Alarma, n.º 1, diciembre 1958 (pág. 15). PDF del número completo

Diàlogo de las Españas, de México, publica un largo y soporifero informe sobre el catolicismo en España, destinado al congreso del apostolado seglar que no llego a celebrarse. Entre alusiones al cuerpo mistico de cristo, la caridad, etc., corre por el escrito esta tesis: la avidez reaccionaria de la burguesia es pecaminosa, las apetencias revolucionarias del proletariado, cosa nefanda. Pero entre los dos, ¡qué gloria!, està la iglesia con su cuerpo mistico, dispuesta a darnos a todos su luz y su inmensa caridad, sin llevarse nada, como es su costumbre bimilenaria. Y ese escrito que sale sin duda de algunos obispados o ha recibido su bendicion, empieza diciendo: "Que se nos objete, que se nos discuta, pero, ¡por Dios!, que no se nos insulte.

¡Por satanàs que si! Si la iglesia quiere ahora separar su suerte de la del régimen —el suyo antes que de nadie— una prùeba mas de la lealtad de vuestras manos y sonrrisas untuosas, clérigos y seglares. Que en España el catolicismo es una gran ficcion, una hipocresia impuesta, es bastante sabido. Sinembargo, la iglesia impone, so pena de represalias, la asistencia a ejercicicios "espirituales", sermones, misas, etc.; impide el casamiento civil y el divorcio, y prohibe la asistencia a las escuelas publicas de los niños no bautizados. La iglesia es una fuerza de policia mas.