Escrito en inglés por Friedrich Engels hacia el 11 de febrero de 1858 y publicado sin firma en The New American Cyclopaedia. A Popular Dictionary of General Knowledge, tomo IV (Nueva York, D. Appleton, 1858), págs. 59-60. Traducido del texto de la Cyclopaedia, cotejado con la versión alemana de Marx/Engels, Werke, tomo 14 (Berlín, 1961), págs. 259-262, por la Escuela de marxismo, 2026. Los cortes que el diccionario marca con una raya dentro del artículo se dan como párrafos. Las notas son nuestras. Texto original en inglés
Buda, u Ofen, ciudad de la orilla occidental del Danubio, antigua capital de Hungría y hoy del distrito de Pest; población de la ciudad y sus 7 arrabales, incluido el de Alt-Ofen, anexionado en 1850: 45.653 habitantes, sin contar la guarnición y los estudiantes. Dista en línea recta 135 millas de Viena, al sudeste, y 200 de Belgrado, al noroeste. Antiguamente estaba unida a la ciudad de Pest, que se encuentra en la orilla opuesta del río, por un puente de barcas, y desde 1849 por un puente colgante de 1.250 pies de largo; desde 1852 se construye un túnel para enlazar el puente con la fortaleza. Buda tiene unas 9 millas de perímetro y está construida alrededor del Schlossberg, una roca aislada y en pendiente. Su parte central y más alta, llamada la fortaleza, es la más regular de la ciudad y contiene muchos edificios y plazas hermosos. Esta fortaleza está rodeada de murallas, desde las que los distintos arrabales se extienden hacia el río. Los edificios principales de la ciudad son el palacio real, una construcción cuadrangular de 564 pies de largo con 203 aposentos; la iglesia de la Asunción de la Virgen y la iglesia de la guarnición, ambas góticas; el arsenal, el palacio del Estado y el ayuntamiento. Buda tiene 12 iglesias católicas, una iglesia griega y una sinagoga, varios monasterios y conventos, un teatro y muchas instituciones importantes militares, de enseñanza y de beneficencia. Hay varias editoriales y se publican aquí 3 periódicos. El observatorio, con la imprenta de la universidad de Pest, está construido sobre una altura al sur de la ciudad, a 516 pies sobre el nivel del Mediterráneo, y no se ha reparado en gastos para dotarlo de los mejores instrumentos. En varios puntos de los arrabales hay fuentes termales sulfurosas, y quedan restos de baños construidos aquí por los romanos y los turcos, antiguos ocupantes del lugar. El principal comercio de la ciudad es el de los vinos (sobre todo tintos, parecidos a los de Borgoña) que se producen en los viñedos de las alturas vecinas, en cantidad que se calcula en 4.500.000 galones al año. Hay fundiciones de cañones y algunas manufacturas de seda, terciopelo, algodón, lana y cuero. Aquí se construyen los barcos de la compañía de navegación a vapor del Danubio, que dan trabajo a unas 600 personas. Buda es la residencia habitual del gobernador de Hungría y de las autoridades públicas.
Se ha pensado que esta ciudad ocupa el emplazamiento de la antigua Aquincum mencionada en el Itinerario de Antonino.1 Durante la monarquía húngara, Buda fue la residencia de sus reyes, que la ampliaron y embellecieron, sobre todo Matías el Grande.2 Los turcos de Solimán el Magnífico la tomaron en 1526, pero fue recuperada al año siguiente. En 1529 volvió a caer en manos de los turcos y siguió en su poder hasta 1686, cuando Carlos de Lorena la recuperó definitivamente; en 1784 volvió a ser la sede del gobierno. Buda ha sido sitiada no menos de 20 veces en el curso de su historia. El último asedio tuvo lugar en mayo de 1849, cuando el ejército húngaro mandado por Görgey había rechazado a las tropas austriacas hasta la frontera occidental del reino. Se discutieron dos planes para las operaciones siguientes: el primero, aprovechar las ventajas obtenidas persiguiendo con vigor al enemigo en su propio terreno, dispersar sus fuerzas antes de que pudieran llegar los rusos, que marchaban entonces sobre Hungría, e intentar sublevar Viena; el segundo, quedarse a la defensiva delante de Komárom y destacar un cuerpo fuerte para sitiar Buda, donde los austriacos habían dejado una guarnición en su retirada. Görgey sostiene que Kossuth y Klapka le impusieron este último plan; pero Klapka asegura no saber nada de que Kossuth hubiera mandado tal orden y niega haber aconsejado él mismo semejante paso.3 Comparando los escritos de Görgey y de Klapka, tenemos que reconocer, sin embargo, que sigue habiendo dudas considerables sobre quién tiene la culpa de la marcha sobre Buda, y que las pruebas aducidas por Klapka no son en absoluto concluyentes. Görgey dice también que lo decidieron la falta total de munición para la artillería de campaña y de otros pertrechos y su propia convicción de que el ejército se negaría a cruzar la frontera. Sea como fuere, se detuvieron todos los movimientos ofensivos y Görgey marchó con 30.000 hombres sobre Buda. Con este movimiento se desperdició la última oportunidad de salvar Hungría. Se dejó a los austriacos reponerse de sus derrotas y reorganizar sus fuerzas, y seis semanas después, cuando los rusos aparecieron en las fronteras de Hungría, volvieron a avanzar con 127.000 hombres, mientras se seguían formando dos cuerpos de reserva. Así, el asedio de Buda marca el punto de inflexión de la guerra húngara de 1848-1849, y si alguna vez hubo de verdad tratos de traición entre Görgey y los austriacos, tuvieron que darse por entonces.
La fortaleza de Buda no era más que un pálido resto del antiguo bastión de los turcos, en el que tantas veces habían rechazado todos los ataques de los ejércitos húngaros e imperiales. Los fosos y el glacis estaban arrasados; solo quedaba el recinto principal, una obra de considerable altura revestida de mampostería. En su trazado general formaba un rectángulo cuyos lados estaban quebrados de manera más o menos irregular, lo que permitía un fuego de flanqueo bastante eficaz. Un atrincheramiento de construcción reciente bajaba desde el frente oriental hasta el Danubio y protegía las obras hidráulicas que abastecían de agua a la fortaleza. La guarnición se componía de 4 batallones, una compañía de zapadores aproximadamente y la dotación necesaria de artilleros, al mando del general de brigada Hentzi, un oficial valiente y resuelto. En las murallas había montados setenta y cinco cañones. El 4 de mayo, después de completar el cerco de la plaza y tras un breve cañoneo con piezas de campaña pesadas, Görgey intimó a la guarnición a rendirse. Ante la negativa, ordenó a Kmety asaltar las obras hidráulicas; su columna avanzó al amparo del fuego de todos los cañones disponibles, pero la artillería del atrincheramiento, que enfilaba su línea de marcha, pronto la hizo retroceder. Quedó así demostrado que un ataque a viva fuerza nunca tomaría la plaza y que era indispensable un ataque de artillería para abrir primero una brecha practicable. Pero no había a mano piezas más pesadas que las de 12 libras, y aun para estas escaseaba la munición. Al cabo de un tiempo llegaron, sin embargo, de Komárom 4 cañones de 24 libras y 1 de 18, y luego 6 morteros. Se construyó una batería de brecha en una altura a 500 yardas del ángulo noroeste del recinto, que abrió fuego el 15 de mayo. Antes de ese día, Hentzi había bombardeado la ciudad de Pest sin provocación alguna, y sin ninguna posibilidad de sacar ventaja de ello. El 16 la brecha estaba abierta, aunque apenas era practicable; Görgey ordenó, sin embargo, el asalto para la noche siguiente: una columna asaltaría la brecha, otras dos escalarían las murallas y una cuarta, al mando de Kmety, tomaría las obras hidráulicas. El asalto fracasó en todas partes. Se reanudó el ataque de artillería. Mientras la batería de brecha completaba su trabajo, las piezas de 12 destrozaron las empalizadas que rodeaban las obras hidráulicas y se bombardeó el interior de la plaza. Cada noche se hacían ataques falsos para alarmar a la guarnición. Ya tarde, en la noche del 20, se preparó otro asalto. Las 4 columnas y sus objetivos siguieron siendo los mismos, y antes del amanecer del 21 avanzaron sobre la fortaleza. Tras una lucha desesperada, en la que el propio Hentzi dirigió la defensa de la brecha y cayó mortalmente herido, el 47.º batallón de honvéd,4 seguido del 34.º, tomó la brecha, mientras Kmety asaltaba las obras hidráulicas y las tropas del 3.er cuerpo de ejército, al mando de Knezich, escalaban las murallas junto a la puerta de Viena. Siguió un duro combate en el interior de la fortaleza, pero pronto la guarnición se rindió. De 3.500 hombres, cerca de 1.000 murieron y el resto cayó prisionero. Los húngaros perdieron 600 hombres durante el asedio.
El Itinerario de Antonino, guía de caminos del Imperio romano del siglo III. Aquincum estaba en realidad en Óbuda (Alt-Ofen), al norte de Buda. ↩
Matías Corvino (1443-1490), rey de Hungría desde 1458. ↩
Artúr Görgey (1818-1916), jefe del ejército húngaro en 1849, publicó en 1852 sus memorias, Mein Leben und Wirken in Ungarn in den Jahren 1848 und 1849; György Klapka (1820-1892), general húngaro, defensor de Komárom en 1849, había publicado Memoiren. April bis Oktober 1849 (1850) y Der Nationalkrieg in Ungarn und Siebenbürgen im Jahre 1848 und 1849 (1851). ↩
Honvéd («defensor de la patria»): nombre de las tropas del ejército revolucionario húngaro de 1848-1849. ↩