Alarma, tercera serie, n.º 8, primer trimestre de 1980 (págs. 3-4). PDF del número completo

En el mundillo de la deformación sistemática de toda palabra cuyo significado verdadero representa un peligro para la sociedad actual, los acontecimientos de Irán vienen a propósito para denunciar una vez más la fraseología mentirosa de todos los falsarios sean estos de derechas, izquierdas o de sus extremos.

Lo sucedido en Irán, la toma del poder por los religiosos chiitas, los rehenes detenidos en la embajada de Teherán etc... son comentados por toda clase de prensa con palabras que no corresponden en absoluto con lo que pasó y está pasando en este país. De fiarse de los medios de información, en Irán ha habido revolución, hay anti-imperialismo del pueblo y gobierno iranés. Así nos es presentada la cosa, pero esto sirve en realidad para equivocarnos. Irán, Estados-Unidos son dos regimenes reaccionarios que perpetuan la dominación del capital sobre el proletariado y que como tales son enemigos irreconciliables de la verdadera revolución social. Hablar de revolución en Irán es tan falso y criminal como el hablar de revolución en el caso que se produciese una nueva inquisición hoy en día en occidente. La religión es el opio del pueblo proclamaban los revolucionarios pero hoy se le llama revolución a la toma del poder por un religioso asqueroso que el proletariado se tiene que cargar. Los babosos de todo tipo, no hablamos de los reaccionarios conscientes en mantener una falsa fraseología para hacernos pasar gato por liebre, se mean de gusto en cuanto un dictador (el sha en este caso concreto) es reemplazado por otro (Jomeiny) en nombre del pueblo, de la igualdad y otras engañifas de ese tipo. No olvidemos que también es un nombre del pueblo que fascistas, demócratas, social-demócratas, y (lo peor de toda esta canalla) stalinianos impusieron su dominación para joder al proletariado. En realidad el sha ha sido reemplazado por un poder un tanto o más reaccionario que el suyo; no hay más que leer algún capítulo del Corán para convencerse de esto. El proletariado en Irán como en cualquier otra parte del mundo es exploatado, comprado, despreciado. Los religiosos bestiales del mundo islamico no hacen más que imponer en nombre de la “liberación del pueblo” los principios ultra-reaccionarios de la religión islámica y mantienen al mismo tiempo el capitalismo en pie y a la clase trabajadora explotada.

Veamos ahora la otra estupidez que la prensa mundial, al servicio del capital, nos quiere hacer tragar: el anti-imperialismo de la “revolución islámica” y del “genial guía de la revolución ” Ala-Jomeiny.

Los estudiantes “extremistas” con el apoyo del poder oficial detienen en la embajada de Teherán a varios rehenes americanos. Quieren que América les entregue el Sha para castigarlo de todos los males que ha hecho al pueblo durante su dominación. A esto se le llama anti-imperialismo aprovechándose de la ignorancia impuesta por los medios de información-deformación. El gobierno iraní no es más anti-imperialista que los gobiernos, ruso, chino, o de Estados Unidos mismo. La única fuerza que se pueda presentar como tal es el proletariado por encima de intereses nacionales, precisamente porque su interés es la destrucción del capitalismo y por consecuencia la destrucción de sus relaciones anti-humanas sean estas religiosas o laicas tanto en Japón, China, EE.UU., Rusia como en Irán. Lo que sucede actualmente entre Irán y EE.UU. sirve para desviar al proletariado de su verdadero objetivo, haciéndole creer que el enemigo está fuera de sus fronteras. La detención de rehenes americanos sirve para esto. En semejante engaño no debemos caer. Nuestro enemigo está en nuestras propias fronteras, disfracese este con lo que sea: liberación nacional, anti-fascismo, defensa de la democracia etc... No nos tenemos que pronunciar por el Irán en contra de los EE.UU, ni en favor de los EE.UU, en contra del Irán sino en contra de la totalidad del mundo actual por ser capitalista. Nuestra única perspectiva es la unificación del proletariado mundial en contra de sus opresores nacionales e internacionales, en contra de las fronteras.

Entonces si, podremos hablar de revolución y de anti-imperialismo. Todo lo demás a diferentes grados de barbarie es reaccionario y debe de ser combatido sin ningún miramiento. Nuestro grito es guerra de clase. Mueran las religiones, las fronteras, el capitalismo, la explotación del hombre por el hombre.

E.

P.S.

  1. El resultado del voto sobre la constitución que otorgaba una cantidad enorme de poderes a Jomeiny ha sido desastroso para este último. La mitad de la población se pronunció en contra de la constitución. La consolidación del poder Jomeinista no se realizó a pesar del engaño de unión nacional en contra de EE.UU.

  2. Tras el malísimo resultado del voto sobre la constitución en Irán los partidiarios del Ayatohlah Chariat Madari en la ciudad de Tahniz se enfrentaran físicamente a los partidarios del Ayatohlah Jomeiny. Queremos precisar que esto no cambia el sentido general del artículo. Después de haber desviado la atención del proletariado con lo sucedido entre Irán y EE.UU. nos vienen con otra mistificación: el bueno (“moderado”) Madari en contra del malo (“extremista”) Jomeiny. Los dos son de la misma especie. Pretenden defender un dios y sirven en realidad al capitalismo para perpetuar la dominación del hombre por el hombre.

Lo que por contra a nosotros nos interesa es la reacción del proletariado desde el punto de vista clase, es decir desde el punto de vista anti-capitalista y revolucionario.