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Title: Palabras y obras de los redactores de «Mundo»
Description: Editorial: réplica a Julián Gorkin y Victor Serge en la revista «Mundo» sobre la defensa de la URSS, la revolución en la India y la crítica de «Socialismo y Libertad».
Date: 01/08/1943
Category: Contra la Corriente n.º 6
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/contra-la-corriente/1943-08-cc-palabras-y-obras-de-los-redactores-de-mundo
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*Contra la Corriente*, n.º 6, agosto de 1943 (págs. 5-7). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1939-58%20Hemeroteca%20del%20GCI/Contra%20la%20Corriente/6.pdf)

"Bolchevismo, stalinismo y trotskismo", es el título de un artículo de Julián Gorkin en el segundo número de "Mundo". Un subtítulo, media página apretada, afirma sentenciosamente: "El impotente sectarismo trotskista". No se encuentra *ni un sólo hécho* concreto en apoyo del subtítulo. Gorkin y sus amigos creen, como los propagandistas americanos, que la repetición crea la convicción. Les retamos --lo hemos hecho ya muchas veces-- a que hagan la crítica de nuestras posiciones políticas, a que den ejemplos de nuestro sectarismo. Mientras tanto repetiremos: vuestra crítica es deshonesta.

"Aun hoy --dice el artículo-- los trotskistas preconizan 'la defensa incondicional de la U.R.S.S.', sin establecer un tajante distingo entre el pueblo soviético y sus opresores totalitarios..." ¿Como es posible contestar con calma a semejante cinismo? Para mentir tan desenvueltamente, era preciso que Gorkin abrazara en el mismo artículo el principio de la "moral eterna". Podríamos enterrar el físico de Gorkin y sobrepasarlo hasta enterrar con él su inmensa e ignorante petulancia, en documentos probatorios de lo contrario. Ni Gorkin ni "Mundo" los desconocen; saben perfectamente que se nos reprocha a veces el atacar demasiado al stalinismo. Muchos colaboradores de "Mundo" nos lo han reprochado hace poco tiempo aun. No es posible atribuir al parrafo de Gorkin otra causa que la mala fé deliberada. Que nos diga Gorkin, o quién sea, si alguien ha luchado mas denodadamente que nosotros contra el stalinismo. Pero basta que nos refiramos a los hechos mas recientes. En el mitin de protesta por los asesinatos de Erlich, Alter y Tresca, nuestro grupo español distribuyó un manifiesto que comenzaba y terminaba con estas palabras: "¡Viva la U.R.S.S., abajo Stalin!". ¿Donde, cuando, se han atrevido Gorkin y los suyos a decir algo semejante? Pero hay mas. Dias despues de la distribución de ese manifiesto, la directiva del "Centro Ibero-Mexicano", *por unanimidad*, negaba el ingreso a un círculo de estudios sociales creado por nosotros. Gorkin pertenece a la directiva, donde convive incluso con republicanos burgueses. Gorkin resulta responsable de habernos rechazado por gritar "Abajo Stalin!". Era precisa la impudente irresponsabilidad de Gorkin y la novísima moral de "Mundo", para acusarnos de no hacer distingos entre el pueblo soviético y la pandilla opresora stalinista.

Estas alharacas sirven para ocultar la falta de posición de Gorkin y sus amigos, respecto a la U.R.S.S. Ahora parecen estar por su defensa únicamente porque la burocracia stalinista es aliada de los imperialismos democráticos. ¿Cual era su posición durante la guerra de Finlandia? Tuvieron buén cuidado de no expresarla. Pero sus colegas internacionales que no pudieron dejar de hacerlo estuvieron en contra de la U.R.S.S. Si Stalin concertara un nuevo pacto con Alemania, se vería a todos los Gorkin del mundo abandonar por la puerta trasera la defensa de la U.R.S.S., porque no la defienden, cual nosotros, por lo que queda allí de la revolución, sino por su alianza con los imperialismos democráticos. La defensa de la U.R.S.S. de los señores de la "moral eterna", pasa por las maniobras diplomáticas de los opresores del pueblo soviético. Por ahí, como por otras muchas partes, se traslucen proximidades con el stalinismo, que nadie podrá encontrar en nosotros.

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En el mismo número de "Mundo", Victor Serge pide a los revolucionarios indús que no se lancen ahora a la revolución. Primero, "porque la
India no tiene el menor interés en pasar del yugo británico al yugo del imperialismo totalitario japonés"; segundo porque "la suerte de la India está ligada a las transformaciones sociales del porvenir y muy partécularmente a los cambios políticos muy probables en la Gran Bretaña".

El primer argumento coincide, en la forma y en el fondo, con el argumento stalinista para sabotear la lucha por la revolución indú. En ambos casos está inspirado en la misma creencia básica: las masas indús son incapaces de sostenerse, la independencia significa el dominio japonés. Todos los que han olvidado la experiencia de la revolución rusa y las enseñanzas políticas de Lenin, no ven en la guerra imperialista mas que dos bandos contendientes. Por consiguiente, la victoria, para ellos, pasa por el triunfo militar de su bando preferido. Los intereses de las masas oprimidas del mundo, que existen y coinciden internacionalmente por encima de las camarillas imperialistas, son cancelados, por quienes piensan como V. Serge, mientras la guerra dura. Pero si no existiera esa unidad internacional de los explotados, sería imposible toda revolución, no ya en tiempo de guerra, sino en general, en tiempo de paz también. Contrariamente a ellos, los revolucionarios deben afirmar que la lucha por la independencia y la revolución indú capacitará a las masas oprimidas por Inglaterra para rechazar al imperialismo japonés; a los oprimidos de toda Asia daría un ejemplo digno de seguir que zaparía la potencia militar del Japón; a los obreros y campesinos japoneses, un motivo de lucha y revuelta contra sus explotadores nacionales. Y para las masas proletarias inglesas, la revolución indú significaría una gran lección política y un motivo certísimo de radicalización. Verían claramente, como a través de un gigantesco aparatao de rayos X, el armazón reaccionario de su gobierno y sus clases dirigentes. La revolución indú podría contribuir poderosamente a la revolución inglesa, contrariamente a lo que recomienda V.S. en su segundo argumento. Cierto, la revolución inglesa (V.S. no habla de revolución, sino de cambios políticos) triunfante, significaría la revolución indú, pero lo inverso es también posible y ningún revolucionario debe desperdiciar la oportunidad de obrar en tal sentido. Esperar beatíficamente a que la independencia o la revolución sean otorgadas por los cambios sociales que puedan producirse en Inglaterra, se traduce prácticamente, quiéranlo sus sostenedores, en un llamamiento a las masas indús para que ayuden a sus esclavizadores ingleses a conquistar mas esclavos, y les axilien en la tarea, ya comenzada en Italia, de aplastar la revolución.

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Finalmente, en el número dos también, tenemos otro ejemplo de la moral polemizadora de "Mundo". Dándoselas de muy demócratas, sus redactores publican pasajes de la crítica de la declaración de principios del movimiento llamado "Socialismo y libertad", escrita en el número 4 de "Contra la Corriente" por nuestro camarada Melter. Pretenden publicar los pasajes "mas interesantes", pero no hay tal. Solo publican los que no pueden dar idea de la crítica y que, aislados de lo esencial, siembran la confusión en el lector. Y como para convencer asustando, "Mundo" añade por su cuenta: "Los textos de los stalinistas y de los trotskistas se comentan solos". Lo cierto es, partidarios de la moral eterna, que quienes citan teniendo cuidado de no dar lo esencial son los stalinistas. Expresando nuestro desprecio por la equiparación que entre nosotros y el stalinismo pretende hacer la revista, recomendamos a los lectores que tomen en una mano los girones de la crítica escogidos por "Mundo", y en la otra el número 4 de "Contra la Corriente" donde aparece la crí-
tica de Melter. Lo esencial es precisamente lo que mundo no ha ofrecido a sus lectores. Proponemos la confrontación porque estamos seguros de que dejará en ridículo las insidias de "Mundo. Ni siquiera se ha preocupado de dar a sus lectores ocasión de verificar lo que dice, indicando el nombre del boletín y el número donde se contiene la crítica. Prefiere que las cosas "se comenten solas"... a través de los prejuicios antitrotskistas que esa revista de los indeterminables se esmera en crear. Dentro de su policromía, la moral de "Mundo" viene a ser una, y, desde luego, la eterna....
