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Title: Solidaridad con James Schenkel
Description: Sobre el despido del obrero revolucionario James Schenkel por Peugeot Sochaux, con la correspondencia cruzada entre el F.O.R. y él acerca de la actitud que debe adoptarse frente a los sindicatos.
Date: 01/10/1979
Category: Alarme n.º 6
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/1979-10-solidaridad-con-james-schenkel
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*Alarme*, n.º 6, octubre-noviembre-diciembre de 1979 (págs. 10-11). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1978-93%20Alarme/alarme-n06.pdf) · [Texto original en francés](https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/originales/1979-10-solidarite-avec-james-schenkel)

> Despido de Schenkel James, el 23 de julio del 79, por jefes de Peugeot Sochaux (Mecánica Norte). Motivos del despido: el 13-7-79 Schenkel, obrero P1[^1] de mantenimiento mecánico norte, vio a un jefe de equipo llamado Beaugrand recoger unas octavillas depositadas en el taller; Schenkel le reprochó su acción a Beaugrand y le preguntó si era poli, o kapo, o mando intermedio. La dirección reprocha además a Schenkel haber amenazado a Beaugrand, lo cual es falso según los testigos.
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> Schenkel James tiene 41 años, trabaja en Sochaux desde hace 24 años, está casado y es padre de 3 hijos.
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> (extracto de una octavilla del «Grupo autónomo obrero igualitario» de Peugeot Sochaux, agosto de 1979)

APOYO: enviad vuestros giros a James Schenkel, 50 Fg D'Alsace, Giromagny 90200

Somos conscientes de que tal apoyo no lleva a gran cosa, y no llevará a nada mientras la clase a la que pertenece James, y más en particular los compañeros de trabajo de James, no emprendan una huelga ilimitada hasta la readmisión de su compañero en Sochaux Peugeot, y eso al margen de los sindicatos, que así no podrían mistificar al proletariado haciéndose pasar por lo que no son: organismos de la clase obrera. En este punto James, como obrero revolucionario, debe rechazar absolutamente todo apoyo (apoyo para mejor tomarle el pelo) por parte de los sindicatos y no aceptar más que la solidaridad del proletariado mismo. Una readmisión de James en la empresa Peugeot Sochaux por mediación de los sindicatos sería una derrota tanto para James Schenkel como para el proletariado en su conjunto. Sería la prueba de que se puede hacer lo que se quiera con el proletariado y con sus elementos más radicalizados. Demos la prueba de lo contrario: ningún compromiso, la lucha.

A continuación publicamos la correspondencia que hemos mantenido recientemente con James. Lo hacemos porque esta correspondencia nos parece plantear cierto número de cuestiones importantes sobre la táctica que deben emplear los elementos radicalizados de la clase proletaria en su lucha contra el capitalismo y sus diversos defensores —patronos, Estado, partidos de la «extrema derecha» a la «extrema izquierda» y sindicatos—, y además nos muestra un ejemplo particularmente significativo de connivencia entre sindicatos y patronal.

31/08/79

Salud, James:

Nos enteramos, pues, de tu despido por el periódico *Libération*, como ya te habíamos escrito, y desde entonces hemos recibido la revista en la que participas: *La Cochenille*.

En cuanto a tu despido, no vamos a repetir lo que ya te dijimos en nuestra carta anterior. Simplemente insistimos en que es el capitalismo entero la causa de lo que hoy te pasa, y no solo Peugeot. Cualquier empresa habría tenido la misma actitud ante tu actividad. En nuestro próximo número, ALARME n.º 6, publicaremos una nota sobre ti y sobre tu despido por Peugeot. Dinos qué te gustaría que figurase en ella y, sobre todo, tennos al corriente.

Pero, retomando tu propia actitud hacia todos los proletarios que hoy se prostituyen lamentablemente sin atreverse a rebelarse, no queremos —como otros hacen— quedarnos embobados de admiración ante un proletario combativo y revolucionario. La crítica, cuando está justificada, es el único medio de avanzar, tanto para quienes son objeto de ella como, por lo demás, para quienes la hacen. Y pensamos que tu actitud hacia los sindicatos es demasiado conciliadora. He aquí por qué: en *La Cochenille* nos ha llamado la atención tu «carta a los sindicatos CGT-CFDT», y expresa, a nuestro juicio, posiciones que desconocen en realidad los principales aspectos de lo que son los sindicatos. Pareces oponer la CFT[^2] y el fascismo a los sindicatos CGT-CFDT, y asociar a estos últimos a los combates de la clase obrera «puesto que persiguen el mismo objetivo» que tú, es decir, «llegar un día a otro tipo de sociedad», aunque luchando con medios «diferentes» de los tuyos.

Por una parte, si los sindicatos te defienden no es porque no seas un agente de la CFT, sino porque les resulta útil: primero, para su propia publicidad, su propia credibilidad; segundo, para demostrar la falsedad de tu combate opuesto a los sindicatos: ¡falso, en efecto!, puesto que a fin de cuentas pides ayuda a aquellos a quienes atacabas; luego —no dejarán de subrayarlo los sindicatos, directa o indirectamente— estos son necesarios y útiles, y defienden a los obreros. Si, por el contrario, los sindicatos no te defienden, no será porque te consideren un agente fascista, sino porque reconocen en ti a un revolucionario. Por otra parte, los sindicatos no forman parte del combate de la clase obrera, ¡y no luchan con medios diferentes de los de los revolucionarios persiguiendo el mismo objetivo que estos! Los medios que emplean los sindicatos están en relación con su papel: encuadramiento, policía, sumisión de los proletarios. Sus medios son, pues, diferentes de los de los revolucionarios, ¡pero porque su objetivo es diferente, fundamentalmente! Se consagran al aplastamiento de los oprimidos y de los explotados, a que sigan siendo siempre lo que son ahora, mientras que nosotros nos consagramos a su emancipación, a la desaparición de las clases y de la miseria social, cultural, afectiva, etc., a la que está ligada su existencia. Por supuesto, lucha por tu readmisión en Peugeot-Sochaux, con el apoyo de los afiliados incluso, pero no bajo la tutela de los sindicatos, pues ese padrinazgo, si llega a establecerse, será el mejor y más inatacable de los argumentos que oponer a quienes combaten a los sindicatos y sus mentiras. Lucha, pues, por tu readmisión, pero al margen de los sindicatos, hasta acorralarlos y obligarlos a desenmascararse (a este respecto: la actitud de los delegados de la CGT y de la CFDT señalada en lo alto de la página 4 y al pie de la página 8 de *La Cochenille* nos parece característica de la actitud normal que adoptan; pero no es solo la actitud de los delegados sindicales la que debe señalarse y subrayarse, sino la actitud de los sindicatos como organismos que responden a un determinado papel dentro del capitalismo, papel que se trata de poner en evidencia).

¡Ya está!: te hemos criticado por la posición que adoptas frente a los sindicatos. Pero tendríamos la desagradable impresión de hacer de censores si tú no criticases a tu vez nuestras posiciones. Así que te animamos a hacerlo con toda sencillez, siempre, claro está, que tengas tiempo, pues nos hacemos cargo de que el problema de tu despido debe de absorberte mucho. En todo caso, tennos al corriente de lo que vaya pasando.

Con nuestro apoyo más fraternal para el éxito de tu combate contra Peugeot,

F.O.R.

Giromagny, 7/09/79

Salud a todos:

De acuerdo, el capitalismo es el principal culpable de mi despido, pero hay un pero: al capitalismo no lo conozco; en cambio conozco a todos los que lo crean, conozco la pirámide que lo mantiene. Conozco la cobardía de mis hermanos de trabajo, las cochinadas de la jerarquía, etc.

Para mí hay que atacar al Capital por la cabeza y por la base.

Efectivamente, hemos cometido errores frente a los sindicatos y partidos, pero vamos a rectificar el tiro. En algunos puntos estamos atrapados por los sindicatos, aunque solo sea en los *prud'hommes*[^3]. Así que lo que queremos de ellos no es un apoyo, sino neutralidad.

Los sindicatos pueden reventar; en cambio, hay afiliados muy majos, y de ellos tenemos buenos testimonios, y muchos empiezan ya a hacerse preguntas.

Un abrazo fraternal a todos,

SCHENKEL.

[^1]: P1: «profesional de primera categoría», escalón de la clasificación de los obreros cualificados en la industria francesa.

[^2]: CFT: Confédération française du travail, sindicato «independiente», es decir, amarillo, afín a la patronal y muy implantado en Peugeot y Citroën.

[^3]: Los *conseils de prud'hommes* son en Francia los tribunales paritarios, elegidos por asalariados y patronos, que juzgan los conflictos individuales de trabajo; los sindicatos tienen en ellos sus representantes.
