Alarma, n.º 6, Mayo 1960 (pág. 20). PDF del número completo
El incidente del avión-espia americano apresado por los rusos revela hasta que punto la situación actual del mundo es precaria y alarmante. La vida de la humanidad entera está a merced de los hombres que en Washington y Moscú disponen de instrumentos de una potencia mortífera indecible, y que para desencadenarlos sobre los seis continentes no tendrán en cuenta mas que los reaccionarios intereses de los explotadores a quienes respectivamente representan.
La forma en que se ha desenvuelto el incidente y el momento en que se produce inducen a preguntarse si avión y espía no han sido intencionalmente puestos en manos de rusos. En cualquier otra ocasión, una potencia convicta de espionaje aereo sobre el territorio de otra se esforzaría por lo menos en minimizar el hecho. El gobierno americano confiesa ese vuelo de espionaje y, sin que nadie le solicite, muchos otros del mismo género durante cuatro años. Lejos de disgustarle el incidente, lo ha puesto a contribución para forzar "la comprensión" del gobierno ruso antes de la conferencia de los cuatro grandes en París. Si quisiese forzar la declaración de guerra su conducta no sería muy diferente.
Para nosotros, tan enemigos del imperialismo americano como del ruso, el único problema que se plantea es impedir a ambos llevar la humanidad a la hecatombe. Ya es tiempo de que surja un gran movimiento revolucionario internacional que se alce contra la guerra y contra el sistema mundial que la engendra. La eficacia de ese movimiento sería inmensa, o quizas decisiva, si a él perteneciesen gran número de trabajadores americanos y rusos. La alianza internacional de los trabajadores de ambos bloques es lo único que puede sacar el mundo de la vergonzosa y amenazante situación en que se encuentra.