obrera, proletariado, es todo aquel que directa o indirectamente, por la venta de su trabajo produce beneficio al capital.

¿Podemos imaginar un sistema capitalista sin obtención de beneficios?

¿Podemos demostrar otra fuente de incremento de beneficios que la plus valía?

¿Cómo se logra la plus valía si no es por la venta de la fuerza de trabajo?

¿Cómo se llama al que vende su fuerza de trabajo?.

El nombre es lo de menos; su realidad social es lo que cuenta. Y es proletario.

Podrá tener un chalet o una televisión, podrá cursar estudios o ir al cine... pero seguirá siendo proletario al igual que lo eran los proletarios de la época de Marx. Y lo será porque con su trabajo produce beneficios al capital.

Claro que no son los proletarios los únicos explotados en una sociedad que está constituída por la explotación; otros sectores también sufren las consecuencias del sistema y lógicamente desean el cambio social para eliminar su situación. Pero lo que es indudable es que la única clase capaz de hacer la revolución es la clase obrera.

Y esto por la razón ya señalada: es la única que con su rebeldía puede desmoronar la base económica del sistema.

No podrán hacerlo, mal que pese a los renovadores sepultureros, ni el lumpemproletariado, ni los universitarios *en cuanto tales*, ni los ecologistas ni las feministas, ni los "gay" de izquierdas, ni los pasotas del porro ni, en definitiva los que como ellos buscan lo imposible: un cambio social basado en cualquier "realidad" ideológica.

(Intentar denominar lumpemproletariado a los parados, a los jóvenes sin primer empleo o a los estudiantes sin colocación es contemplar la realidad social con anteojeras, es decir como los asnos).

Todos estos sectores analizan y "atacan" (es un decir) aspectos del sistema y se mantienen en estrechos límites, sin plantearse NUNCA la necesidad de su destrucción. Es más: en cuanto grupos sectoriales NO PUEDEN ESTAR INTERESADOS EN LA DESTRUCCIÓN DEL SISTEMA ya que su existencia es su perdurabilidad.

Las luchas sectoriales pueden ser solucionadas por el capital con más o menos rapidez o fortuna, pero entran dentro de su totalidad como sistema.

No ocurre lo mismo con la clase obrera.

Su función histórica es una sola: destruir el capital a sabiendas de que esta destrucción implicará su desaparición como clase pero mantendrá intactos sus intereses sociales: el cambio.

Mientras exista explotación o, lo que es lo mismo, mientras exista sistema capitalista, la clase obrera existirá también.

Y esto por dos razones complementarias:

- Porque el sistema capitalista necesita su existencia a fin de seguir explotándola y mantenerse como tal sistema al obtener de ella la plus valía y
- Porque la desaparición de la clase obrera implicará NECESARIAMENTE la del capital, es decir la realización de la única vía posible: la revolución.

Cualquier teorización "revolucionaria" que parta de la base de una hipotética desaparición de la clase obrera está, al menos, abocada al más estruendoso de los fracasos.

Aceptar tal suposición sería admitir que la revolución social pendiente es sectorial e incompleta es decir: que no sería tal revolución sino a lo máximo una "evolución" del capitalismo.

Esto (estar equivocado) o pretender justificar la actual desidia social en base a teorías fascistoides.

Que los "renovadores" elijan.

Sept. 82.

NOTA (1) Sobre nuestra posición ante las elecciones y el porqué de nuestra llamada a la abstención ver la octavilla repartida en Barcelona, reproducida en esta misma revista.
