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Title: En breve sobre Polonia
Description: Sobre la continuación de las luchas obreras en Polonia bajo el estado de guerra: la solidaridad con los proletarios polacos debe expresarse contra todo sindicato, toda nación y toda religión, Solidaridad incluida.
Date: 01/10/1982
Category: Alarme n.º 18
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/1982-10-en-breve-sobre-polonia
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*Alarme*, n.º 18, octubre-noviembre-diciembre de 1982 (pág. 14). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1978-93%20Alarme/alarme-n18.pdf) · [Texto original en francés](https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/originales/1982-10-en-bref-sur-la-pologne)

Hace ya un buen rato (dos años y medio) que el proletariado polaco, con o sin estado de guerra, plantea muchos problemas a la burocracia capitalista polaca y, por eso mismo, al capitalismo mundial. De septiembre a diciembre del 82, una treintena de ciudades polacas se vieron alcanzadas, inflamadas episódicamente por manifestaciones, enfrentamientos con la policía, etc. Las publicaciones clandestinas han alcanzado tiradas elevadas y no se han agotado.

Parece que cierta franja del proletariado polaco rebasa a ratos, en la práctica, toda la podredumbre que intentan inculcarle, por las buenas o por las malas, las potencias capitalistas que son el Estado-partido, la Iglesia y el sindicato Solidaridad. Éstas predican ante todo el respeto de la legalidad polaca, de la nación polaca, y condenan todo recurso a la fuerza.

Sin embargo, esas capas proletarias activas que tienen que vérselas con la policía y la represión deben percibir a esa policía no sólo como representante del imperialismo ruso en suelo polaco, sino ante todo como fuerza capitalista que representa directamente un capitalismo nacional (ruso) e, históricamente, los intereses fundamentales de la Iglesia, de los sindicatos y del P«C». El adoquín que golpea al zomo[^1] debe percibirse también como un golpe a la cruz y a la bandera nacional.

No se trata de luchar por que se vuelva a legalizar «Solidaridad», porque esa organización, autorizada o no, se opone a nuestros intereses. Mientras los sermones religiosos y las exhortaciones laicas a reconstruir la economía nacional sean mínimamente escuchados y aceptados, se tratará (cada vez más necesariamente) de que la actividad práctica se haga consciente y rebase las formas en que se atasca. Para todos los que quieren poner en cuestión el Estado, la Iglesia, su situación de esclavos asalariados, y a quienes la nación les trae sin cuidado, se trata de salir de «Solidaridad clandestina», si están en ella, y de construir una organización apropiada a esos objetivos. La lucha que hoy se desarrolla allí no admite solución nacional ni religiosa, puesto que contiene en germen la destrucción de toda nación y de toda religión. Por eso mismo, nosotros (proletarios explotados en Francia) no debemos ser observadores pasivos, como tampoco debemos actuar de manera irreflexiva. Debemos actuar solidariamente con nuestros hermanos de clase polacos y volver a ser, tras cuarenta años de inactividad como clase internacional, sujetos de la historia, so pena de condenarnos.

Pero nuestra solidaridad no significa cualquier cosa y debe expresarse contra todo sindicato, toda nación y toda religión, puesto que esas tres entidades han de ser destruidas por todo movimiento revolucionario. Nuestra única solidaridad: con nuestros hermanos de clase polacos, hacer mucho más y mucho mejor que ellos, aquí en Francia, puesto que aquí estamos.

Quienes propagan consignas como «por una Polonia libre e independiente», «¡Viva el pueblo polaco!», «¡Viva el sindicato Solidaridad!» son reaccionarios y hay que combatirlos, porque es:

«Contra Polonia, su pueblo y sus sindicatos, por la solidaridad proletaria internacional»

como combatimos. Hoy no existen históricamente como intereses más que los intereses del capital y los del proletariado (a los que van unidos los de la humanidad); los pretendidos intereses del pueblo, revoltijo interclasista, anacrónico y reaccionario, no son sino los intereses del capital.

[^1]: ZOMO: unidades de la policía antidisturbios polaca.
