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Title: Actitudes ante el pacto Prieto-Martínez Barrio
Description: Repaso de la postura de prietistas, UGT, caballeristas, CNT, POUM, stalinistas y Juventudes Socialistas ante el pacto de «unidad» de la emigración republicana.
Date: 01/12/1943
Category: Contra la Corriente n.º 10
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/contra-la-corriente/1943-12-cc-actitudes-ante-el-pacto-prieto-martinez-barrio
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*Contra la Corriente*, n.º 10, diciembre de 1943 (págs. 1-5 bis). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1939-58%20Hemeroteca%20del%20GCI/Contra%20la%20Corriente/10.pdf)

Desde el día en que se firmó el pacto de "unidad" Prieto-Barrio, hasta hoy, han sucedido tantas cosas y han dejado de suceder otras tantas, que si bien es verdad que ha llovido y se ha secado, sobre el papel ya de por sí mojado del pacto, es necesario insistir, al menos, para que mañana el proletariado español, tenga elementos de juicio suficientes, para discernir entre quienes se preocupan por sus intereses y, quienes estos intereses no representan para ellos lo mas mínimo, pese su desaforado pregón de defenderlos.

La firma del pacto, ha descubierto con toda claridad, las dos políticas de realización posible, en la actualidad española y mundial. Entre una y otra, la diferencia queda determinada, por los intereses que sirven y por la clase o condición de quienes la apoyan.

En torno a una, bien suscribiendo su modalidad Prieto-Barrio, bien atacandola en nombre de la patente stalinista de la misma, se han agrupado los llamados partidos obreros "socialista" y "comunista", las dos centrales sindicales y los beneficiados partidos republicanos. En torno a la otra, aparte nosotros -sinceramente-, no sabemos de nadie mas que se agrupe, con títulos de partido político o de organización sindical.

Sin contar con los partidos republicanos, que en buena lógica, encuentran la defensa de los intereses de clase que representan, maxime en la hora que se avecina -de pensamiento y acción radicalizada de las masas-, en toda política de unión nacional, que supadite a obreros y campesinos a la privilegiada minoria capitalista, el resto de las organizaciones españolas, se han pronunciado por el pacto Prieto-Barrio, o por otro similar pero de base mas amplia. Amplitud, que según el criterio del Partido Stalinista español, debe abarcar inclusive a colaboradores de Franco, siempre que sean enemigos de falange, por ahora, mas tarde es de esperar que ni los mismos falangistas les estorben.

Frente a las tareas inmediatas que la situación general del mundo impone a los pueblos, y la que en particular esta situación impone en España a la clase trabajadora, no hay sinó dos actitudes que conducen a dos soluciones: o una política de clase, de dirección, impetu y finalidad revolucionarias, que conduzca al proletariado a la toma del poder; o una política de concesiones y subordinación a este o aquel grupo capitalista nacional o extrangero, que salve al mundo de los explotadores y entregue inerme el proletariado a sus voraces enemigos de clase.

El totalitarismo fascista y la guerra, son dos fenómenos típicos y obligados del sistema capitalista, al igual que lo es la democracia burguesa, no menos totalitaria pese su rotulo. A la situación que padecen Alemania, Italia, España y demás paises dominados por dictadores declarados y visibles, se ha llegado a traves de un proceso, en el que las etapas anteriores han sido las conocidas bajo los nombres de "liberal", "parlamentaria" y "democratica". La agudización del desacuerdo entre los diferentes intereses sociales interiores, de cada uno de estos paises, y la victoria neta del grupo social capitalista en la lucha interna que tenian planteada, fué la que determinó la transformación de estas "democracias" burguesas en régimenes totalitarios. Las rivalidades de algunos de estos Estados con otros, que algunos quieren hacernos ver de indole político-social diferente, rivalidades generadas por un desarrollo desigual, en el tiempo y en la tecnica, en los medios de producción capitalista, produjo la guerra. Ni mas ni menos que en 1914. Guerra y régimen de violencia descarada o totalitarismo, como la lucha de clases, la economía librecambista y el proteccionismo, la expansión y el desarrollo de las fuerzas productivas dirigidas por el Estado en representación de los grupos monopolizadores y financieros, no son sinó efectos de una causa: el sistema capitalista.

El problema no parece haber sido comprendido tal como es, o existe un gran deseo, por parte de los grupos políticos llamados obreros, en escamotearlo.

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El grupo socialista que acaudilla Prieto, ha sido uno de los creadores del pacto, como todos sabemos. En su seno, ni la menor discrepancia ha señalado la mas pequeña persistencia de un sentimiento de clase. Burócratas, familiares de burócratas, "diputados", viejos reformistas, en edad y reforma, y jovenes viejos, viejos en todo, hasta en su propensión a ser conducidos por un "gran Hombre", por "un hombre de peso", han aceptado el hecho con entusiasmo. Ni una sola voz, de esas que se elevan rotundas en las asambleas del Círculo Pablo Iglesias, para exigir la mas exacta aplicación de los estatutos, se ha hecho oir para preguntar al señor Prieto: ¿Por que un nuevo pacto con la burguesía, de que estamos tan escarmentados, y no un pacto con los otros partidos obreros y las organizaciones sindicales? ¿Por que suscribir la defensa de la Constitución de 1931, con el amparo de la cual se han cometido infinidad de atropellos contra la clase trabajadora y se han dado a la burguesía cuantas facilidades necesitaba para entronizar a Franco y su régimen en el poder, y no las medidas de orden social y económico que los obreros y campesinos iniciaron en las jornadas del 19 de Julio de 1936?. Esperar esto, de quienes siguen a Prieto, santon indiscutible del reformismo español, hubiese sido pedir peras al olmo.

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La representación de la U. G. T. en Mexico, cuyos representantes son en su mayoría apendices políticos del señor Prieto y, cuyo reformismo se ha puesto a prueba en centenares de ocasiones, se han adherido al pacto sin pestañear, el día 5 de Diciembre, unos días despues de su existencia. La pobreza cazurra y burocrática, del clima político que estan acostumbrados a respirar estos señores, clima en el que los miasmas mas infectos han adquirido con la tradición, dentro de su medio, la categoría de valores positivos, de realismo, de ecuanimidad, de buen sentido, etc., les ha inclinado una vez mas por el camino de la colaboración de clases, por el camino en que se marcha de acuerdo con la burguesía. Una política de clase, independiente y revolucionaria, es algo por la que nunca se pronunciaran, algo que jamás seran capaces de entender y que su solo anunciado, les irrita y violenta.

De continuar, que continuará, el desarrollo progresivo de la conciencia revolucionaria de las masas trabajadoras españolas, pueden estos señores ir derivando sus actividades por otros derroteros. El obrero español afiliado a la U.G.T., sabe muy bien lo que consigue marchando del brazo de Martinez Barrio, Albornoz y Cia., por lo contrario, ha visto de lo que es capaz cuando a sus filas se incorporan todos sus hermanos de clase, como el 19 de Julio.

* * * Los grupos socialistas llamados regionales, conocidos también como caballeristas o socialistas de izquierda, que no han suscrito el Pacto ni hecho ningún comentario público favorable al mismo, tampoco se hann pronunciado en contra ni lo han combatido. Su actidud, frente a un problema vital a los intereses del proletarisdo, no es nueva. Ya nos hemos acostumbrado a su silencio en momentos de gran trascendendia, como por ejemplo cuando la disolución de la III Internacional.

Quien no habla, ni peca ni miente, parece ser su lema. Pero en realidad, su silencio, beneficia mas al Pacto y a las corrientes políticas que generan este, que a los intereses de la clase de los trabajadores.

Su movimiento y su existencia al margen del grupo de Prieto, parece mas deberse a discrepancias reglamentistas de tipo orgánico que a incompativilidad ideologica. ¿Si no, como explicar esa ausencia de posiciones políticas? ¿Es que un grupo, del que sus miembros se intitulan socialistas revolucionarios, marxistas y ni reformistas, no tiene la obligación ineludible de pronunciarse sobre cuestiones tales, como: por la lucha de clases o por la guerra al lado de un imperialismo; por una política independiente y revolucionaria del proletariado, que le permita la conquista del poder político, o por la colaboración con la burguesía en beneficio del capitalismo?

El soslayar definirse, puede muy bien ser herencia detestable de un pasado de burócrata reformista, en ningún modo, condición de marxista revolucionario. El Pacto, primer paso dado, para defender la burguesía española en ruínas, exije, de quienes no pretendan salvarla de su hundimiento, pronunciarse decididamente en su contra, oponiendole un frente de lucha de los organismos obreros, con la doble misión de derrocar el régimen franquista y luchar por el triunfo de socialismo.

* * *

Al reformismo español, ha quedado incorporado el anarco-sindicalismo. Si quedaba alguna duda, la actitud tomada por la Delegación General de la Confederación Nacional del Trabajo, con respecto al Pacto, la disipa.

El apoliticismo, cuando abandona su reducto y se dedica a hacer política, la hace, pero tipicamente reformista, de colaboración de clases. La guerra civil española lo puso de manifiesto y las actividades anarco-sindicalistas en el exilio lo siguen corroborando. Las dos fracciones confederales, ponen en ello igual empeño. Garcia Oliver y los suyos, en la Alianza de Partidos Antifascistas, en la que van del brazo con lo mas reaccionario del republicanismo español, lo demuestran a diario. Los otros, a proposito de sus opiniones manifestadas con referencia al Pacto, empiezan a demostrarlo.

La Confederación Nacional del Trabajo, está frente al Pacto, no por principio ideologico o político, sinó por cuestiones de forma. En "Solidaridad Obrera" de fecha 4 de Diciembre de 1943, podemos leer, en un trabajo titulado "La unidad de la emigración": ..."estamos, sin embargo dispuestos a colaborar en un organismo formado por los sectores de la emigración que pudieran ir unidos en el esfuerzo común"..."¿Porqué intentar cosa tan seria como la unidad de los españoles para luchar por España, adelantando actitudes contrarias a la unanimidad precisa?"... "Esta actitud, como se comprenderá, no puede ser aceptada sin la participación de los representantes de las organizaciones sindicales españolas. Y la C.N.T. y la U.G.T. no han sido siquiera consultadas"..."Somos partidarios de la unidad entre quienes pueden ir juntos....."

Aunqué acostumbrados a las peculiaridades del anarco-sindicalismo, que del apoliticismo supo pasar a la colaboración ministerial, lo leido en el citado artículo, colma cuanto pudieramos sospechar. Tras esta nueva peculiar expresión de su opinión, pese afirmaciones e interrogantes, no hay mas que esto: si la C.N.T. no integra el Pacto, no es por su culpa, ni por que le faltasen ganas.

"¿Que esfuerzo común", puede unificar a las fuerzas de la emigración? El de derrocar a Franco, pura y simplemente, es posible que aún el apoyo, mas o menos sincero, de todos los que se cobijan tras el apercalinado cartelón de antifascistas a secas. Ahora, el acabar con el sistema del que Franco es producto y, defensor a su manera, como lo han sido y lo seran nuestros burgueses repunlicanos, no encontrará dispuestos a la lucha mas que al proletariado, para quien el derrumbe del franquismo es el comienzo, no el fin. En el esfuerzo común, el proletariado no encontrará otra fuerza que el proletariado y algunas otras capas pobres y explotadas de la población, como los campesinos y parte de la pequeña burguesía. En ese esfuerzo, no se encontrarán en el mismo frente, el pueblo y los señores Martinez Barrio, Albornoz y adlateres.

"Unidad de los españoles para luchar por España". Este slogan socialpatriotero, con lo que pretendieron justificar su traición en el período 1914-1918, cuantos socialistas dejaron de serlo, en boca de los stalinistas ni nos conmueve siquiera, ser la vanguardia contra revolucionaria obliga a todo. Pero, escrito por quienes dirigen una central sindical, que pese errores, cuenta en un pasado con un haber de heroismo revolucionario, del que dice no haber renegado, es increible. ¿Ignora la C.N.T. la enorme cantidad de inmundicia sangrienta que se oculta tras esa frase? ¿Puede aceptarse como una categoría la de español y como una meta España, sin añadir mas? Los exclavizados no se distinguen por su nacionalidad, sinó por su condición de esclavos. España, la monarquica, la républicana, la de Franco, no es un objetivo que merezca lucha. Si quieren ustedes decir España, digan la España cuya construcción iniciaron las masas obreras el 19 de Julio de 1936, la España trabajadora, la España socialista. Hablar de España, sin añadir más, es decir, lo mismo que dicen Franco, Gil Robles, Don Juan, Martinez Barrio, Prieto, y Mije.

¿Que "unanimidad precisa" requiere la C.N.T.? Unanimidad entre explotados y explotadores, entre burgueses y proletarios, entre quienes dominaron imponiendo su ley y los dominados que la soportaron? ¿Si no es así, porque abonar la confusión? En materia política, y sin ninguna limitación en políticarevolucionaria, la claridad es condición elemental. Si de lo que se trata es de la unanimidad de las organizaciones proletarias, digase de manera rotunda y sin embagues, adoptando como consecuencia una posición de combate, contra el Pacto de los señores Prieto-Barrio y contra cualquier otro, en el que se obligue a los trabajadores a marchar del brazo con quienes les han de traicionar en cuanto puedan.

Quisieramos ver en la declaración de la Delegación General de la C.N.T. tan solo confusión expresiva, pero hay que constatar, que si en lo que pudiera tener una intención revolucionaria, el lenguaje es confuso, no sucede lo mismo con lo que significan propósitos reformistas o reaccionarios, pues la manera de decirlo no puede ser mas claro.

¿Con la participación de la C.N.T. y de la U.G.T. en un pacto, como un instrumento de lucha al servicio de la emancipación de los trabajadores? Es ingenuo el suponerlo, equivaldría a afirmar, que la mansedumbre del lobo se logra acercandole la oveja. La burguesía, por muy liberales que sean sus títulos, no se compromete en una acción conjunta con la clase trabajadora, mas que cuando sus posiciones propias no la ofrecen garantias de resistendi frente a la marejada social. En tales casos, admite compromisos con los primeros representantes de la clase trabajadora que se le presentan, al objeto: primero, de ilusionar a las masas con su "buena voluntad" y sus promesas, en merma y desarme de los métodos revolucionarios y, segundo, para traicionar en cuanto sus propias posiciones hayan adquirido la fortaleza necesarias, facilitada por la nueva correlación de fuerzas que le proporcionaron los que estupidamente se brindaron a su maniobra. El papel desempeñado en el mundo por los partidos de la social-democracia, no ha sido otro. Cuando hicieron falta al capitalismo, para contener y apaciguar la marea revolucionaria ascendente, fueron, o bien llamados al poder, o bien reclamados para integrar un frente con los partidos burgueses. Una vez logrado esto, se apartó sin mas contemplaciones. Esperar que la participación de la U.G.T. y la C.N.T. en el Pacto, hubiese revalidado este ante la clase trabajadora, no es propio de una política de clase, a lo mas, puede catalogarse como reformismo resentido.

La clase trabajadora no es que tenga derecho al povenir, sinó que este le pertenece. El Pacto Prieto-Barrio u otro, de base todo lo amplia que se quiera, siempre que se den en las condiciones de la colaboración entre las clases, siempre que signifique la "unidad nacional" capitalista, o simplemente un reflejo de ella, no será mas que un nuevo obstáculo en la marcha de los explotados hacia el porvenir pleno, que historicamente les pertenece.

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El secretario general del P.O.U.M., ha sido de los primeros en opinar sobre el Pacto. La ignorancia es audaz y impulsiva. No sabemos, si los militantes de este partido suscriben las palabras de su secretario -este opinó tan veloz que posiblemente haya sido por su cuenta y riesgo-. Lo que no admite dudas, es que si esa opinión no es rectificada, el P.O.U.M. podrá sin ningún inconveniente integrarse en el grupo socialista del Sr. Prieto.

Considera el Pacto progresivo, acepta la Constitución de 1931, a la que califica de salvaguardia de la legalidad española, y al afirmar "que el acuerdo debe hacerse extensivo a todos los partidos y organizaciones autenticamente españolas y antifascistas...", no solo suplica humildemente su admisión al mismo, sinó que señala un criterio político, si cabe, a la derecha de Prieto. Una vez mas, el centrismo se acredita como tal, saltando inpunemente al campo ultra-derechista de las tendencias politicas.

Aquellos polvos, traen estos lodos, Sr. Julián Gomez. La colaboración en el Gobierno de Frente Popular, la participación moral al lado de uno de los imperialismos en la guerra, la presencia sumisa ante Prieto, cuando este desea vernos para garantizar de antemano nuestra colaboración en sus "sagradas tareas de unificación", a cambio de su olimpica amistad, no permite por menos que situarse, cada vez que hay ocasión, un poco mas adentro de la charca reformista.

Cuando las necesidades de la revolución española, reclamen la presencia de un partido dirigente, no será el P.O.U.M. quien ocupe este puesto, siempre y cuando que se den estas dos condiciones: la de ser el Sr. Gomez su secretario o la de que aun no siendolo, su política sea la misma que hasta el día se le conoce.

* * * El stalinismo español, entregado de lleno a su tarea contrarrevolucionaria, tarea que la burocracia a impuesto no solo a él, sinó a todos los partidos "comunistas" del mundo, ha levantado su voz contra Prieto-Barrio y su Pacto, por no considerarlo lo bastante amplio, es decir, por no concederle capacidad reaccionaria suficiente. Frente a él, remueve sin cesar el espantajo de su "unidad nacional", dentro de la cual tienen sitio todos los que esten dispuestos a sabotear la revolución española. Su posición, se acredita de tal modo reaccionaria, que hasta el mismo Prieto se ha podido permitir ciertas insinuaciones por las que pretender salvar su propio reaccionarismo!

El stalinismo, ha sido aventajado en sus propositos! Prieto-Barrio han realizado lo que él se proponía, sin él. En el fondo coinciden. Con el tiempo, o bien habran logrado hacerse incluir en el Pacto, o se encontraran dentro de otro, desde donde disputarán a Prieto la dirección de la lucha contrarrevolucionaria.

## LOS JOVENES SOCIALISTAS

Los jóvenes socialistas, aunque tardiamente, han opinado. El jueves 23 del corriente, en la emisión radiofónica de la Asociación Profesional de Escritores y Periodistas, tribuna de la Juventud, han dado su adhesión publica al Pacto.

Con frases hechas e intrascendentes, muletillas y demás giros, han afirmado su incondicional servidumbre al engendro Prieto-Barrio. Al stalinismo, de una forma velada e indirecta, le han atacado superficialmente. Ni en lo uno ni en lo otro, hay un empeño jóven, menos aun socialista. Su movimiento, que al ser reconstruido últimamente, podía haber llenado una necesidad histórica entre la juventud revolucionaria española en la emigración que carece del verdadero organismo juvenil de masas que le represente, queda perdido para el socialismo. Prieto gana en servidores, lo que la revolución pierde en militantes. Afortunadamente, los citados jóvenes "socialistas", van dejando de ser jóvenes, aúnque no con la rapidez que dejaron de ser socialistas, si es que alguna vez la fueron.
