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Title: España: los obreros contra los sindicatos en Guipúzcoa
Description: Durante la huelga del metal de Guipúzcoa, en abril de 1978, los obreros asaltaron los locales de UGT y CCOO, que habían impuesto la vuelta al trabajo.
Date: 01/05/1978
Category: Alarme n.º 1
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/1978-05-espana-los-obreros-contra-los-sindicatos-en-guipuzcoa
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*Alarme*, n.º 1, mayo-junio-julio de 1978 (pág. 13). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1978-93%20Alarme/alarme-n01.pdf) · [Texto original en francés](https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/originales/1978-05-espagne-les-ouvriers-contre-les-syndicats-a-guipuzcoa)

Las luchas proletarias de estos últimos tiempos son muy ricas en experiencias: Vitoria, Roca, la Construcción; la última huelga de este tipo fue la de la industria del calzado de Alicante, del 22 de agosto al 3 de septiembre de 1977. Son luchas en las que la asamblea ha sido el eje central del que han partido los métodos de acción directa, como los piquetes de huelga, las cajas de resistencia, los intentos de extender las luchas, todo ello frente a los sindicatos, que ofrecían sus servicios de forma «desinteresada» proponiendo sus carnés sindicales.

Desde hacía meses España se iba acostumbrando a la implantación de las centrales sindicales, y los elementos más combativos se habían amansado con su adhesión a la CNT. Así, asistíamos cada vez menos a huelgas que merecieran ese nombre. Sin embargo, es importante señalar que el viernes 14 de abril de 1978 los trabajadores del metal de Guipúzcoa tomaron por asalto los locales de los sindicatos UGT (de implantación «socialista») y CCOO (de implantación «comunista», una especie de CGT) a los gritos de «sindicatos, traición». En efecto, la aceptación de la última propuesta de la patronal (la huelga duraba desde el 4 de abril) solo se había impuesto por unos cientos de votos (los trabajadores del sector del metal eran unos 48.000). Los sindicatos decidieron, pues, la vuelta al trabajo. Grupos de trabajadores se concentraron en la plaza de Unzaga de Éibar y marcharon hacia los locales de las dos centrales sindicales, donde quemaron las banderas, arrancaron las siglas y saquearon los locales.

La respuesta sindical no se hizo esperar: UGT y CCOO hicieron público conjuntamente un comunicado en el que calificaban esa clase de acción de «bárbara» y «provocadora», y declaraban que su firme intención era mantener la «línea sindical de clase y responsable» frente a «elementos cuya pertenencia a la clase no está demostrada».

Una vez más los sindicatos nos muestran lo que son: los verdugos de los elementos radicalizados de la clase, los perros guardianes del sistema basado en nuestra explotación.
