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Title: El capital no tiene fronteras
Description: Ni capitalismo privado ni capitalismo de Estado: llamamiento a los trabajadores a oponer a la organización capitalista la propiedad colectiva, la supresión del trabajo asalariado y sus propias asambleas.
Date: 01/10/1980
Category: Alarme n.º 10
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/1980-10-el-capital-no-tiene-fronteras
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*Alarme*, n.º 10, octubre-noviembre-diciembre de 1980 (págs. 15-16). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1978-93%20Alarme/alarme-n10.pdf) · [Texto original en francés](https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/originales/1980-10-le-capital-n-a-pas-de-frontieres)

NO AL CAPITALISMO PRIVADO (Estados Unidos, Europa Occidental, Japón, etc.)

NO AL CAPITALISMO DE ESTADO (Rusia, China y sus satélites)

Los trabajadores no necesitan amos.  
El Socialismo, la Emancipación de los trabajadores, será obra de los propios trabajadores.

Desde el aniquilamiento de las fuerzas proletarias en Rusia por la contrarrevolución nacida en el seno del propio movimiento, principalmente por su asfixia, el reinado del Capitalismo de Estado vio la luz gracias al aniquilamiento y a la muerte de miles de trabajadores, punta de lanza de la revolución de Octubre.

Desde entonces los trabajadores están todavía más explotados, y esa explotación es el colmo del horror planificado.

Ay de quien intente resistir. Calumnias, campos de concentración, manicomios, la muerte: tal es la ley del capitalismo atrincherado en sus últimas contradicciones.

El capitalismo llamado privado ya no tiene, por lo demás, nada de privado: es ya un capitalismo colectivo (sociedad por acciones). Como no ha llegado a esa centralización y concentración de los medios de producción (tierras, empresas, bancos, etc.), todavía puede dar el pego, aunque por poco tiempo. En efecto, la lógica del capitalismo lo lleva a concentrar la propiedad de los medios de producción en manos cada vez más reducidas de capitalistas. Así, el capitalismo de Estado representa la mayor concentración, el porvenir reaccionario del capitalismo a falta de revolución social proletaria.

Los trabajadores pueden ver así el presente y el futuro que les reservan los capitalistas de toda laya. Por eso la elección no es entre el capitalismo privado y el capitalismo de Estado, sino entre  

CAPITALISMO O SOCIALISMO, entre  
BARBARIE O SOCIALISMO, entre  
EL HOLOCAUSTO NUCLEAR O SOCIALISMO, entre  
LA MUERTE O LA VIDA

En este punto, trabajadores, no hay elección. Solo la VIDA se impone: el SOCIALISMO.

El socialismo no será concedido como una fruta madura. Los capitalistas no se rendirán, no abandonarán sus privilegios sin combatir.

TRABAJADORES, preparémonos para ese combate, para esa lucha.

Frente a la propiedad privada o estatal de los medios de producción, OPONGAMOS LA PROPIEDAD COLECTIVA de esos mismos medios de producción, que no tiene nada que ver con las nacionalizaciones, pues estas, al contrario, conducen al capitalismo de Estado.

Al sistema del trabajo asalariado, clave de bóveda de la explotación capitalista, OPONGAMOS la supresión del trabajo asalariado; en efecto, el capital (poseedor de los medios de producción) y el trabajo asalariado (el trabajador asalariado) son dos aspectos de una sola y misma relación. Uno es la consecuencia del otro.

Para llegar a esa supresión es necesario que cese la competencia que se hacen los trabajadores entre sí (por ejemplo, para obtener más o menos salario o ventajas). Solo la solidaridad, la unión creciente de todos los trabajadores, hará que la abolición del trabajo asalariado sea una realidad.

A la duración de la explotación capitalista (duración del tiempo de trabajo) OPONGAMOS la reducción masiva de la duración del trabajo decidida por los propios trabajadores. Estos no dejarán de tener en cuenta los progresos de la técnica y sus necesidades. Satisfaciendo sus propias necesidades satisfacen al mismo tiempo las necesidades de la humanidad.

A las libertades capitalistas reservadas a los capitalistas solos (en efecto, sus libertades se miden por el grosor de la cartera y por el capital que acumulan a nuestra costa),  
a las declaraciones hipócritas de los derechos del hombre, que consideran al hombre como una mercancía,

OPONGAMOS los verdaderos derechos del hombre, la verdadera libertad, es decir, el fin de la explotación del hombre por el hombre: el SOCIALISMO.

La EMANCIPACIÓN de los trabajadores es, en efecto, la de todos los seres humanos, sin distinción de sexo ni de raza.

Frente a la organización capitalista (consejos de administración, cámaras diversas de industria, de comercio, agrarias, bancos, partidos políticos de la extrema derecha a la extrema izquierda, sindicatos, parlamentos, gobiernos, etc.)

ORGANICÉMONOS

Asambleas generales de los trabajadores en todos los lugares de trabajo.  
Elección de delegados revocables en todo momento, independientes de los sindicatos y responsables ante la asamblea de los trabajadores.

Organización de asambleas y de comités en el plano municipal, departamental, regional, nacional e internacional contra el capitalismo internacional.

POR EL SOCIALISMO, TRABAJADORES DE TODOS LOS PAÍSES, UNÁMONOS.
