Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que pasaba una temporada de reposo en Waterloo, cerca de Liverpool, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 15 de agosto de 1857. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 446, pp. 206-208) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

15 de agosto de 1857.

Querido Frederic:

Me alegra mucho que el mar, como era de esperar, te esté sentando bien. En cuanto tu estado te permita bañarte, el efecto será aún más rápido.

El mar mismo es, naturalmente, el remedio principal de la cura. Pero algunos medicamentos internos son con todo necesarios, en parte como prevención, en parte de modo positivo, para aportar a la sangre las sustancias que le faltan; y, apoyándome en toda la literatura francesa, inglesa y alemana más reciente que he leído ahora sobre tu enfermedad, frente a lo que afirmas en tu carta a mi mujer1 sostengo las siguientes tesis, que puedes someter al examen de cualquier colegio de médicos o de químicos:

  1. Donde el aceite de hígado de bacalao hace efecto en tres meses, el hierro lo hace en tres semanas.

  2. El aceite de hígado de bacalao y el hierro no se excluyen, sino que se complementan en la cura.

  3. La falta momentánea de hierro en la sangre es el carácter fundamental de tu enfermedad. Tienes que seguir tomando hierro, además de los baños de mar, aun cuando hayan desaparecido todas las huellas externas de la enfermedad.

  4. El elemento curativo para ti en el aceite de hígado de bacalao es el yodo, porque la propiedad engordante del aceite es para ti irrelevante. El Jodide of Iron2 reúne, pues, los dos elementos que necesitas, y de los cuales uno te lo suministra el aceite de hígado de bacalao. Al mismo tiempo, con este remedio te ahorras el lastre inútil para el estómago que acompaña al aceite.

Voilà mes thèses,3 y espero que las examines en serio, para que después de la curación no vengan otra vez recaídas, que, por lo visto, son exceedingly4 desagradables.

El asunto de Delhi me da la impresión de que los ingleses tendrán que emprender la retirada en cuanto la rainy season5 had set in6 en serio. Como tenía que sustituirte provisionalmente en la Tribune como experto militar, me he arriesgado a sostenerlo bajo mi responsabilidad.7 NB. On the supposition8 de que los partes recibidos hasta ahora sean ciertos. Es posible que me ponga en ridículo. Pero en ese caso siempre se puede salir del paso con un poco de dialéctica. Naturalmente, he formulado mis afirmaciones de manera que, si ocurre lo contrario, también tenga razón. Los continuos rumores sobre la caída de Delhi los hace circular en la propia India el gobierno de Calcuta, y sirven, según veo en los periódicos indios, como medio principal para mantener tranquilas las presidencies9 de Madrás y Bombay. Te mando adjunto, para que te entretengas, un plano de Delhi, que, eso sí, tienes que devolverme.

Por la mayoría de los informes de la Banque de France se ve ya que, en lugar de d'Argout, está al timón un bonapartista que no se anda con muchos remilgos para descontar y emitir billetes.10 La financial debâcle11 en Francia tiene que ser enorme, porque por todos lados se trabaja con la mayor locura para provocarla.

Imandt12 me ha estorbado mucho aquí en el trabajo. El pot13 es en realidad el único médium para entrar en contacto con estos spiritrappers.14

Con los mejores deseos para tu salud, de mi parte y de mi mujer.

Tu K. M.

  1. Hacia el 3 de agosto de 1857, Jenny Marx había escrito a Engels que, según Marx, el uso prolongado del hierro era el verdadero remedio para su enfermedad; Engels debió de contestarle defendiendo el aceite de hígado de bacalao. ↩

  2. «Yoduro de hierro». ↩

  3. «He aquí mis tesis». ↩

  4. «Sumamente». ↩

  5. «Estación de lluvias», el monzón. ↩

  6. «Se haya instalado». ↩

  7. Durante la sublevación de la India, las tropas británicas sitiaban Delhi, en manos de los sublevados, desde junio de 1857; la ciudad no cayó hasta el 20 de septiembre. Con Engels enfermo, Marx escribía él mismo los artículos sobre la India para la New-York Daily Tribune. ↩

  8. «En el supuesto». ↩

  9. Las «presidencias» de Madrás y Bombay, dos de las tres grandes divisiones administrativas de la India británica, junto con la de Bengala. ↩

  10. El conde Antoine d'Argout, gobernador de la Banque de France desde 1836, había sido sustituido a comienzos de 1857 por el conde de Germiny, bonapartista. ↩

  11. «Debacle financiera». ↩

  12. Peter Imandt, maestro renano emigrado en Escocia, amigo de Marx, que estaba de paso en Londres. ↩

  13. «Jarra» (de cerveza). ↩

  14. Los espiritistas que decían comunicarse con los espíritus por medio de golpes. ↩