Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 59, 29 de julio de 1848 (Colonia), p. 3, sección «Italia»; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán

* Mirandola, 18 de julio. Durante toda la noche pasada se oyó, desde Mantua, un cañoneo ininterrumpido. Tanto Mantua como Verona están cercadas. Todo hace esperar que ayer ocurrió algo importante. Aguardamos con impaciencia el correo. En Módena, los señores reaccionarios, al llegar la noticia de que se acercaban los austriacos, empezaron a levantar bien alta la cabeza y la bandera. Por desgracia para ellos, la noticia resultó falsa, y en pago de su desvergüenza y de sus prácticas y sucias maniobras de tanto tiempo, estos señores de la reacción y del ducado «por la gracia de Dios» han recibido una buena paliza.

* Florencia, 19 de julio. «Las tropas rusas», dice L'Alba, «han cruzado la frontera turca y no se detendrán tan pronto. Las intenciones de Turquía y de Austria son todavía un enigma. ¿Se opondrá Austria, quizá, a las conquistas rusas? Pero ¿quién sabe si no se ha comprometido a la neutralidad por un tratado secreto? ¿Y podría resistir aunque quisiera, con las revoluciones en el interior y su guerra contra Italia? Y si se queda neutral, ¿no encontrará entonces en Rusia un apoyo para sus planes en Italia? Una vez en posesión de las nuevas provincias, Rusia reforzaría a Austria contra Italia y ayudaría a Prusia contra el movimiento democrático en sus provincias. Rusia, Austria y Prusia podrían formar fácilmente una coalición contra Francia. En la lucha europea que estallaría entonces, Francia, Inglaterra e Italia tendrían intereses comunes que defender.» Por Bolonia sabemos que allí el prolegado, en cuanto llegaron las noticias de Ferrara, formó en el acto un comité de guerra de hombres de confianza y de ideas liberales, encargado de tomar las medidas que exigen las circunstancias para la defensa de la ciudad y la movilización de las milicias. De todas las ciudades de la Romaña han llegado diputados que deben deliberar con los boloñeses sobre la situación extraordinaria y los pasos necesarios para la defensa del país. La Gazzetta di Bologna informa de que los austriacos, al retirarse al otro lado del Po, dejaron de este lado un destacamento de 400 hombres que saquea los pueblos de los alrededores y comete brutalidades de toda clase. En Ponte Lagoscuro han tomado como rehenes a varias personas.

Ayer pasó por aquí, camino de Turín, un correo napolitano que, según se dice, lleva una protesta del rey de Nápoles contra la elección del rey de Sicilia.

× Roma, 18 de julio. La Cámara de Diputados se ocupó ayer del reglamento de movilización de la Guardia Nacional. La discusión de esta ley llevará mucho tiempo. Pero antes de pasar al orden del día, Montanari interpeló al Ministerio sobre la entrada de los austriacos en Ferrara. El ministro de Policía responde comunicando el contenido de un despacho recién llegado. Entretanto entra Mamiani y da explicaciones más precisas sobre los hechos. Y añade: «Me parece que la Providencia quiere hacernos sentir de verdad el valor inestimable de la independencia, y que esta independencia nos costará todavía mucho esfuerzo, mucha sangre y muchas lágrimas. Pero la conseguiremos; sin embargo, es necesario que ustedes hagan grandes esfuerzos. Ya no es tiempo de creer que la guerra está a punto de terminar, que nuestro Estado es el edén de Italia. Si ustedes no apoyan al Gobierno con todas sus fuerzas, nuestra acción estará siempre paralizada. Puedo darles la buena noticia de que nuestro brazo ha ganado una fuerza moral mayor desde que lo sostienen la indignación y la ayuda de una alta persona (aplausos).»

De estas palabras se desprende que el Ministerio vuelve a sentirse firme y que el papa, por ahora, ha retrocedido ante el paso de destituirlo. La nueva firmeza del Ministerio se ve también en su última circular, que pide a todas las autoridades que restablezcan enérgicamente el orden y repriman cualquier desorden. La noche del 16 se ofreció al ministro Mamiani una gran marcha de antorchas; media Roma parecía estar en pie; la Piazza di Spagna, donde vive, estaba llena a reventar, y resonaba mil veces el grito: ¡Viva el Ministerio Mamiani! Mamiani se asomó a la ventana y dio las gracias. Entonces toda la multitud gritó como una sola voz: «¡Queremos la guerra y vuestro Ministerio!» Por el camino resonó el mismo grito; además, se dieron vivas al nuevo rey de Sicilia y a la independencia de Italia. De Pío IX, ni una palabra. En medio de los vivas se oyeron también gritos de otra clase: «¡Muera el rey de Nápoles!», «¡Mueran los negros!», «¡Fuera las patatas (con las patatas, es decir, con los alemanes)!». Desde entonces los señores reaccionarios se han vuelto muy callados y piadosos y andan pálidos y consternados. Fue una manifestación grandiosa, y le ha mostrado al papa que solo para su propia desgracia destituiría al Ministerio. Por eso le ha negado, con harto dolor, la dimisión.

‖ Nápoles, 17. El Ministerio Bozzelli está ya a punto de ceder el sitio a otro todavía más reaccionario. El rey se obstina en su propósito de atacar Sicilia con todas sus fuerzas, sobre todo desde que se enteró de la elección de un nuevo rey hecha el 10 por el Parlamento siciliano. Aunque podía preverlo, la rabia ante la realidad no se apoderó de él con toda su fuerza hasta después del 10 de julio. Vapores reales recorren todas las aguas que bañan Sicilia y hace poco despojaron de todo su cargamento al barco Palermo, que venía de Malta cargado de fusiles y municiones de guerra. Hace unos días otro vapor napolitano capturó en aguas de Corfú un barco con unos 600 sicilianos y calabreses fugitivos, junto con muchos papeles importantes. A Reggio se llevaron 500 prisioneros. Los cabecillas (unos 30) han sido trasladados al fuerte de San Telmo. Entre ellos están Ribotti, Longo, Mileto, De Francia, el príncipe Gramonte, los dos Fardella, etc. Por lo demás, la insurrección en las provincias dista mucho de estar sofocada. Ya puede deducirse del hecho de que todavía a diario se embarcan a toda prisa nuevas tropas hacia el sur.

La escuadra francesa zarpó de aquí hace unos días sin saludar. Los franceses que viven aquí han recibido más de 45.000 ducados de indemnización por las pérdidas sufridas en el saqueo real del 15 de mayo y han destinado un tercio a los deudos y a las víctimas del 15 de mayo, en la medida en que pertenezcan al partido antimonárquico.

La escuadra inglesa zarpó del mismo modo, sin saludar. El Gobierno de aquí ha entregado a los embajadores de las cortes del Norte una protesta contra la elección del rey de Sicilia. El periódico oficial, que por cierto ha demostrado ser uno de los periódicos más mentirosos, informa de que en Calabria todo está tranquilo y la insurrección completamente sofocada. En Catanzaro se ha desarmado a los habitantes. Por orden de la policía se ha precintado la imprenta de Borel y Bompord, porque en ella se imprimía el Corriere di Calabria. Un periódico moderado de aquí, L'Unione, publica la siguiente declaración:

«El regimiento de dragones de Nola, que se cree ofendido por nuestro periódico, quiere obligarnos a publicar un artículo muy deshonroso para nosotros. No tenemos fuerza para oponer una resistencia eficaz a las amenazas; pero, para no mancharnos con semejante vileza, suspendemos otra vez nuestro periódico, que solo reanudaremos cuando tengamos la certeza de que los ciudadanos honrados ya no están expuestos a la violencia.»