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Title: Los aliados y el pueblo italiano
Description: Un año de ocupación anglo-americana de Italia: hambre, rearme de los fascistas y gobierno Bonomi apoyado por stalinistas y socialistas.
Date: 01/09/1944
Category: Contra la Corriente n.º 19-20
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/contra-la-corriente/1944-09-cc-los-aliados-y-el-pueblo-italiano
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*Contra la Corriente*, n.º 19-20, septiembre-octubre de 1944 (pág. 9). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1939-58%20Hemeroteca%20del%20GCI/Contra%20la%20Corriente/18-19-20-21.pdf)

Un año de "paternal" y "democrática" ocupación de una parte de Italia por los ejércitos yanky-británicos ha enseñado ya mucho a las masas. El hambre no sólo continúa, sino que aumenta, hiriendo a las clases pobres mientras los ricos pueden surtirse a satisfacción en el mercado negro, alimentado por los envíos americanos; la libertad sigue en promesas, pero mientras tanto se desarma a los luchadores que combatieron el fascismo, se pone a los fascistas en libertad, se les reorganiza en nuevos partidos, se encarcela a los más decididos partidarios de la revolución socialista, se prohibe o sabotea su prensa. Las masas, que empiezan a comprender que sólo obtendrán lo que alcancen mediante su propia acción organizada, se radicalizan más y más. Una escisión en el partido stalinista y en el partido socialista otra, organizadas en izquierda, testimonian la marcha a la izquierda de las masas. Los dirigentes de esos grupos, que no reflejan sino débilmente el espíritu verdadero de la población, son por lo general representantes sindicales, más cerca de la masa que los Turatti, los Nenni, los Sforza. El gobierno presidido por Bonomi y apoyado por socialistas y stalinistas, carece por completo de arraigo entre las masas y es cada día más impopular. Su sostén verdadero son los cañones del imperialismo yanky-británico; como consecuencia, el ejército ocupante yanky-británico, que fue recibido con ilusiones, se hace impopular, será pronto odioso a todos, sino lo es ya, y no podría extrañar que pronto lo viésemos disparar sus armas contra el pueblo, en defensa de la contrarrevolucionaria coalición monárquico-staliniano-socialista. Algo de eso parece haber ocurrido ya en Nápoles, aunque la censura nos haya impedido saber qué de cierto.

Las intenciones respecto a Italia de los imperialistas triunfantes fueron claramente manifestadas por Churchill a su regreso de Roma. Prometió no olvidar que el pueblo es responsable del gobierno fascista. En un mensaje público al pueblo italiano, en 1927, Churchill hacía el elogio personal de Mussolini y declaraba que de ser italiano estaría con Mussolini "desde el principio hasta el fin". Añadía: "Exteriormente, vuestro movimiento (el fascista) ha prestado un servicio al mundo entero". "En adelante ninguna gran nación carecerá de un último medio de protección contra el crecimiento canceroso del bolchevismo".

Después de haber colaborado material y moralmente con Mussolini a romper la espina dorsal del pueblo italiano, Churchill se apresta a rompérsela de nuevo, en compañía de aquellos mismos fascistas y capitalistas de cuya obra quiere hacer responsable a las masas. Una vez más, las masas italianas verán que no hay otra elección que la revolución social o la contrarrevolución burguesa. Han de llegar allá por encima de los jefes "comunistas" y "socialistas" que les amarran traidoramente a imperialismo y burguesía.
