Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung (Colonia), n.º 23, del 23 de junio de 1848. La MEW no precisa si es de Marx o de Engels. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 5 (Berlín, 1971, pp. 96-97), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

**Colonia, 22 de junio.

Por hermoso que brille el sol,
una vez ha de ponerse,1

y también se ha puesto el sol del 30 de marzo,2 teñido en ardiente sangre polaca.

El ministerio Camphausen había echado sobre la contrarrevolución su ropaje liberal burgués. La contrarrevolución se siente lo bastante fuerte para sacudirse esa máscara molesta.

Un ministerio cualquiera del centro izquierda, insostenible, puede quizá suceder por unos días al ministerio del 30 de marzo. Su verdadero sucesor es el ministerio del príncipe de Prusia.3 Camphausen tiene el honor de haber dado al partido absolutista feudal este su jefe natural, y a sí mismo su sucesor.

¿Para qué seguir mimando a los tutores burgueses?

¿No están los rusos en la frontera oriental y las tropas prusianas en la occidental? ¿No han sido ganados los polacos para la propaganda rusa a fuerza de metralla y piedra infernal?4

¿No se han tomado todas las medidas para repetir el bombardeo de Praga5 en casi todas las ciudades renanas?

¿No ha tenido el ejército, en la guerra danesa, en la polaca, en los muchos pequeños conflictos entre militares y pueblo, todo el tiempo necesario para formarse como una soldadesca brutal?

¿No está la burguesía cansada de revolución? ¿Y no se alza en medio del mar la roca sobre la que la contrarrevolución edificará su iglesia,6 Inglaterra?

El ministerio Camphausen todavía trata de pescar unos céntimos de popularidad, de despertar la compasión pública asegurando que abandona la escena del Estado como dupe, como engañado. Y sin duda es un engañador engañado. Al servicio de la gran burguesía tuvo que intentar estafar a la revolución sus frutos democráticos; en la lucha con la democracia tuvo que aliarse con el partido aristocrático y convertirse en instrumento de sus apetencias contrarrevolucionarias. Este se ha fortalecido lo suficiente para poder echar por la borda a su protector. El señor Camphausen sembró la reacción en el sentido de la gran burguesía y la ha cosechado en el sentido del partido feudal. Esa fue la buena intención del hombre; ese, su mal destino. Un céntimo de popularidad para el hombre desengañado.

¡Un céntimo de popularidad!

Por hermoso que brille el sol,
¡una vez ha de ponerse!

Pero en el este vuelve a salir.

  1. Versos de la canción de Ferdinand Raimund en su comedia mágica La muchacha del mundo de las hadas, o el campesino millonario (1826). ↩

  2. El gobierno Camphausen-Hansemann se formó el 29 de marzo de 1848 y entró en funciones el 30. ↩

  3. Guillermo, príncipe de Prusia (1797-1888), hermano del rey y futuro emperador Guillermo I, jefe del partido de la corte; tras los combates de marzo de 1848 había tenido que huir a Inglaterra y regresó a Prusia en junio. ↩

  4. Alusión a la represión del levantamiento polaco de Posen en la primavera de 1848, en la que el general Pfuel mandó marcar con nitrato de plata («piedra infernal») a los prisioneros. ↩

  5. Las tropas austriacas de Windischgrätz bombardearon Praga del 12 al 17 de junio de 1848. ↩

  6. Alusión a Mateo 16, 18: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia». ↩