---
Title: Juicios de la burguesía mundial sobre trotskismo y stalinismo
Description: Las palabras de Wallace sobre la «doctrina trotskista» de la revolución mundial confirman el carácter contrarrevolucionario del stalinismo.
Date: 01/03/1943
Category: Contra la Corriente n.º 2-3
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/contra-la-corriente/1943-03-cc-juicios-de-la-burguesia-mundial-sobre-trotskismo-y-stalinismo
---


*Contra la Corriente*, n.º 2-3, marzo-abril de 1943 (págs. 12-14). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1939-58%20Hemeroteca%20del%20GCI/Contra%20la%20Corriente/2-3.pdf)

Una nueva guerra "sería inevitable en el caso de que Rusia abrazase de nuevo la doctrina trotskista de fomentar la revolución mundial" - declaró el clownesco señor Wallace en su famoso discurso del 7 de Marzo.

Imposible concebir una confirmación mas terminante del caracter contrarrevolucionario del stalinismo en la Unión Soviética e internacionalmente. Durante mas de diez años, la burocracia ha dilapidado millones sobornando periodicos, periodistas, escritores y líderes corrompidos, que inculcaron al mundo obrero la existencia de una tenebrosa alianza entre el trotskismo y la reacción. Parodiando los versos de Cervantes, "rompió, cortó, abolló y dijo y hizo mas que en el orbe calumniador alguno; de mil trotskistas se vengó, cien mil deshizo. Más aunque sobre el cuerno de la luna creía ya encumbrada su ventura", un sopapo del gobernante de la gran burguesía le recuerda que es contrarrevolucionario y revolucionario el trotskismo. Contra éste, incluso una nueva guerra; con el stalinismo todo con tal que la Unión Soviética no recupere su primitivo caracter revolucionario, volviendo al trotskismo. La burguesía confunde justamente en uno solo, trotskismo y leninismo, a ambos con la revolución, al stalinismo con la reacción.

Imposturas judiciales de Moscú, purgas, asesinatos, "suicidios", falsificación de la historia revolucionaria y de los textos de Lenin, films y biografías presentando a Stalin como el consejero ítimo, el hombre de confianza de Lenin, y el artifice de la revolución, todo en vano, todo inútil, todo perdido: ¡la verdad se abre paso por si misma, la verdad es indestructible; cuando mas olvidada parece y soterrada por la falsificación, emerge repentinamente con evidencia irrefutable!

La prensa stalinista mundial, particularmente en la Unión Soviética, no podía propalar la parte citada del discurso de Wallace, ella que tanto ha citado el libro de Davies aprobatorio de las falsificaciones stalinistas. Claro ya en el libro mismo para cualquiera que sepa leer, el discurso de Wallace confirma que la bendición de legalidad extendida por la burguesía sobre los procesos, se debía precisamente al caracter general anti-trotskista que les dió la burocracia. Y como trotskismo y revolución son idénticos, la burguesía tenía que ver los procesos con buenos ojos. El mismo Mussolini, a través de "Il Popolo d'Italia", se regocijaba por entonces de la exterminación de los bolcheviques en Rusia.

La burguesía de los dos bandos beligerantes se unifica en la consideración del trotskismo como la ideología revolucionaria por excelencia en esta época. Días antes de declararse la guerra, el 25 de Agosto de 1939 Coulondre, embajador francés en Berlin, y Hitler, se asustaban respectivamente recordando el peligro de revolución. "...tengo, también, el temor de que al fin de una guerra no habría mas que un vencedor real, el Sr. Trotsky. Interrumpiéndome, el canciller exclamó: '¿Entonces, para que haber dado a Polonia un cheque en blanco?'", -refiere el "Libro amarillo francés". La burguesía, bien informada, no teme a Stalin, con el inmenso poder de la sexta parte del mundo tras de si, sino a un revolucionario aislado y sin medios, pero con ideas. Wallace precisa que muerto Trotsky, el trotskismo (IV Internacional, basada en las resoluciones de los cuatro primeros Congresos de la III Internacional) es el único factor revolucionario de nuestra época.

Por su parte, la burguesía inglesa, poco antes de la guerra también, se tranquilizaba concienzudamente a si misma, confirmando el termidor stalinista. En un informe especial del Instituto Real de Investigaciones de Londres, se decía: "El desarrollo interno de Rusia tiende a formar una 'burguesía' de administradores y funcionarios que poseen suficientes privilegios para sentirse muy contentos del statu quo...Es posible considerar las diversas purgas como parte de un proceso por el cual todos los que desean cambiar el actual estado de cosas están siendo liquidados. Tal interpretación presta color a la creencia de que el periodo revolucionario en Rusia está terminado y que a partir de aquí sus dirigentes buscarán únicamente conservar las ganancias que la revolución les ha traido". *Les ha traido*; luego lo que los dirigentes buscan conservar es la situación parasitaria que desviando la revolución y explotando la plus valía a través del estado, han usurpado. Son las características del termidor. La burguesía lo comprueba placenteramente y hace del termidor la base de su alianza con el stalinismo. Así podrían multiplicarse las citas.

La burguesía, fascista, "democrática", clerical o lo que sea, considera unanimemente al trotskismo como el factor revolucionario continuador de Lenin, al stalinismo como la facción termidoriana cuya labor destructora del socialismo en la URSS y del movimiento obrero mundial, conviene alentar.

Pero, ¿por qué Wallace, para quien el stalinismo, a mas de un aliado militar es un precioso aliado contra las aspiraciones de los trabajadores, ha tenido necesidad de descubrir esta verdad que la diplomacia soviética encarece a la burguesía mantener en secreto? No podemos señalar la verdad con certeza, pero no caben sino dos hipótesis. Es mas que probable que en los útimos meses Hitler debilitado y viendo alejarse la perspectiva de victoria, hiciera proposiciones de paz a Stalin. La aceptación llevaría de nuevo la Comintern al terreno anterior a la guerra germano-soviética, a saber, consideración de la guerra como imperialista solo del lado democrático; sumisión general a los designios de Hitler tanto en Alemania como internacionalmente. En tal caso, Estados Unidos e Inglaterra recogería el espantajo anti-bolchevique dejado caer por Hitler, para amenazar a la burguesía europea con una revolución conjuntamente desencadenada por Stalin y Hitler. Ni en Washington ni en Londres desdeñan el estandarte de la contrarrevolución mundial. De hecho, su diplomacia trabaja exclusivamente para arrebatárselo a Hitler.

La otra hipótesis nos parece mas certera, sin embargo. Aunque la burguesía aprecia en toda su extensión el caracter antirevolucionario del stalinismo, teme siempre que un movimiento político en la Unión Soviética derrocando la dictadura burocrática, "vuelva al trotskismo" y la Internacional Comunista se convierta de nuevo en un arma revolucionaria al servicio de los trabajadores de los respectivos países. En ese caso, la frase de Wallace sería una petición encubierta de disolución de la III Internacional. Desarrollando su contenido, querría decir: "Reconocemos que el regimen stalinista no es un peligro para el capitalismo puesto que se opone a la revolución mundial; sabemos también que la Comintern es mucho mas un auxiliar nuestro que un factos revolucionario. Pero nuestros burgueses no muy al tanto de la realidad, se amedrentan aún por la palabra comunismo y por el pasado revolucionario de la URSS. Por otra parte, el trotskismo puede nuevamente triunfar en la URSS. La Internacional sería peligrosisima entonces. ¿Por qué no dar a las pobres gentes la mínima garantía de disolución de la Internacional?"

El stalinismo que no sabe a que carta quedarse, vacila en la disolución porque necesita a sus burócratas internacionales para hacerse pagar mejor el precio de una alianza permanente con la burguesía anglo-americana, o de un nuevo pacto con Hitler. Pero cuando no ofrezca duda de que su suerte estará definitivamente ligada a la del imperialismo democrático no solamente consentirá en la disolución, será tambien una necesidad para él.

---

> "La humanidad, toda la cultura de la cual ha sido devastada, está amenazada de destrucción. No existe ya mas que una fuerza capaz de salvarla, y esta fuerza es el proletariado. El antiguo orden capitalista no existe ya. No puede existir mas. El resultado final del proceso capitalista de producción es el caos, y ese caos no puede ser vencido mas que por la mayor de las clases productoras, la clase obrera. Es ella quién debe instituir el orden verdadero, el orden comunista. Ella debe romper la dominación del capital, hacer imposibles las guerras, borrar las fronteras entre los Estados, trasformar el mundo en una vasta comunidad que trabaje para sí misma, realizar la solidaridad fraternal y la liberación de los pueblos." (Plataforma de la Internacional comunista aprobada por el primer congreso mundial. Documento prohibido por el stalinismo.)

---

> "Todo partido deseoso de pertenecer a la III Internacional, tiene el deber de denunciar tanto el social-patriotismo confeso como el social-pacifismo hipócrita y falso: se trata de demostrar sistemáticamente a los trabajadores que, sin el derrocamiento revolucionario del capitalismo, ningún tribunal de arbitraje internacional, ningún debate sobre la reducción de armamentos, ninguna reorganización "democrática" de la Liga de Naciones, pueden preservar a la humanidad de las guerras imperialistas." (Punto sexto de las Condiciones de admisión de partidos en la Internacional comunista, el documento conocido por Las 21 condiciones de Lenin. Si el stalinismo no hubiera traicionado todo lo traicionable, ninguno de sus partidos podría pertenecer a la III Internacional.)
