Escritas en alemán por Friedrich Engels en Londres el 8 de febrero de 1873 y enviadas al Consejo General de Nueva York; publicadas por primera vez a partir del manuscrito. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 18 (Berlín, 1962, pp. 314-316), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

  1. The International Herald y La Emancipación, enviados con regularidad; espero que hayan llegado.

  2. La banda de Hales celebró de verdad su congreso el 26 de enero, diez hombres en total; ni siquiera se atreven a decir qué secciones pretenden representar. Fiasco lamentable. Naturalmente, decidieron no reconocer ni las resoluciones de La Haya ni al C[onsejo] G[eneral]. Informe, primera mitad, en The Eastern Post del 1 de febrero; ¡el de hoy no trae continuación! El C[onsejo] F[ederal] enviará los papeles oficialmente. Esa gente ha perdido casi todos sus seguidores, salvo la cola personal de Hales en el East End de Londres. Uno de los firmantes de la primera circular de Hales, Bennett, ha vuelto con los nuestros por orden estricta de su sección (Halifax) de unirse a ellos y a la Asociación legal (lawful). Solo fue readmitido después de mucho eating of humble pie [de tragarse muchas humillaciones]. (Véase The International Herald de hoy.)

  3. En Lodi, La Plebe se mantiene firme, aunque sin romper abiertamente con los otros, cosa que tampoco podría hacer de momento. Pero los otros llevan las cosas al extremo. Convocan un congreso italiano para el 15 de marzo, ¡pero solo quieren admitir a las secciones que hayan reconocido las resoluciones de Rimini1 o las reconozcan en el plazo fijado! Eso es autonomía y libre federación. Los estatutos de la Internacional pueden pisotearse, pero las resoluciones de Rimini son sacrosantas.

  4. Lamentamos mucho que el C. G., en lugar de constatar simplemente el hecho de que los del Jura se han salido al rechazar las resoluciones de La Haya y fundar una liga separatista,2 se haya limitado a suspenderlos.3 En primer lugar, siempre es posible que se pida una conferencia. En segundo lugar, el asunto llega ahora al congreso en una forma completamente distinta: sus delegados tienen que ser admitidos provisionalmente hasta que se vote sobre su mandato. En tercer lugar, el C. G. tendrá que proceder igual contra los belgas y los españoles, y lo mismo contra la banda de Hales, y esas suspensiones sucesivas causan una impresión mucho peor que si el C. G. hubiera esperado unas semanas, hasta conocer los resultados del congreso belga y del español, y luego, en una sola proclama que, además de las razones formales, explicara simplemente que no se puede estar a la vez dentro y fuera de la I[nternacional], que no se puede pretender pertenecer a ella y al mismo tiempo declarar inválidas sus leyes, hubiera constatado purement et simplement [pura y simplemente] que tales y cuales se han puesto a sí mismos fuera de la I[nternacional].

  5. Espero que la resolución en cuestión se haya enviado desde ahí a Sonvillier y Ginebra, puesto que yo no he recibido ninguna instrucción en ese sentido. En cuanto a Serr[aillier],4 en este momento, en que llueven las detenciones y toda correspondencia con Francia está interrumpida, no puede mandar nada allí.

  6. Vuestro plenipotenciario Larroque ha venido a recoger aquí él mismo su credencial, como refugiado. De aquí se ha ido a San Sebastián, desde donde volverá a poner el asunto en marcha.

  7. En Portugal todo va bien, como muestra La Emanc[ipación] enviada hoy. También tenemos cartas privadas de allí; la gente trabaja enormemente en las trade unions.

  8. En Lodi ya solo sigue preso Bignami. La comisión del partido en Hamburgo5 les ha enviado 20 táleros, y Oberwinder,6 desde Viena, 50 florines, lo que no ha dejado de surtir efecto.

  9. La maniobra de Cuno de disfrazarse de Capestro ya ha sido desenmascarada en L'Internationale de Bruselas.

  10. Si el C. G. no recibe ya los periódicos de la secesión, tendrá que suscribirse a ellos algún nombre desconocido. Aquí conseguimos con el mayor trabajo y por vías indirectas un ejemplar de cada uno, y ni siquiera siempre; del Bull[etin] jur[assien] nos faltan hasta ahora los 3 últimos números, así que, con la mejor voluntad, no podemos procurarlos. Por lo demás, son solo L'Internationale (Bruselas), el Bull. de la Féd. jurass. (Sonvillier) y La Federación (Barcelona).

  11. He hablado de los sellos (stamps)7 con Le Moussu,8 que quiere encargarse de ellos, como el año pasado. Pero no deja de ser cómico que eso no haya podido hacerse en Nueva York.

  12. ¿Qué ha sido de Mac Donnel?9 Hace tiempo que debería estar ahí. No oigo ni veo nada de él.

Cierra el correo. Muchos saludos

F. Engels

L[ondres], 8 de febr. de 1873

  1. La conferencia de Rimini (agosto de 1872), en la que las secciones italianas influidas por Bakunin fundaron la Federación italiana, rompieron con el Consejo General y se negaron a asistir al Congreso de La Haya. ↩

  2. En alemán Sonderbund, alusión a la liga separatista de los cantones católicos suizos derrotada en la guerra civil de 1847. ↩

  3. El Consejo General de Nueva York suspendió a la Federación del Jura el 5 de enero de 1873. ↩

  4. Auguste Serraillier (nacido en 1840), obrero hormero francés, miembro de la Comuna de París y secretario para Francia en el antiguo Consejo General. ↩

  5. El comité central del Partido Obrero Socialdemócrata alemán, con sede entonces en Hamburgo. ↩

  6. Heinrich Oberwinder (1846-1914), periodista, dirigente del movimiento obrero austriaco, más tarde descubierto como confidente de la policía. ↩

  7. Los sellos de cotización que la Internacional emitía para acreditar el pago de las cuotas de los miembros. ↩

  8. Benjamin Le Moussu, grabador francés, emigrado tras la Comuna, miembro del antiguo Consejo General. ↩

  9. Joseph Patrick MacDonnell, antiguo secretario para Irlanda del Consejo General, que había emigrado a Nueva York. ↩