Alarme, n.º 8, abril-mayo-junio de 1980 (pág. 16). PDF del número completo · Texto original en francés
Ya hay varios centenares de muertos (y esto sigue). La causa es el enfrentamiento militar entre las diferentes fracciones de la clase dirigente por el poder. Cada dirigente tiene su ejército (y ha sido en el pasado, sucesivamente, sostenido, combatido o traicionado por Francia).
- Hissen Habré, ministro de Defensa, tiene su ejército: las Fuerzas Armadas del Norte.
- El presidente del gobierno, el señor Goukouni, tiene otro: las Fuerzas Armadas del Pueblo.
- El teniente coronel Kamougué tiene también el suyo: las Fuerzas Armadas del Chad.
- El ministro de Asuntos Exteriores tiene igualmente uno: las Fuerzas Armadas Cristianas.
Una coalición sostenida por Libia y Angola, lacayos de Rusia, y compuesta por numerosas fracciones, entre ellas las F.A.T., las F.A.P. y las F.A.C., se opone a las F.A.N. de Hissen Habré, sostenidas por Egipto y Sudán, lacayos de los EE. UU. en la región.
Se ve, pues, que esta lucha se libra entre partidarios del bloque norteamericano y partidarios del bloque ruso (con cambios de alianzas en el nido de víboras nacional; cf. la historia de las guerrillas chadianas desde hace algunos años). So capa de luchas por la independencia, el socialismo, la cristiandad, el Norte, el islam, el Sur... (táchese lo que no proceda), se trata en realidad de una lucha de rapiña capitalista. En efecto, el subsuelo chadiano, en particular la franja de Aouzou, en el Norte, que las tropas libias ocupan ya y que Libia reivindica, es rico en minerales raros, y se ha encontrado petróleo a 300 km al noroeste de Yamena. Se han localizado otros yacimientos en otras partes del país.
La satisfacción de la libertad capitalista no repara en algunas matanzas...