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Title: ETA: ¿de dónde viene y a dónde va?
Description: Traducido de Alarma n.º 8: ETA, nacionalismo retrógrado sostenido por el bloque ruso y sus aliados, es un obstáculo más para el proletariado, cuya causa exige acabar con las naciones.
Date: 01/01/1980
Category: Alarme n.º 7
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/1980-01-eta-de-donde-viene-y-a-donde-va
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*Alarme*, n.º 7, enero-febrero-marzo de 1980 (págs. 11-13). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1978-93%20Alarme/alarme-n07.pdf) · [Texto original en francés](https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/originales/1980-01-e-t-a-d-ou-vient-elle-et-ou-va-t-elle)

*Este artículo procede de nuestro órgano español ALARMA n.º 8; publicamos aquí su traducción.*

> «Las naciones tanto como los individuos, no pueden sustraerse a los imperativos de la acumulación ampliada del capital sin suprimir el capital.»
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> *Pro Segundo Manifiesto Comunista*, F.O.R.

Cualquier nacionalismo es hoy despreciable y obtuso: el de estilo ETA —Herri Batasuna—, el de ¡Arriba España!, eco del hitleriano «Deutschland über alles», no menos que los dos apabullantes de Washington y Moscú. Todos tienen por base la misma estructura económica, que los proyecta en sentido antihistórico y por lo tanto reaccionario. Por mucho que los pequeños disimulen su identidad retrógrada con grita radicalizante, cuando no con colorete marxista, nada esencial los distingue de los nacionalismos imperialistas.

La prueba práctica está hecha. Ayer, cuando «las izquierdas» se amotinaban en defensa del «heroico Vietnam», nuestra tendencia denunció la superchería de defensores y defendido. El gobierno vietnamita está dándonos la razón sin réplica posible en Camboya, en Laos y dentro de sus propias fronteras. Ejemplos de lo mismo abundan. Ahí están China, la India, Indonesia, Libia, Argelia, Marruecos, Etiopía y, excusando alargar la lista, incluso la minúscula Cuba[^1]. Todos actúan en pandillajes imperialistas, por cuenta propia algunos, como alquilones del imperialismo protector los más. Mención especial recae en Irán, sobre Jomeini y sus polizontes-mollahs. También ellos hablan de antiimperialismo y de revolución, pero imponiendo sin disfraz y a discreción de un bestia de pujos proféticos la bárbara ley coránica. En esa procesión de ateos y creyentes farisaicos, la ETA es un encapuchado más. No se distingue de la fila ni por los métodos, ni por sus orígenes, ni por sus objetivos. Sus amigos y los amigos de sus amigos bastan para evidenciarla. Como toda la falsa izquierda, la ETA ha apoyado a Jomeini, cuyo despotismo islámico se ejerce, continuando el despotismo del sha, contra cualquier acción obrera revolucionaria y contra kurdos y azerbaiyanos. A su vez, Jomeini recibió con gran pompa a Arafat, poco después agasajado por el gobierno de Madrid, antes acogido en Washington y en las Naciones Unidas. Arafat y su organización (causa nacionalista y métodos terroristas idénticos a los de la ETA) recibe toda suerte de apoyo político, armamental y financiero de Libia y Argelia, otros dos amigos de la ETA que sostuvieron a Amin Dada, hicieron la corte a Bokassa y siguen en los mejores términos con Moscú, mientras que Madrid se esfuerza en complacerlos, así como a todo llamado mundo árabe. Recordemos que esa fue ya la política de Franco, coincidiendo, fuera del terruño, con la ETA. La red de compinches de la ETA sucios de infamias no solo contra la revolución proletaria, sino contra otros nacionalismos, no tendría fin sino enumerando casi todos los Estados o aspirantes a Estado del mundo. Ni más ni menos que cualquiera de ellos, la ETA tiene patria; pero el proletariado, revolucionario, no la tiene, y quienquiera pretenda dársela lo traiciona. Patria no es el país en que se ha nacido y vivido, sino un territorio dentro del cual se oprime económica y políticamente a la mayoría de la población y se la condiciona intelectualmente para morir en aras de los privilegiados. El acondicionamiento puede llegar hasta el fanatismo. Por eso puede decirse sin distorsión que la ETA es continuadora del antiguo carlismo, adaptado a los tiempos actuales[^2].

Su origen más inmediato, palpable, no es la opresión ni la represión bajo Franco, por mucho que estas le sirviesen de argumento, sino las repercusiones mundiales de la mano de la contrarrevolución rusa metida en la rebatiña interimperialista. Enemiga de la revolución proletaria desde sus inicios, a partir del momento en que accedió al rango de principal rival de Estados Unidos, pero más débil, excitó, subvencionó, armó —y sigue— a cuantos nacionalismos le consentían reforzarse sustituyéndose al rival, o simplemente restarle una posición. De ahí la hora de los movimientos llamados de liberación. La ETA, mimetismo regional de ellos, no podía dejar de imitarlos, también, en la búsqueda de protectores solventes y con voz en el guirigay capitalista mundial. ¿Quién no ha oído hace poco, en boca de uno de sus patriotísimos héroes, que si se les hiciere necesario recurrirían a ayudas exteriores? El condicional es superfluo, excepto para indicar que el recurso sería mayor y más visible, pues los gastos de la ETA se cifran por millonadas en chorro continuo, que de ninguna manera pueden ser obtenidas en su cara patria.

La procedencia social e histórica de la ETA se encuentra en el cambio de la correlación de las fuerzas de clase a escala mundial. Antes de la última guerra, el movimiento revolucionario mantuvo en alto, durante 20 años, la lucha internacionalista de la clase trabajadora, en pro de la supresión de las naciones. Vencida, el capitalismo desencadenó la guerra y afianzó a continuación su dominio. El proletariado como fuerza revolucionaria propia, quedó eliminado durante decenios. Es la condición *sine qua non* para que entren en juego luchas de nación contra nación, producto directo de la opresión del hombre por el hombre. En efecto, por mucho que esos patriotas atardados de más de un siglo se desgañiten gritando ¡revolución!, les es indispensable que el proletariado no se mueva ni vea cuál es su causa, para que ellos ocupen la escena. Los creadores de nacioncitas, de naciones y de bloques imperialistas proceden, sin ninguna excepción, de bajunos intereses capitalistas. Lo que reclama la revolución social y el porvenir humano es liquidar las naciones.

En el ámbito político peninsular no menos que en el de la zona vascongada, la ETA es, para el proletariado, un obstáculo orgánico e ideológico suplementario, como si no tuviese ya de sobra con los partidos y sindicatos entrelazados a los franquistas en casaca europea. Por añadidura, cuando la ETA mata, el proletariado y los verdaderos revolucionarios lo pagan en forma de represión acentuada y posibilidades de palabra disminuidas. Lo que ella presenta como actos justicieros tiene el mismo valor de ajuste de cuentas que las ejecuciones en nombre de Alá y de su apoderado en Irán, Jomeini. En su lucha, el proletariado no necesita disparar por sorpresa sobre generales y policías, ni colocar bombas, muera quien muera. Eso es actuar como general o como policía cuando dicen «salvar el orden». Se comprende en la ETA, puesto que aspira a ser el ejército y la policía de Euzkadi. Por ello mismo es incompatible con la disolución de ejércitos, policías y naciones, objetivo de todos los explotados a menos de resignarse a su condición de clase vilipendiada.

En fin, la independencia nacional, ideal de la ETA, es miserable, y por añadidura falsa, ignórenlo o no sus escupefuego y destilapatria. Un País vasco independiente sería dependiente de otras potencias, mucho más de lo que ya lo son España en conjunto, u otras naciones. Porque la economía capitalista actual no consiente otra cosa. Para romper esa dependencia respecto de los fuertes, también política en cuestiones de importancia, hay que romper la dependencia económica de la clase asalariada respecto del capital. Ahí la ETA cae de bruces, en compañía de los Suárez, González, Carrillo... y de los generales. Como tantos otros falsarios, lo que ella llama revolución es la centralización de la explotación y la opresión de la clase trabajadora en un Estado suyo.

La siniestra engañifa ETA debe terminar, pero mediante la actividad independiente, internacionalista, anacional, del proletariado, en manera alguna aliándose a los PC PS, engañifa más vasta territorialmente.

Noviembre de 1979.

F.O.R.

[^1]: La versión francesa omite «Marruecos, Etiopía».

[^2]: La versión francesa añade aquí dos notas para sus lectores: una sobre el carlismo («tendencia monárquica que solo reconocía como legítimas las pretensiones a la corona de España de Carlos de Borbón y sus descendientes») y otra, en el párrafo siguiente, sobre la palabra española «rebatiña», que deja sin traducir («juego que consiste en arrojar un objeto en medio de unos niños que tratan de atraparlo»).

*Nota.* Texto español según el original del FOR, editorial de [*Alarma*, tercera serie, n.º 8, primer trimestre de 1980](https://marxismo.school/hemeroteca/alarma/1980-01-eta-de-donde-viene-a-donde-va), firmado «F.O.R.», cotejado con la traducción francesa de *Alarme*, que es fiel; se sigue la división en párrafos del francés (que une en uno los párrafos segundo y tercero del español), se han corregido erratas evidentes y modernizado la ortografía. La versión francesa no lleva la firma final «F.O.R.».
