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Title: El Estado burgués en crisis
Description: Ante la crisis de la Generalidad, rechazo de la vuelta de la CNT al gobierno y del gobierno obrero y campesino del POUM, y defensa de los comités.
Date: 05/04/1937
Category: La Voz Leninista n.º 1
URL: https://marxismo.school/hemeroteca/la-voz-leninista/1937-04-vl-el-estado-burgues-en-crisis
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*La Voz Leninista*, n.º 1, 5 de abril de 1937 (pág. 7). [PDF del número completo](https://marxismo.school/assets/archivo/1936-39%20Hemeroteca%20del%20GBLE/1937%20La%20Voz%20Leninista%201.pdf)

Cerrada ya la edición, la crisis de la Generalidad nos obliga a comentarla retrasando un poco nuestra aparición.

Es del dominio público que estas crisis periódicas de la Generalidad representan la afloración de un roce continuo entre las diversas fuerzas integradas en el Consejo. Lo que hace imposible el desenvolvimiento normal de los gobiernos es la contradicción entre las fuerzas burguesas o pequeño-burguesas (republicanos, P.S.U.C., U.G.T.), y las fuerzas de las obrera (C.N.T.) Pero la finalidad de estos gobiernos es precisamente vencer la resistencia revolucionaria del proletariado encuadrando a sus organizaciones en el Estado burgués. La burguesía, por mediación de sus servidores stalinianos y socialistas, se desembarazará de la C. N. T. cuando la colaboración de esta haya creado las condiciones necesarias. Si en el gobierno que se forme volverá aun a colaborar la la C. N. T., cuando menos la crisis habrá servido a la burguesía para vencer un poco más su resistencia y preparar la próxima etapa. En este aspecto, si la crisis demuestra que en el Estado burgués hay fuerzas de clase que le son ajenas, la solución demostrará hasta que punto aquel puede utilizar contra la revolución a las propias organizaciones del proletariado. Para este no hay ya salida positiva posible por el camino de la Generalidad. La vuelta de la C. N. T. al gobierno acentuará el carácter reaccionario, antiproletario, del mismo. Es el Estado burgués quien se halla en crisis. Las fuerzas proletarias no deben apoyarlo sino destruirlo y dar paso al Estado revolucionario.

La salida tampoco puede ser, como ha dicho el Comité Central del P.O.U.M. un «Gobierno formado por representantes de todas las organizaciones políticas y sindicales de la clase trabajadora». Por radical que sea el programa que se proponga, es esta una concepción parlamentaria de la revolución sin la menor viabilidad. Señalemos de paso cuan rápidamente pierden la cabeza los dirigentes del P. O. U. M. apenas perciben el aroma del Poder. La propia juventud grita con todas sus fuerzas, desprendiéndose apresuradamente de la consigna de Comités: «Gobierno Obrero y Campesino **en la Generalidad**» (subrayado por nosotros).

Nosotros afirmamos, por el contrario, que la única salida revolucionaria, es el abandono total de la colaboración impidiendo que este acto repercuta en aventuras insurreccionales y constituyendo el Frente Revolucionario del proletoriado que exija desde la calle lo que no se puede conseguir desde el Estado burgués y franquear el camino de la revolución lanzándose a la constitución de Comités de obreros, campesinos y combatientes. La fuerza revolucionaria del proletariado, libre de trabas, contrarrestarán eficazmente las fuerzas contrarrevolucionarias del stalinismo, los reformistas y republicanos y garantizaría el desenvolvimiento ulterior de la revolución. Con su colaboración, los líderes de la C. N. T. condenan a muerte al proletariado.
