Alarme, n.º 8, abril-mayo-junio de 1980 (pág. 6). PDF del número completo · Texto original en francés

¿Fue Georges Marchais, secretario general del Partido anticomunista de Francia, voluntario para el trabajo obligatorio en Alemania (S.T.O.)1? La pregunta no deja de tener gracia cuando se sabe que millones de proletarios no son voluntarios para el trabajo obligatorio en Francia ni en otras partes. ¡Pero el capitalismo obliga! Responderemos que el pasado laborioso del primer anticomunista de Francia nos es totalmente indiferente. Aparte de que la pelea entre dos carroñas del campo capitalista nos hace reír mucho, no es inútil añadir en serio: no es más vergonzoso trabajar para el capitalismo alemán que para el capitalismo francés. ¿Qué hay más normal en tiempo de guerra (episodio natural del funcionamiento de la sociedad capitalista) que el país o los países capitalistas vencedores (temporalmente, en el caso que nos ocupa) contraten a la fuerza a los trabajadores del país capitalista vencido para sostener su propio esfuerzo de guerra? Está en la lógica del sistema basado en la explotación del hombre por el hombre.

Que los capitalistas, en este caso franceses, no soporten que se explote a «sus propios» trabajadores se explica por lo que se llama su patriotismo; el patriotismo de los proletarios consiste, por supuesto, en hacerse matar en el altar del capital. A los proletarios les interesa mucho comprender que no tienen patria, sino un enemigo común: ¡el capitalismo mundial!

Vamos, Marchais y compañía, vuestras payasadas solo durarán un tiempo. Y un día se os quitarán las ganas de explotarnos: ¡habrá empezado la revolución social!

  1. Service du travail obligatoire, el trabajo obligatorio en Alemania impuesto a los jóvenes franceses durante la ocupación. En marzo de 1980 L'Express publicó documentos según los cuales Marchais había ido a trabajar a Alemania como voluntario, y no como requisado, como él sostenía. ↩