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Title: P«C»: uno para todos, todos contra nosotros
Description: Sobre los encuentros de la burocracia china con los partidos «comunistas» ruso y francés, presentados como un reencuentro fraternal: hermanos en la explotación y en la dictadura sobre el proletariado.
Date: 01/10/1982
Category: Alarme n.º 18
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/1982-10-p-c-uno-para-todos-todos-contra-nosotros
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*Alarme*, n.º 18, octubre-noviembre-diciembre de 1982 (págs. 17-18). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1978-93%20Alarme/alarme-n18.pdf) · [Texto original en francés](https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/originales/1982-10-p-c-un-pour-tous-tous-contre-nous)

Tras los encuentros de la burocracia china con delegaciones de los P«C» ruso y francés, la prensa ha definido el acontecimiento como un reencuentro fraternal entre partidos comunistas. El señor Marchais, por su parte, ha hablado de nuevo internacionalismo.

Corresponde a los revolucionarios poner bien las cosas en su sitio. ¿Comunistas? Al contrario: todos esos partidos no tienen de comunista más que el nombre; en China como en Rusia, la dictadura que ejercen los capitalistas sobre el proletariado es sangrienta. Todos esos partidos son maestros consumados en el arte y la manera de destruir una revolución. El partido ruso tiene ya en su haber la destrucción de la revolución española y de la revolución china (1927), y los stalinistas se han convertido en los mejores garantes del orden capitalista, mejores aún que lo que algunos llaman hoy burguesía.

¿Reencuentro? Desde luego que no, porque en realidad nunca se han separado. En efecto, pese a que China se haya pasado al campo americano (a raíz de las disputas de intereses entre las burocracias china y rusa, pues la primera juzgaba a la segunda demasiado glotona), las divergencias entre capitalistas rusos y chinos, al igual que las divergencias entre capitalistas rusos y americanos, no son fundamentales. Todos están de acuerdo en aprovecharse de las riquezas que producimos; sólo se pelean por el reparto del pastel. Vuelven a encontrarse completamente unidos frente al proletariado en movimiento, porque entonces, antes que el reparto del pastel, lo que toca es aplastar el movimiento revolucionario.

¿Hermanos? Sí, desde luego. Hermanos lo son en la explotación y en la dictadura que ejercen sobre nosotros, proletarios. Hermanos lo son por la sangre proletaria que han hecho correr y que siguen haciendo correr. Hermanos lo son por los intereses fundamentales que tienen en común.

¿Nuevo internacionalismo? Esa expresión, tomada del lenguaje revolucionario, ha sido completamente vaciada de sentido por los stalinistas. Significaba, y sigue significando, que los proletarios no tienen patria y que tienen los mismos intereses fundamentales en el plano internacional, de Moscú a París, de Pekín a Washington: acabar con la explotación que sufrimos internacionalmente. En su boca, esa expresión tiene un sentido muy distinto, que es el de alianzas o compromisos internacionales entre diversas tendencias procedentes del stalinismo, y ello a costa del proletariado.

Dicho esto, que es lo principal, cabría preguntarse por las razones que han llevado a estas últimas reuniones; son diversas: la situación internacional en que se encuentra el capitalismo chino, la situación en Polonia (¿no ha dejado allí el proletariado maltrecha una residencia dependiente de China?),[^1] etc. Pero, sean cuales fueren, el proletariado sigue siendo el «eterno» perdedor. Se trata de que sea él quien ocupe el primer plano de la escena histórica para hacer tabla rasa de este sistema decadente.

[^1]: Así en el original («le prolétariat n'y a t'il pas mis à mal une résidence dépendant de la Chine ?»); la alusión no está clara.
