Alarma, n.º 2, tercera serie, agosto 1977 (pág. 2). PDF del número completo

Debido a la extracción de la plusvalía a escala internacional, la concentración capitalista ha llegado a sus puntos más perfectos, el estado es un producto político de la plusvalía. Con dos gueras imperialistas en su haber, ha dado a su poder político medios de control muy diferentes de los de hace setenta años. Hoy no es sólo una clase la que debe desaparecer sino el sistema, la burguesía monopolista financiera, que es la tendencia predominante del modo de producción capitalista. Esta puede desaparecer pero el sistema, el modo de producción capitalista puede continuar, nacionalizando las ramas más importantes de la economía, que es la forma de propiedad capitalista estatal gestionada por una burocracia.

Los sindicatos están integrados al sistema, forman parte del poder ideológicamente hablando. Su reivindicación económica no hace más que asentar el reino de la mercancía en un mundo de superproducción, allí donde los sindicatos estén bien asentados, la lucha de clases se atrofia; los trabajadores se convierten en objeto, en materia de trabajo de la producción capitalista.

Durante mucho años en las manifestaciones obreras, junto al odio de clase a la C.N.S. y todo su aparato represivo antiobrero se repetían consignas como "libertad sindical", "sindicato obrero" y otras de contenido parecido. Después de la muerte de Franco los diferentes sindicatos clandestinos que actuaban dentro del movimiento obrero, CC.OO., U.S.O., nacidos después de la guerra, y aquellos aparatos existentes en el exilio correspondientes a las organizaciones históricas del sindicalismo español: C.N.T. y U.G.T., empezaron a tener una actuación tolerada y desde hace unos tres meses se han convertido en organizaciones legales, mientras que la C.N.S. ha desaparecido definitivamente desde primero de julio actual.

Pues bien ¿Qué hemos visto los obreros españoles en este año y medio último?. Junto a las grandes luchas, Euzkadi, Baix Llobregat, Elda, Madrid, Construcción, que han tenido hasta ahora el punto culminante en Vitoria, con una jornada preinsurreccional, hemos visto como todas estas organiza- [ilegible] delante de esquiroles y policías; y un largo etc.. que todos hemos vivido en estos 18 meses de "democracia a la europea".

Han aparecido delante del proletariado español como verdaderamente lo que son en todo el mundo democrático: ORGANIZACIONES DE ENCUADRAMIENTO DE LOS TRABAJADORES DENTRO DEL CAPITAL, limitando sus reivindicaciones a ganar un poco más y a racionalizar el sistema de explotación capitalista, pero en ningún momento han atacado los fundamentos del sistema: EL TRABAJO ASALARIADO.

En las luchas en que de una manera autónoma han seguido adelante; Roca, Construcción, Ford..., las organizaciones sindicales han hecho de nueva policía, intentando impedir toda acción radical, boicoteando las asambleas desde dentro, o bien difamando sus acuerdos más avanzados desde sus órganos de prensa burguesa.

Dentro de la situación española, se ha producido el resurgimiento de CNT, con una incidencia no desdeñable y cada día más numerosa, manteniendo su tradicional línea anarco-sindicalista y por lo tanto definiéndose como un sindicato revolucionario y repitiendo constantemente que ellos no tienen nada que ver con los otros sindicatos y para dar peso a sus argumentos repiten como ejemplo su actuación durante la II República.

En aquella época CNT era la organización revolucionaria del proletariado español, desbordado el marco del sindicalismo, teniendo una estrategia revolucionaria tendente a la abolición de la sociedad capitalista. Pero al no desprenderse del viejo error anarquista de la negación del poder, cuando llegó el momento de la verdad en las Jornadas de Julio del 36 no destruyeron el poder burgués republicano, Companys-Generalitat, creando un doble poder que acabó unos meses después entrando en el gobierno e integrándose en el aparato del estado burgués. Tomando estas gravísimas decisiones a nivel de dirigentes sin consultar para nada a la base confederal. Este divorcio líderes-base, culmina en las jornadas de Mayo 37 con el enfrentamiento total de los militantes de base y sus "com- [ilegible] cionario que se ponga, es un elemento integrador del proletariado, teniendo que aceptar todo el sistema de negociación Capital-Trabajo: comités de empresa, jurados mixtos, Magistraturas... para solucionar los problemas que surgen cotidianamente para que la máquina capitalista siga funcionando un poco más. Quedando todo esto en las antípodas de la consigna de Acción Directa que demagógicamente aún utiliza hoy en día CNT.

Mejor ya no hablar del tema de la autogestión esto lo utiliza todo el mundo, pero al no abolir el capital se deben referir a la autogestión de las miserias de estas sociedad basada en la mercancía.

Toda organización permanente de masas que pretenda representar los intereses del proletariado, es un nuevo tinglado burocrático que se dedica aconsejar el buen camino a seguir a los pobrecitos obreros que no saben que hacer ellos solos.

Creemos en las fábricas y barrios Nucleos Revolucionarios tendentes a difundir de la Revolución Comunista: LA ABOLICION DEL TRABAJO ASALARIADO Y DE LA MERCANCIA.