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Title: Cinco cabezas nucleares fabricadas al día en Estados Unidos
Description: Comentario de un despacho sobre la producción de armas nucleares en Estados Unidos: solo la dictadura mundial del proletariado puede acabar con el «equilibrio» del terror capitalista.
Date: 01/04/1987
Category: Alarme n.º 36
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/1987-04-cinco-cabezas-nucleares-fabricadas-al-dia-en-estados-unidos
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*Alarme*, n.º 36, abril-mayo-junio de 1987 (pág. 13). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1958-93%20Hemeroteca%20del%20FOR/1978-93%20Alarme/alarme-n36.pdf) · [Texto original en francés](https://marxismo.school/hemeroteca/alarme/originales/1987-04-cinq-tetes-nucleaires-fabriquees-par-jour-aux-etats-unis)

> **Cinco cabezas nucleares fabricadas al día en Estados Unidos**
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> Estados Unidos posee un complejo industrial que produce cinco nuevas cabezas nucleares al día, según un estudio hecho público recientemente. Esta industria, que ha fabricado un total de sesenta mil cabezas nucleares desde 1945 y de la que el Departamento de Energía tiene la entera responsabilidad, tiene una cifra de negocios anual de 7.500 millones de dólares y emplea a noventa mil personas, según el estudio, financiado por el Natural Resources Defense Council.
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> De 1981 a 1987 la producción ascendió a once mil cabezas nucleares y diez tipos diferentes de bombas. Desde 1945, Estados Unidos ha producido setenta y un tipos diferentes de cabezas nucleares para ciento dieciséis tipos de armamentos nucleares.

Sin comentarios, estaríamos tentados de escribir. ¡Pero la ignominia y la bajeza del sistema capitalista, su hipocresía cotidiana, se transparentan sin equívoco cuando hablan las cifras! Ante la actitud de la clase capitalista internacional, que se cobra... nuestra cabeza además de las nucleares, la respuesta tampoco puede admitir equívoco: hay que acabar revolucionariamente con el capitalismo. Hay que rematar, pues, violentamente esta sociedad moribunda, capaz solamente de engendrar la miseria generalizada y la amenaza de un holocausto total. La clase obrera, la única que puede acabar con el «equilibrio» del terror capitalista destruyendo las fronteras, los ejércitos y la producción de guerra, debe romper desde hoy con los horizontes estrechos de la prostitución mercantil y del salariado que la envilecen. Su dictadura de clase, extendiéndose mundialmente contra los intereses asesinos de los capitalistas y contra los actuales apóstoles del desarme, es la única capaz de dar a los instrumentos de producción una utilidad humana. ¡Hay un mundo sin clases y sin coerciones nacionalistas que ganar!
