Alarma, tercera serie, n.º 20, mayo de 1985 (págs. 1-2). PDF del número completo

En el número anterior de nuestra revista dejábamos planteada una aparente contradicción : la clase obrera pidiendo -por necesidad vital de subsistencia- se le conceda trabajo siendo el trabajo precisamente la base del sistema actual y la tarea histórica de la clase obrera la destrucción del sistema. Contradictorio pero cierto; no es necesario modificar ni un ápice lo dicho: la clase obrera debe destruir el sistema capitalista atacando sus bases: el trabajo y la plus valía... y debe, sin embargo, para poder subsistir caducar ante esa explotación. La lógica del sistema se impone: quien no trabaja, quien no produce beneficios, malvive, es un zángano al que debe eliminarse... por hambre si es menester.

La dicotomía " parado-trabajador" existe también, introducida en el esquema social por el sistema productivo; de ella nacen enfrentamientos en el seno de los trabajadores y de ella proviene la insolidaridad que señalábamos. Decir, pues, que el paro es un arma más del capital no es descubrir nada nuevo y menos en un capitalismo competitivo. Hoy la situación es más grave. La descomposición total del sistema, su falta de soluciones, el carácter catastrofista de alguna de las empleadas anteriormente ( guerra mundial), el temor a una hecatombe nuclear... unido a su dinámica fagocitaria -se devora a sí mismo en un afán de más y más beneficios- provocan situaciones extremas como la actual con millones de parados y hambre generalizada en amplias zonas de la tierra.

De pasada : ¿ Quién habla ya de crisis? Crisis, ¿ de qué ? . Nunca se han obtenido beneficios mayores . ¿ Sobreproducción ? NO : reestructuración. Los sectores productivos se modifican y las unidades de producción ( fábricas / empresas ) se eliminan, unifican o reducen al mínimo necesario para mantener sin incrementar el consumo en sectores que antes fueron "punta" : TV - coches - electrodomésticos etc. Y aún así obtienen más beneficios.

La conclusión lógica que salta a la vista es que el pleno empleo es ya una entelequia. El norte del sistema es el beneficio; el beneficio se obtiene con la realización en el mercado de la plus valía es decir su transformación en dinero. Y la plus valía es mayor cuanto menor son los costes y mayores los precios. Dicho en plata : cuando se produce más con menos calidad y menos mano de obra. La perspectiva pues del sistema es incrementar el número de parados incluso a pesar de su diversificación / reconversión hacia sectores económicos nuevos.

La sofisticada tecnología suplirá al hombre . El robot suplirá al robot.

De dónde pues proviene ese ansia de trabajo? ¿ Cómo puede ser cierto que en las últimas luchas las reivindicaciones más radicales hayan sido las de exigir trabajo ?.

El sistema social en que vivimos es puramente economicista: crea la necesidad vital de trabajar... y, al mismo tiempo, niega el trabajo. He ahí la realidad, cruda y brutal . El resto es pura ideología. La ideología del "trabajo" como connatural a la clase obrera ha sido impuesta por el sistema y fomentada y utilizada por los anteriores y actuales gestores del capital. Y, desdichadamente, hasta tal punto ha calado esa ideología en la clase que el obrero se ha vanagloriado de su "trabajo bien hecho" cuando lo suyo era renegar de todo tipo de trabajo que implicase explotación y beneficos.

La otra cara de la moneda : nada aporta de nuevo la parida del "ocio". El sistema puede - de hecho ya lo hace - asumir ese nuevo modelo de ociosos temporales enfrentados entre sí; lo que nunca puede permitir es la existencia de una posición de negatitidad ante el trabajo. Adiós sus beneficios si así fuera...

Resumamos. La posición clara de la clase es la lucha contra la idea y práctica actual del trabajo por ser alienante. Negar el trabajo o el ocio en cuanto alternativa capitalista es el único futuro y la única perspectiva de la clase obrera.

Un mundo sin trabajo. ¿ utopía ?. Pues viva la utopía y muera el trabajo.

No; no se trata de hacer contraideologías futuristas. Se trata de entender bien :

  1. Qué es y qué significa el trabajo realizado como venta de uno mismo en función del beneficio de minorías y qué poco de "sagrado" tiene tan denigrante práctica y tan abominable concepto.
  2. Que el trabajo es algo ajeno a la clase ( aunque lo necesite para subsistir) en cuanto soporte real, ideológico, jurídico y violento del sistema de explotación que la clase obrera debe ineludiblemente destruir.
  3. Que sólo la negación del trabajo es la negación del sistema.
  4. Que no vale la pena luchar por mundo nuevo si en él debiera repetirse el esquema de explotación que en éste rechazamos.

Y si bien es cierto que es utópico considerar que el socialismo ( etapa de transición ) eliminará de golpe la producción aunque sí deba eliminar la explotación ya que es inimaginable un "socialismo de pobreza"... es nefasto también pretender que el trabajo asalariado seguirá sustentando el sistema social que nos llevará al comunismo donde - sí, lo afirmamos - no existirá trabajo.

En la contradicción de hoy reside la perspectiva de nuestro futuro.