Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 18 de marzo de 1865. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 916, pp. 256-258) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
18 de marzo de 1865.
Dear Fred,
Tendría muchísimo que escribirte, y en parte cosas importantes. Pero como por mi viaje de mañana tengo a very great deal of business1 que hacer, solo te cuento lo siguiente, que son hechos:
Recibidas las últimas halves2 de los billetes.
La post office order3 puedes mandársela a mi mujer.
Le he mandado a O. Meißner en persona una nota de Bender en la que le pide 50 ejemplares, etc., de tu folleto, etc., porque hoy tenía que escribirle sin falta. Es posible que la respuesta de Meißner llegue demasiado tarde para el próximo número del Londoner Anzeiger. Como Bender es sin duda el que mejor sabe difundir en Inglaterra cosas de este tipo, mándale a vuelta de correo, si puedes (es decir, si tú mismo lo sabes), una nota con el precio del folleto. Así lo anunciará enseguida en el próximo número. Sus señas son: 8, Little Newport Street, Leicester Square.
A Bender le había hecho un articulito breve y muy sumario, como me parecía adecuado para su periódico, una especie de reseña del contenido, y a Juch, en cambio, por su parte y entretanto, solo le había mandado tu folleto, invitándole a que lo criticara a su manera y desde su punto de vista. Y ahora recibo la nota adjunta de Juch (¡guárdala!). Ya no quedaba ningún tiempo para una crítica. Así que le mandé a Juch la nota destinada originalmente a Bender (sale hoy en el Hermann), y a Bender, en cambio, las cuatro palabras adjuntas. Al mismo tiempo le escribí a Juch —la diplomacia es cada vez más necesaria— que por mi viaje no podía atender su petición; que publicara extractos copiosos en un número posterior; que a mi vuelta a Londres hablaría con él de su falta de colaboradores. (Pienso colocar allí a Eccarius en lugar del Social-Demokrat.) Le he mandado también, aunque no podrá salir hasta el Hermann del sábado que viene, copia de mi declaración contra Schweitzer (mandada a la vez a la Reform de Berlín y a la Düsseldorfer Zeitung); en la versión para el Hermann no he cambiado nada, salvo añadir al principio una pulla contra Blind.4
Bender me escribe ditto: «Muy agradecido por la nota enviada; pero ahora nos hace falta también una reseña». Se la he encargado a Eccarius.
Te adjunto también un número de la Rheinische Zeitung que me ha mandado Liebknecht, con his speech.5 Su mujer le ha escrito a la mía; les va de pena. Aún le debía 5 £ al Social-Demokrat, etc. En este momento no puedo mandarle nada.
Te adjunto el Nordstern. Este documento tienes que guardarlo. Verás que esos señores quieren hacer como si el desdichado de Schweitzer hubiera falseado a Lassalle de arriba abajo. Mi declaración contra Schweitzer, en la que, aunque de forma muy indirecta, se rechaza al propio Lassalle, viene por eso muy a propósito. La cosa se irá aclarando poco a poco.
Por la carta adjunta de Bruhn se ve que yo tenía razón en lo de Frisch. Le he mandado los 6 táleros (¡en vez de 60!), aunque no me lo creo, y al mismo tiempo le he dicho que sobre los 50 seguiré «investigando», etc.
Salut.
Tuyo, K. M.
Apropos! Klings6 estuvo aquí de paso para América. Me ha contado toda clase de cosas interesantes. Un auténtico obrero «renano».
El 5 de marzo, la rama de Colonia de la Asociación General de Obreros Alemanes acordó lanzar una protesta (en el sentido de nuestra declaración) contra el Social-Demokrat, pero también contra B. Becker, que es una especie de Biscamp secundus.7 Han stopped the money supplies.8 Y esta negativa a pagar el impuesto es contagiosa.
«Muchísimas cosas». ↩
«Mitades»: por seguridad, los billetes de banco se mandaban cortados por la mitad, en dos envíos. ↩
«Giro postal». ↩
La declaración de Marx contra Schweitzer cuyo plan expone la carta del 13 de marzo. ↩
«Su discurso». ↩
Carl Klings, obrero metalúrgico de Solingen, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas y dirigente lassalleano renano, que emigró a Estados Unidos en 1865. ↩
«El segundo». Elard Biscamp, periodista emigrado en Londres, había dirigido el semanario Das Volk (1859). ↩
«Cortado el suministro de dinero». ↩