Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita [en Londres] el 23 de febrero de 1852 (lugar y año los establece la edición). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 154, pp. 322-324) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
23 de febrero.
Dear Frederic,
Tengo que darte la lata otra vez con la Tribune, porque Johnson me da la lata a mí todos los días. Lo que hayas recibido de papeles de Weydemeyer, te ruego que me lo mandes también. Tu dirección a Weydemeyer era del todo correcta.
¡A propósito! El Straubinger1 Richter es, según dice Pfänder, una criatura de Willich.
E. Jones ha anunciado tu correspondencia, naturalmente sin nombrarte, con un bombo espantoso.2 Por la competencia de Harney, que, el diablo sabe de dónde, ha sacado dinero y hace pasear por la City grandes carros de anuncios con el letrero «Read the Friend of the People», y cuya hoja se expone y se ofrece en todas las tiendas socialistas, se ve obligado a este charlatanismo.
Buscaré el número de la Tribune en el que se pavonea el señor Simon y te lo conseguiré. ¡Este colegial chapucero! Sigue firmando «Simon de Tréveris». El tipo no se decide a renunciar a su título de nobleza parlamentaria. Seiler ha leído la Staatszeitung,3 donde está traducida la porquería. Ya sabes que de lo que él cuenta nunca se saca nada en limpio. Lo que yo deduzco es lo siguiente: Ludwig Simon de Tréveris, en nombre de la emigración suiza, trata la gran cuestión entre «agitación» (nombre con el que Ruge y compañía disfrazan su sorda naturaleza muerta) y «emigración» con enorme importancia, como la question brûlante4 de Europa, y desde «lo alto de los Alpes». En esta ocasión —en la que también se cita a Willich como hombre de la mayor importancia y se hacen toda clase de amplias reflexiones sobre la adquisición de este héroe— llega al tercer partido peligroso de Londres, «el partido de la imposición», cuyos jefes son Engels y Marx. Nosotros, en efecto, queremos imponer por la fuerza «la libertad» a los pueblos. Somos peores tiranos que el emperador de Rusia. Fuimos los primeros en tratar con «burla y desprecio» el «sufragio universal», etc. Ya hemos estropeado todo hasta ahora con nuestras «ansias de imposición». Le pauvre garçon! ¿Fuimos nosotros los que impusimos a los alemanes el emperador prusiano, las Asociaciones de Marzo y el regente del Imperio Vogt?5 A él le impondremos un coup de pied.6 Bonaparte ha vivido en vano para estos burros. Siguen creyendo en el «sufragio universal» y no se ocupan más que del mísero cálculo de cómo volver a imponer al pueblo alemán sus piojosas personas. Uno no da crédito a sus oídos cuando oye a estos tipos volver a berrear incansables la vieja cantinela. Son verdaderos bueyes, ganado vacuno de hierro. Cómo ha ido a parar el pequeño colegial vanidoso a la Tribune me lo explico muy bien. Le citoyen Fröbel aura été l'homme intermédiaire.7 Hace tiempo que está ligado con Dana.
Te adjunto una carta de Reinhardt con bonitos cancans.8
Russell ha caído de una manera graciosísima.9 No deseo otra cosa que Derby llegue al timón. Ya has visto durante esta corta sesión lo miserables que son los hombres de Manchester10 cuando la force des choses no los empuja. No se lo reprocho a esos mozos. Cada nueva conquista democrática, como por ejemplo el ballot,11 es una concesión que, naturalmente, solo hacen a los obreros en cas d'urgence.
Ayer hablé con un merchant francés que acababa de llegar de París. El negocio, miserable. ¿Y sabes lo que dice el burro? Bonaparte fait pire que la république. Les affaires allaient mieux.12 Es una verdadera suerte que los burgueses franceses hagan siempre responsable a su gobierno de las crisis comerciales. Bonaparte tendrá probablemente también la culpa del paro en Nueva York y de las quiebras de Londres.
Otro dato muy interesante (tu sens ici l'influence de l'illustre Seiler)13 sobre Bonaparte. Bangya, como te escribí, está ligado con Szemere y Batthyányi. Es agente de Batthyányi. Me confió que Batthyányi y Czartoryski14 andan en tratos con Bonaparte y lo ven casi a diario. Quiere asegurarse a espaldas de Rusia y de Austria aliados en la emigración aristocrática e influencia en Polonia y en Hungría, y les ha declarado además de forma definitiva que, a pesar de Nicolás y de todo lo demás, invadirá Bélgica y quizá también Baden, y además pronto.
Ewerbeck me ha mandado 12 ejemplares de su voluminosa obra L'Allemagne et les Allemands. Uno es para ti. Jamás se ha visto ni oído cosa igual. La parte histórica, que empieza ab ovo, es una copia de compendios escolares anticuados. Sus logros en la época moderna puedes juzgarlos por los datos siguientes: F. List introdujo en Alemania la doctrina del librecambio, y Ruge la ciencia social.15 Hegel se hizo inmortal ilustrando a los alemanes sobre las categorías de la cualidad, la cantidad, etc. (literal), y Feuerbach demostró que los hombres no pueden ir en su saber más allá del horizonte del entendimiento humano. Pedre Dusard (el hermano de la Struvina)16 es uno de los mayores hombres de la libertad alemanes, y Freiligrath se ha dado a conocer como collaborateur de la Neue Rheinische Zeitung. Y encima, un estilo à pouffer de rire.17 Por ejemplo: así como de los dientes del dragón de Jasón brotaron guerreros, así… las tribus alemanas andan siempre a la greña. Romulus Augustulus était un jeune homme doux et agréable,18 y los alemanes están acostumbrados desde hace tres siglos a oír que sus vecinos los llaman des bêtes.
¿Has leído el discurso necio e infame de Mazzini?
Tu K. M.
Oficiales artesanos alemanes que iban de ciudad en ciudad; Marx y Engels usan el nombre con desprecio para el espíritu gremial de los artesanos. ↩
Engels había prometido colaboraciones a las Notes to the People de Ernest Jones. ↩
La New Yorker Staatszeitung, diario alemán de Nueva York. ↩
«Cuestión candente». ↩
La Asamblea de Fráncfort ofreció en 1849 la corona imperial al rey de Prusia; Carl Vogt (1817-1895), naturalista y diputado de la izquierda, fue uno de los cinco regentes del Imperio nombrados por el Parlamento rabadilla de Stuttgart. ↩
«Una patada». ↩
«El ciudadano Fröbel habrá sido el intermediario». Julius Fröbel (1805-1893), diputado de la izquierda en Fráncfort, emigrado a los Estados Unidos. ↩
«Chismes». ↩
El gobierno whig de lord John Russell cayó el 20 de febrero de 1852; le sucedió un gobierno conservador presidido por lord Derby. ↩
Los librecambistas de la escuela de Manchester, Cobden, Bright y los suyos. ↩
El voto secreto, una de las reivindicaciones de la Carta. ↩
«Bonaparte lo hace peor que la república. Los negocios iban mejor». ↩
«Aquí notas la influencia del ilustre Seiler». ↩
El príncipe Adam Czartoryski (1770-1861), jefe de la emigración aristocrática polaca en París. ↩
Friedrich List (1789-1846), economista, era precisamente el teórico alemán del proteccionismo. ↩
La «Struvina» es Amalie Struve, de soltera Düsar, mujer del demócrata badense Gustav Struve. ↩
«Para morirse de risa». ↩
«Rómulo Augústulo era un joven dulce y agradable». Rómulo Augústulo fue el último emperador romano de Occidente, depuesto en 476. ↩