Comunismo, n.º 4, junio de 1945 (págs. 1-27). PDF del número completo

(Tesis aprobadas en la Conferencia de los "Comunistas-Internacionalistas" ([ilegible]) (Seccion Española de la Cuarta Internacional))

Capitulo primero. La transformacion de la guerra imperialista en guerra civil

  1. Como la guerra de 1914-1918, la segunda guerra imperialista es ante todo la manifestacion brutal de la revuelta de las fuerzas productivas contra la forma privada de la propiedad y la estrechez del Estado nacional, que destruyen la unidad organica del mercado mundial, asi como contra el funcionamiento anarquico de la economia capitalista.

El origen inmediato de la segunda guerra, radica en el cambio de la correlacion de fuerzas imperialistas, que no correspondia ya á las bases del reparto derivado del Tratado de Versalles.

En una situacion mucho mayor de descomposicion del regimen capitalista, la segunda guerra mundial estalla en el momento en que, de un lado, el conjunto del mundo capitalista estaba amenazado de un nuevo colapso economico y en el que el acrecentamiento de los preparativos militares constituia el unico mercado artificial capaz de reemplazar la falta de un mercado real; y en que, de otro lado, la amenaza revolucionaria acababa de ser liquidada en Francia y en España, [desapar]eciendo asi el principal obstaculo al estallido de la guerra.

Empujados por la lógica interna de su propio desarrollo, los imperialismos yanqui, aleman y japonés han ido a la lucha para disputarse el mercado y las riquezas del mundo; al mismo tiempo que por la penetracion capitalista en la URSS en provecho propio.

Los imperialismos inglés y francés entraban en la lucha para guardar el fruto de sus rapiñas anteriores. Los otros imperialismos, dominados por la fuerza de estas cinco grandes potencias, se han visto relegados de mas en mas a un papel secundario.

Continuando su esfuerzo de reconstruccion economica, la URSS ha desarrollado una guerra defensiva contra los ataques y presiones de los diferentes imperialismos.

Solo los renegados pueden mantener en el movimiento obrero la concepcion de una guerra por la libertad de los pueblos y contra el fascismo, cubriendo asi la expresion mas brutal de la descomposicion del capitalismo, que es al mismo tiempo la expresion del porvenir de descomposicion que le espera a la humanidad si el proletariado no consigue destruir el sistema y vencer a los valedores de este.

  1. Como lo resumian ya las Tesis de la Conferencia Europea de la IV Internacional (Febrero 1944) "con una inexorable necesidad, la guerra imperialista se transforma en guerra civil".

En Junio del 1944, los imperialismos inglés y americano han sálido de su actitud en cierto modo espectativa y han lanzado en masa sus fuerzas armadas sobre los campos de Europa con el fin, al mismo tiempo que de aplastar al imperialismo aleman de evitar y en definitiva reprimir el ascenso revolucionario, asi como para neutralizar la influencia de la URSS en espera de atacarla a su vez, para consolidar de este modo sus posiciones dominantes. Los imperialismos inglés y americano han venido á substituir á Hitler en su papel de gendarme de Europa.

El caracter contrarevolucionario de su intervencion ha sido evidenciado en los distintos paises europeos, sacudidos ya por los primeros combates de la Revolucion proletaria (Italia, Bélgica, Grecia). Ninguna divergencia ha existido en este plano no solo entre los aliados y Berlin, sino tambien entre Inglaterra y Norteamérica, cuyos intereses se oponen substancialmente en el mundo entero, en la medida en que la expansion del imperialismo americano no podrá desarrollarse sino en gran detrimento de los intereses británicos.

  1. La politica contrarevolucionaria de los imperialismos aliados, es favorecida en la medida con que ella cuenta con el apoyo de las direcciones socialista y staliniana. Ambas rivalizan en esconder a las masas los verdaderos fines de la burguesia, participando en los gobiernos de union sagrada, traicionando las primeras irupciones en la lucha revolucionaria de las masas y de los pueblos coloniales. La burguesia acepta servirse de reformistas y stalinianos mientras ultima las nuevas soluciones totalitarias.

  2. La burocracia del Kremlin se ha mostrado, en definitiva, no menos hostil y opuesta a todo desarrollo revolucionario de la situacion internacional. En los paises ocupados por el Ejército rojo, el regimen capitalista es mantenido; los aparatos militares nacionales continuan en el uso de sus prerrogativas y los generales fascistas que incluso han participado en la guerra contra la URSS, continuan siendo elementos a combinar en las distintas soluciones ministeriales al lado de ministros stalinianos.

Habiendo elevado su posicion privilegiada en la URSS sobre la base del aislamiento de la Revolucion rusa, del retroceso y de las derrotas de la revolucion internacional, habiendo liquidado fisicamente los antiguos cuadros revolucionarios y abandonado toda politica marxista en una evolucion que va de la teoria reaccionaria del "socialismo en un solo pais" hasta la disolucion de la Tercera Internacional, la burocracia soviética llega hoy al apogeo de su traicion, desviando al proletariado interacional de sus objetivos de clase y anulando el esfuerzo de los soldados del Ejército rojo.

  1. La experiencia que se ha ofrecido en los paises liberados, demuestra que la burguesia es incapaz en la conyuntura historica presente de otorgar a las masas verdaderas concesiones. La era de un periodo "democrático" estable relativamente largo hasta el triunfo decisivo, ya sea de la Revolucion socialista ya sea de un nuevo fascismo, se revela imposible. Esta imposibilidad no excluye, sin embargo, las maniobras "democráticas" de la burguesia, en funcion precisamente de la ofensiva revolucionaria de las masas. Estas maniobras estan destinadas a tener un caracter episodico y limitado en el cuadro no solo de la continuacion de la guerra imperialista sino asimismo de la liquidacion y el cese de las hostilidades militares.

  2. Si la tactica de un partido revolucionario debe basarse en la mas exacta apreciacion de los cambios circunstanciales que se produzcan en cada situacion para adaptar a ellos la propaganda y la accion del partido, la estrategia debe fundamentarse no en las circunstancias excepcionales que puedan permitir a ciertos paises el conocer, bajo la presion de las masas y durante un tiempo limitado, un regimen "democrático", sino en la linea general de la burguesia hacia las dictaduras y en la orientacion instintiva de las masas hacia su revolucion de clase.

Asistimos a la apertura de un vasto periodo revolucionario que se extenderà durante meses y acaso durante años, a través de una serie de luchas que plantearán objetivamente el problema de la toma del poder por el proletariado, dentro de la perspectiva de la revolucion internacional.

Apesar de la debilidad de la vanguardia obrera, las luchas y experiencias de las masas dejarán atràs a sus direcciones burocràticas tradicionales y se orientarán hacia la insurreccion proletaria y la toma del poder, a condicion, claro està, de que encuentren en sus experiencias y luchas la ayuda de un partido y de una Internacional verdaderamente comunistas e internacionalistas.

Si a través de este periodo el proletariado y su vanguardia no aciertan a encontrar para la sociedad el camino del poder obrero y de los Estados Unidos Socialistas de Europa y mas tarde del Mundo, es indudable que el imperialismo conducirà de nuevo a los pueblos a nuevas guerras imperialistas, liquidarà la economia planificada y nacionalizada en la URSS haciendola retroceder al capitalismo, y hundirà a la humanidad —y en primer lugar a Europa— en la mas espantosa barbarie, destruyendo las bases mismas de la civilizacion industrial.

Es partiendo de esta perspectiva general que afecta por igual a todos los pueblos, hayan sido o no arrastrados a la guerra, que hay que abordar los problemas y las tareas de la proxima etapa revolucionaria española.

Capitulo segundo. Caracteristicas de la estructura social española

  1. La caracteristica dominante del capitalismo español, reside en la gran cantidad de vestigios feudales que subsisten en pleno regimen capitalista. La burguesia española, nacida historicamente con un gran retraso y una debilidad extrema, no ha podido llevar hasta el fin, ni aun hasta el grado alcanzado en los grandes imperialismos, su propia revolucion democratica burguesa. Este retraso proviene de la particularidad del desarrollo de la burguesia española. La gran extension del imperio de ultramar, que un azar historico ofreció a la monarquia, aumentó la fuerza economica del feudalismo dominante y ofreció una válvula de escape, fuera de los limites estrechos del cuadro nacional, a las energias de la incipiente burguesia, que, de otro modo, hubiera debido enfrentarse mas directamente contra el aparato del absolutismo. Este hecho, unido además a determinadas caracteristicas naturales de la peninsula ibérica (falta de materias primas esenciales, oreografia, etc.) poco propicias a un fuerte desarrollo economico, retrasó el desenvolvimiento de una fuerte burguesia en España, cuando el capitalismo mundial se hallaba en su etapa ascendente. Las riquezas naturales de las colonias, por un lado, y de otro lado la pérdida de la flota mercante determinó que la industria de la metropoli no llegase a alcanzar el grado de desarrollo de los demás paises.

  2. Pero deducir de aqui que la revolucion democratico-burguesa no se haya realizado todavia en España seria demostrar una ignorancia total de la ley dialéctica de la transformacion de la cantidad en calidad. Aunque evidentemente la revolucion democrática no se haya completado, se han realizado un numero bastante de sus tareas para que estas sean las determinantes: el regimen en España es capitalista y no feudal.

La teoria contraria de que el regimen español es predominantemente feudal, ha sido urdida por los stalinianos y social-democratas para justificar teoricamente su vergonzosa y traidora colaboracion con la burguesia frente a la revolucion proletaria.

Tal teoria no està basada de ningun modo sobre la realidad economica española. Ni que decir tiene, por ejemplo, que la agricultura està retrasada y es "feudal" en cuanto a sus métodos de explotacion. Pero la tierra ha sido comprada, vendida, hipotecada exactamente como no importa que otra riqueza, desde hace dos siglos. Asi pues, el problema de la tierra en España es un problema de tipo capitalista. La cuestion de una definición exacta del regimen español, es de capital importancia, pues de esta definicion habrà de deducirse la linea general de toda la politica revolucionaria española frente al periodo que se abre. Es la piedra de toque, y permitir la menor inexactitud o incorreccion sobre este problema, seria de nuevo fatal para la Revolucion.

  1. El regimen de la gran propiedad; la influencia economica y el poder de la Iglesia; el papel preponderante del Ejército y las raizes sociales de sus cuadros superiores, son otros tantos vestigios feudales que subsisten en el seno de la sociedad española. La permanencia de estos vestigios feudales durante la época de la Republica, es la prueba concluyente de que la burguesia, si bien ha logrado solucionar los problemas de la revolucion democratico-burguesa de que podia ser capaz en la época del capitalismo decadente, no puede avanzar mas en la solucion de los restantes. Solo el proletariado es capaz de dar una solucion a los problemas que aun se encuadran en las tareas de la revolucion democratico-burguesa. Es decir: que la revolución proletaria tendrà que llevarlas a su fin, al mismo tiempo que aborda las tareas de la revolucion socialista.

  2. La incapacidad de la burguesia en resolver plenamente las tareas inscritas en la revolucion democratico-burguesa, se ha puesto claramente de manifiesto durante la etapa republicana de 1931-1936.

La cuestion de la tierra, es decir de la liquidacion de la gran propiedad terrateniente, se inscribia, desde un punto de vista formal, en el cuadro de las tareas de la conjuncion republicano-socialista. Este problema fué absolutamente escamoteado y canalizado en la via muerta del "Instituto de Reforma Agraria", con sus expedientes burocràticos, sus expropiaciones indemnizadas y —lo que es peor— con su politica de finanziamiento a los campesinos, sobre quiénes pesaba la amenaza constante de ser desposeidos del miserable trozo de tierra si no acudian en el plazo fijado a la cancelacion de las deudas contraidas por el Estado.

La politica llamada de intensificacion de cultivos fué clausurada con un envilecimiento de los precios agricolas, que agravó mas aun la situacion economica de los colonos, pequeños propietarios y arrendatarios medios. Al no ser acometido de un modo revolucionario, el problema de la tierra planteó toda una serie de cuestiones (revision de rentas, anulacion de contratos de arrendamiento, reglamentacion de aparcerias, etc.) frente a las cuales la Republica actuaba ya de un modo empirico, ya recurriendo a la generalizacion de casos, lo que hacia mas patente la injusticia entre los campesinos.

Soslayando siempre las medidas revolucionarias en la solucion del problema agrario, la Republica se vió precisada, bajo la presion de las masas, a dar empleo a la inmensa poblacion de obreros agricolas en trabajos publicos, sin plan ni método, o en faenas agricolas que les eran impuestas principalmente a los pequeños propietarios y arrendatarios medios con la sola finalidad de reabsorver el paro. Las prestaciones en numerario o en especies exigidas a la pequeña burguesia urbana para paliar la crisis, aceleró la ruina economica de aquella e hizo que la pequeña burguesia se considerará ajena y en oposicion a los intereses de la clase obrera.

  1. La misma impotencia de la Republica ante el problema de la tierra, se ha revelado ante la cuestion de la Iglesia, en las timidas medidas con que pretendió abordarla.

Lo que da a la Iglesia y a las Congregaciones religiosas toda su fuerza, es su inmenso poder economico. Toda medida para contrarrestar este poder era estéril sino comportaba la expropiacion de las riquezas eclesiàsticas. La Republica de la coalicion republicano-socialista abundó mas en la demagogia anticlerical que en las realizaciones pràcticas y consecuentes.

  1. Otro tanto de la impotencia de la Republica del 14 de Abril, puede decirse en lo que respecta al problema del Ejército. La debilidad de la burguesia española se ha mostrado con toda su desnudez en la frecuencia con que se vió obligada a recurrir a las fuerzas del Ejército, institución que ahinca sus raizes en los residuos semifeudales de la sociedad española. El Ejercito español ha desempeñado el papel de brazo ejecutor de la burguesia, la cual por su parte ha puesto todo su empeño en defenderlo.

Una de las primeras medidas de la Republica hubiera debido ser la disolución de la casta militar, que no podia aceptar otro regimen que aquel que le daba su caracter de casta parasitaria y predominante. Pero tal medida solo era concebible en el cuadro de una politica de armamento de las masas, apoyandose en el pueblo, en los obreros y en los campesinos revolucionarios; una politica de constitucion de milicias en las ciudades y en los pueblos y de ascenso a los puestos de mando de los nuevos cuadros militares salidos de los soldados o de los rangos inferiores de la oficialidad, sargentos, etc.

La coalicion republicano-socialista encontró, por el contrario, la solucion de apartar del ejercicio activo a los jefes y oficiales que asi lo deseaban, manteniendoles en todos sus derechos.

  1. Las tendencias centrifugas existentes en la sociedad española y que se han concretado en la existencia del problema de las nacionalidades, son otro de los reflejos del marasmo y de la putrefaccion de la sociedad española.

La lucha de la burguesia industrial contra el centralismo del poder, centralismo que aherrojaba las nacionalidades, era abandonado por este sector de la burguesia tan pronto como las masas populares hacian suyas la reivindicacion de la libre determinacion de los pueblos, en cuanto estas luchas de las masas rebasaban, por su lógica interna, el marco democrático en la solucion de un problema, haciendo que la burguesia se plegara en definitiva al poder central.

  1. La impotencia y el fracaso de la Republica, es tambien la expresion de la incapacidad de la pequeña-burguesia a desempeñar un papel revolucionario independiente.

La lucha de los intelectuales liberales contra la Iglesia; la de los rabassaires contra los propietarios y, en general, la de los campesinos españoles por la tierra; la accion de los pequeños artesanos y comerciantes contra la dominacion de las grandes compañias, han visto realizadas por primera vez sus aspiraciones en el primer periodo de la guerra civil de 1936. Es decir en el periodo en que era el proletariado el que detentaba de hecho el poder y no los jefes de la pequeña burguesia radical.

Pero el movimiento obrero no se detuvo ahi, sino que atacó simultaneamente a su enemigo de clase. Las fàbricas, los transportes, las grandes propiedades urbanas, las Grandes Compañias de Gaz y de Electricidad, de Navegacion, las imprentas, las emisoras pasaron a manos de los Comités obreros y de los Sindicatos. Con ello la historia afirmó el caracter socialista de la Revolución española y el papel dirigente del proletariado

Capitulo Tercero. Las organizaciones obreras y la Revolucion española

  1. En todo el curso de la Revolucion española se ha hecho sentir la ausencia de la direccion revolucionaria del proletariado, lo que ha hecho que la clase trabajadora desaprovechara las ocasiones en que le era posible tomar en sus manos los destinos de la sociedad, destruyendo el aparato del Estado y reemplazandolo por el poder del proletariado en armas, de sus Comités.

De 1917 a 1923, de 1931 a 1939 el poder ha estado a veces al alcance del proletariado. Las direcciones reformistas y anarquistas, como mas tarde la staliniana han desviado la clase trabajadora de su objetivo histórico.

El hundimiento de la ideologia anarquista

  1. La prueba de la revolucion española represenda el fracaso de la ideologia anarquista y de su producto: el anarco-sindicalismo. Ambos constituyen la penitencia que paga el proletariado por las faltas de sus direcciones reformistas. El anarco-sindicalismo se ha desarrollado como reaccion revolucionaria instintiva de la clase obrera frente a la politica reformista del Partido Socialista Obrero español. Pero ha sido solamente una reaccion "contra", es decir: sin ninguna perspectiva constructiva positivamente revolucionaria. A través de todo el proceso de la Revolucion española se ha visto esta carencia de perspectiva, esta ausencia de principios viables. La exaltacion de la violencia por la violencia y la condenacion de toda politica, refleja la miopia que caracteriza el anarquismo y revela su inconsistencia.

  2. Su ultraizquierdismo del periodo 1931-1933 (aventuras de Figols, Andalucia, Rioja) sirvió para poner de manifiesto la capacidad de heroismo de los trabajadores de la CNT; pero nada mas. Su combatibidad se disipaba en gestas que no iban mas allà del infantilismo revolucionario. La radicalizacion que se operó en España a partir de 1933, ejerció considerablemente su influencia en el seno de la CNT. La Regional de Asturias Leon se integra en el seno de la Alianza Obrera, mientras que las Regionales del resto de España siguen manteniéndose en su posicion tradicional de indiferencia hacia las luchas politicas. La abstencion electoral de 1933 que favoreció a la reacción, asi como la abstencion de 1934 en la lucha politica insurreccional contra la reaccion burguesa, llevó a la CNT a hacer de hecho el juego de la contrarevolucion al ordenar, en Barcelona, el cese de una huelga "que ella no habia ordenado", mientras que los mineros asturianos —y entre ellos los de la CNT— continuaban la lucha contra el Ejército y constituian en las cuencas mineras el poder obrero.

  3. Las consecuencias de la insurreccion proletaria de 1934, marcaron su huella en el seno de la CNT. La incorporacion de la Regional cenetista a la Alianza Obrera de Asturias, reveló que en los momentos decisivos el apoliticismo de los anarquistas es una frase vacia. Tarde o temprano son llevados a adoptar una politica: la de clase, en este hecho de Asturias, o la burguesa, con la participacion gubernamental de 1936-39.

A pesar de que su cambio de actitud frente a las elecciones de Febrero de 1936, la justificara, como siempre hizo, en razones de tipo sentimental —aunque politico— cual fué la amnistia, la CNT mantuvo una posicion que si no puede calificarse de justa, al menos no se mezcló en la amalgama contrarevolucionaria del frente popular. Las masas confederales al votar en las elecciones delimitaron a la CNT del contubernio republicanosocialista-staliniano, cosa que, por ejemplo, no hizo el POUM. La organización confederal apareció ante los ojos de los trabajadores en el momento de la sublevacion militar-falanjista, como la unica fuerza que no estaba implicada en la complicidad o en la debilidad culpable que el Frente Popular y sus hombres habián tenido con los reaccionarios.

De aqui su preponderancia en los primeros meses del movimiento, dado que la parte mas numerosa del proletariado se agrupó en sus filas, ya que su influencia revolucionaria destacaba sobre los demás partidos.

  1. Las reacciones sentimentales por muy buenas que aparezcan, son insuficientes para conducir el proletariado a la victoria. La carencia de una clara visión, de una comprension de la situacion, y de una perspectiva politica, llevó el movimiento libertario de tumbo en tumbo, unas veces a la deriva, otras en el papel de colaborador de la contrarevolucion. Papel que los "apoliticos" ministros anarquistas y cenetistas desempeñaron en el gobierno Largo Caballero, en las primeras tareas de reconstruir el Estado burgués y en el mantenimiento de la Guardia de Asalto, de los Carrabineros, la instauracion de Tribunales que desplazaron la justicia de clase asumida por los Comités del 19 de Julio. Todo ello en el cuadro de la politica internacional de la Sociedad de Naciones; para hacer mas tarde plenamente el juego a la burguesia con la actitud adoptada por los dirigentes confederales ante la insurreccion proletaria de Barcelona, Mayo 1937, y en la reaccion violenta y desesperada de los combatientes obreros de Madrid, contra el armisticio con Franco, en Marzo 1939 (Junta Casado-Miaja)

Amalgamando el sectarismo y el oportunismo, los dirigentes confederales estuvieron al lado de los capituladores de la Junta Miaja-Casado, empujados a ello por la miopia de su "anti-stalinismo" sin principios, sin sospechar siquiera la diferencia fundamental que existia entre la reaccion de los combatientes de base contra los capituladores —sobre la cual debia ajustar su conducta toda organizacion revolucionaria— y los designios politicos de la direccion staliniana.

Con tal posicion, los dirigentes de la CNT se incapacitaron para dar una orientacion a estas ultimas luchas del proletariado y faltos, como siempre, de posicion propia, se convirtieron inconscientemente una vez mas en el agente auxiliar de la politica de la burguesia.

  1. Las jornadas de Mayo, en las que un gran numero de militantes de la CNT y de las Juventudes Libertarias se alzaron contra las ultimas decisiones contrarevolucionarias del gobierno, puso de relieve el divorcio entre la parte mas consciente del movimiento libertario y los dirigentes anarquistas que participaban en el Gobierno. La aportacion que en estas jornadas hizo la gran masa de militantes libertarios, fué la de su heroismo. Y el apoliticismo de los dirigentes anarco-sindicalistas consistió en servir los intereses de la burguesia dando el orden de cesar el fuego, en una lucha calificada por ellos de "fratricida".

No obstante los esfuerzos del joven "Grupo Bolchevique-Leninista Español", la ausencia del partido revolucionario hizo que el divorcio entre los elementos avanzados del movimiento confederal y sus lideres no plasmara en ruptura, que habria indudablemente modificado la correlacion de fuerzas en el campo obrero y abierto asi nuevas posibilidades revolucionarias. Los nucleos que por la leccion de esta experiencia se orientaron hacia una politica que se aproximaba a las posiciones bolcheviques, con el reconocimiento de la necesidad de la dictadura del proletariado (grupo "Amigos de Durruti") no llegaron mas que a tener una vida efimera. El retroceso de la revolucion y mas tarde la ilegalidad o la emigracion han entrado por mucho en el hecho de que estos grupos minoritarios no llegasen a cristalizar, [ilegible]s de la necesaria autocritica.

  1. El choque de las disquisiciones "teoricas" del anarco-sindicalismo con la realidad concreta de los hechos, ha evidenciado la incapacidad de la direccion libertaria para llevar al triunfo a la clase obrera.

La instauracion de la Republica dió ya en Barcelona ocasion a un primer idilio de la direccion confederal (Pestaña-Peiró) con la Generalidad. Después, la escision de Pestaña, la constitución del grupo "treintista" y del "Partido Sindicalista", la colaboracion gubernamental en 1936 y la politica actual de incorporacion de la CNT a la Junta de Liberacion, en Francia, y a la "Alianza Nacional de Fuerzas Democràticas", en España, son claros exponentes de la quiebra ante la realidad de todas las concepciones del comunismo libertario.

El reformismo social-democrata

  1. La composicion eminentemente obrera del partido socialista español no tuvo, y esto es lo que lo ha caracterizado del resto de las secciones de la II Internacional, el soporte de una capacitacion teorica marxista.

Las diversas corrientes, no fracciones, puesto que nunca tuvieron forma orgánica de tal, no se han expresado en diferencias de principios sino en posiciones politicas desdibujadas, "provisionales", representando el reflejo de la expresion instintiva de las masas.

La corriente Caballero —como fué denominada la tendencia izquierdista— es la resultante de la radicalizacion de la socialdemocracia española ante el fracaso de la experiencia colaboracionista del bienio Azaña. Esta radicalizacion coincidia con otra semejante en el seno de la socialdemocracia europea, ante el fracaso de los métodos "evolutivos" que tuvo su colofón en Alemania, en 1933. La insurreccion de Viena llevada a cabo por el Partido Socialista austriaco, en 1934, denunciaba en el seno de la socialdemocracia la existencia de una corriente centrista, que en los cuadros de base se orientaba instintivamente hacia posiciones bolcheviques.

  1. En España la radicalizacion de la socialdemocracia se expresó en la insurreccion de Octubre, 1934, que bajo un signo defensivo ante los avances de la contrarevolucion, revelaba la capacidad combativa de las masas y su impulso instintivo hacia posiciones revolucionarias.

Puede decirse que la socialdemocracia española se vió obligada por la presion de los acontecimientos y de las masas a participar en esta lucha revolucionaria, pero sin poseer una perspectiva clara sobre el desarrollo orgánico de la insurreccion y de su dinámica hacia la toma del poder.

Las posiciones circunstanciales que no descansan sobre una posicion solida de principio, que han sido determinadas por la presion de una situacion, cesan a partir del momento en que esta desaparece. Mas no sin dejar huellas. Esta huella se manifestó en la reticencia que las masas socialistas mostraron ante la actitud de sus dirigentes, empeñados en reanudar la conjuncion con los republicanos en la formula del Frente Popular. Fué necesaria toda la capacidad burocràtica y coercitiva de los lideres socialistas y la campaña por la amnistia de los treinta mil presos, para que la actitud no colaboracionista de la gran masa del PSOE y de la UGT quedase desvirtuada, en ausencia, repetimos, de una direccion revolucionaria.

La politica del stalinismo

  1. A través del periodo abierto con la proclamacion de la Republica, en 1931, debian abrirse las mas vastas perspectivas de desarrollo ante el Partido Comunista Español a condicion, naturalmente, de defender una politica inspirada fielmente en las lecciones del bolchevismo y de la revolucion rusa y que partiera de las condiciones objetivas de la situacion.

Pero en 1931, la Internacional Comunista no era mas que una monstruosa deformacion burocrática del bolchevismo. En 1931 lo que caracterizaba la situacion politica española era el planteamiento y resolucion de las reivindicaciones de caracter democrático: la tierra, las nacionalidades, la Iglesia y el Ejército. Ante estos problemas, una politica comunista justa debia presentarse como el mas firme y consecuente defensor de tales reivindicaciones y ayudar a las masas a realizar lo mas rapidamente posible la experiencia de la impotencia y la traicion de sus direcciones tradicionales y hacerlas comprender que solo el poder del proletariado en armas seria capaz de realizar y asegurar tales medidas. Solo a través de esta experiencia podian ser ganadas las masas a las concepciones del bolchevismo y a la dictadura del proletariado. Tal era la posicion mantenida por la "Oposicion Comunista de Izquierda", que sostenia la necesidad de combinar las reivindicaciones democràticas con las de transicion, politica esta que se hallaba determinada por la naturaleza de los problemas complejos y variados que habia legado el pasado.

  1. A lo largo de este periodo, el Partido Comunista, por el contrario, orientó en primer término su politica en el: "Abajo la Republica", "Todo el Poder a los soviets", "socialfascismo", "anarco fascismo" y "frente unico solo por la base", en oposicion a la Alianza Obrera, de 1934, que el stalinismo calificaba de "Santa alianza de la contrarevolucion y el fascismo", para mas tarde acabar por edherir a ella bajo la presion de las masas.

El viraje radical de la politica ultraizquierdista hacia la politica oportunista del Frente Popular, en un momento en que las masas comenzaban a asimilar las experiencias de 1931 á 1935 y se orientaban instintivamente hacia soluciones de clase, debia completar la politica contrarevolucionaria de la burocracia del Kremlin. La politica del "Frente Popular", es decir del sometimiento del proletariado a la direccion de los republicanos pequeño-burgueses adquiria en España un caracter mas cinicamente reaccionario por el hecho de suceder a la experiencia de accion autonoma y de unidad de lucha de la "Alianza Obrera".

  1. Durante el periodo abierto por la sublevación militar-falanjista, el Partido Comunista Español se ha encontrado en primera linea en la politica contra las conquistas revolucionarias del proletariado, sirviendo asi no solo los intereses de la burocracia de Moscu —opuesta a toda revolucion proletaria— sino, en definitiva, los intereses de la burguesia, que no vaciló mas tarde en dirigir su fuego contra el propio Partido Comunista, una vez que este la habia salvado de la Revolución.

  2. La politica contrarevolucionaria del Partido Comunista fortaleció naturalmente el imperialismo mundial, que se dirigia hacia la conflagracion imperialista. No hay que deducir de aqui que el imperialismo y la burocracia soviética, que entre el uno y la otra no existan divergencias fundamentales, derivadas de dos sistemas economicos distintos y opuestos, cualquiera que sea la deformacion y [ilegible] sufrida por la revolucion de Octubre. Las contradicciones entre el imperialismo y la politica staliniana se hallan dominadas por la coincidencia reciproca ante la Revolucion proletaria. Estas contradicciones salen a la superficie cuando la amenaza revolucionaria se aleja. Asi se manifestó ya al final de la guerra civil española, en que las fricciones entre la burocracia de Moscú y el imperialismo britànico se manifestaron abiertamente: mientras el stalinismo aspiraba a una politica exterior del gobierno republicano que fuera favorable a la politica staliniana, el imperialismo inglés después de haber sacado todo el provecho de los servicios contrarevolucionarios del stalinismo, desarrollaba su propia politica, que se traducia en la tentativa de formar un Gobierno Besteiro, sin participacion comunista, y mas tarde en la constitucion de la Junta Miaja-Casado, claro exponente de la intervencion "democràtica" en la liquidacion definitiva de la Revolucion española de 1936-1939.

El POUM, partido centrista

  1. El partido mas genuino del centrismo en el movimiento obrero, el POUM, se ha encargado de corroborar en España, a donde conduce una politica que trata de maridar un lenguaje revolucionario con las formulas conciliadoras intermedias entre la Revolucion y el reformismo.

Invocar la Revolucion a cada instante y volver la espalda a sus exigencias cuando ella se presenta, no puede conducir mas que a enajenarse la confianza de las masas, a dejarlas desamparadas de direccion, y lo que es peor: a dar la ilusion engañosa que tal direccion existe.

  1. Al reclamar por boca de su representante mas caracterizado, que la Revolución española ofrecia la "particularidad" de poderse llegar a la dictadura del proletariado sin necesidad de insurreccion, puesto que los representantes obreros se encontraban en el gobierno de la Generalidad, posicion mantenida hasta poco antes de las Jornadas de Mayo, el POUM pisoteaba el marxismo que decia profesar y se desarmaba y desarmaba a la clase obrera frente a los acontecimientos que se cernian amenazadores sobre la Revolucion y sobre su propia cabeza.

Esta caracterizacion de la Revolucion española, desmentida por las Jornadas de Mayo en que las masas buscaron instintivamente el poder, demuestra la incapacidad congénita del centrismo para comprender los problemas y las tareas de la revolucion proletaria.

  1. La participacion del POUM en el Frente Popular de Febrero, de 1936, habia demostrado ya que cuando es necesario pasar del terreno de la propaganda revolucionaria a los hechos propiciados por la presion y los intereses de las masas, el centrismo revolucionario muestra toda su flaqueza, cae en el marasmo del reformismo. Lejos de nadar contra la corriente, el POUM se dejó arrastrar al contubernio del Frente Popular, no ya por las masas (que eran a su vez forzadas a esta politica) sino por las direcciones reformistas y stalinianas, llegando a firmar un programa que suponia substancialmente el mantenimiento del regimen capitalista.

Bastaba tener el oido atento cerca de las masas, para darse cuenta de la repulsa que estas sentian a la colaboracion con los republicanos-burgueses, que habian condenado la insurreccion de Asturias. Bastaba un analisis somero de la situacion de entonces para comprender que cuando la burguesia se avenia a trocar los métodos represivos (Asturias) por los métodos de la consulta electoral, era debido a la agravacion de la crisis y a un resurgimiento del movimiento revolucionario que haria saltar en añicos el Frente Popular, en la primera sacudida violenta de la lucha de clases.

  1. La participacion en el gobierno de la Generalidad no fué mas que el corolario de toda su politica anterior, politica que debia conducir al POUM a dar su asentimiento a la disolucion del Comité Central de Milicias de Cataluña y por la reintegracion de los Ayuntamientos catalanes, que desplazaron a los Comités revolucionarios locales en la region catalana.

Para las direcciones tradicionales del proletariado español, la disolución de los Comités se encuadraba en su politica por el mantenimiento de la Republica (burguesa). Esta politica contrarevolucionaria fué alimentada por la direccion del POUM a las primeras medidas del reajustamiento del aparato del Estado.

  1. La politica del POUM frente a la CNT no fué tampoco mas brillante y estuvo impregnada de este espiritu de acomodamiento, caracteristico del centrismo. Lejos de actuar de modo a producir una ruptura entre las masas confederales y su direccion —cuyo divorcio se reveló ya en las jornadas de Mayo— los lideres poumistas han ido en todo momento a remolque de los apoliticos gubernamentales, en quienes querian buscar un valladar para guardarse contra los golpes de la represion staliniana.

La ofensiva contrarevolucionaria del stalinismo no podia ser detenida mas que mobilizando a los obreros y campesinos, incluidos los "confederados", con consignas revolucionarias. El POUM prefirió la politica de convivencia con las direcciones anarco-sindicalistas.

  1. En lo que respecta al problema sindical, la politica del POUM reveló toda su ineficacia antes de la revolución de 1936 con la constitucion de la FOUS. En vez de perseverar en una propaganda de unidad sindical y por la reintegración a la CNT de los Sindicatos excluidos, el POUM dividió aun mas el movimiento sindical con la constitucion de la FOUS. Organismo que ha desaparecido sin dejar tras si ninguna ejecutoria.

  2. En fin de cuentas, la quiebra del POUM como partido que aspiraba á ser el partido de la revolucion española, es al mismo tiempo la quiebra de la falsa orientacion politica seguida en sus ultimos tiempos por la Izquierda Comunista (seccion española de la Oposicion Comunista Internacional). De la politica mayoritaria del antiguo Bloque Obrero y Campesino, en la que el confusionismo corria parejas con el oportunismo, nada de provecho podia sacar la Revolucion española. Solo venciendo a esta politica bajo los golpes de una critica bolchevique-leninista, cabia esperar hacer del POUM el punto de partida para la construccion del Partido revolucionario. En efecto, el Bloque Obrero y Campesino al fusionar con la Izquierda Comunista se limitaba a prometer dar un paso hacia adelante sacudiendo algo de su confusionismo. La Izquierda Comunista, por su parte, no prometia nada. Ella dió sencillamente dos pasos atràs con la fusion, para no avanzar jamàs ninguno.

  3. El origen de esta orientacion de la antigua Izquierda Comunista, radica en dos factores históricos que de hecho limitaron el movimiento de la IV Internacional en todos los paises.

A pesar de su politica de aventurerismo y mas tarde de colaboracion de clase, el Partido Comunista español recogia en su seno los nucleos de obreros industriales y de jovenes que se orientaban hacia el comunismo y que veian en el Partido de la URSS y de la Revolucion de Octubre, impidiendo asi la formacion de un auténtico partido revolucionario.

Esta situación reflejo del retroceso y de la situacion defensiva en que se encontraba la revolucion en el mundo entero, hizo que la Izquierda Comunista fuese un nucleo politido reunido sobre unas bases politicas complejas, con una composicion obrera reducida al lado de pequeños burgueses, estudiantes e intelectuales, que inconscientemente hacian penetrar en la organización sus métodos de vida, de trabajo y de pensamiento, ajenos al Comunismo. El abandono de la lucha intransigente contra la corriente, la falta de confianza en sus propias ideas, caracteristicas tipicamente pequeño burguesas, empujaron a la dirección de la Izquierda Comunista a pesar de los consejos y de las advertencias del movimiento de la Oposicion Internacional, al oportunismo, con la constitucion sobre una base intermedia, centrista, del POUM.

  1. Aunque en palabras y reflejando la aspiracion inconsciente de las masas el POUM vino reconociendo los postulados del trotskismo, en el area de los hechos los dirigentes poumistas se han alejado de estos principios y adherido en la escala internacional a organismos que representan un obstáculo en la construccion del Partido mundial de la Revolucion.

El Buró de Londres, conjunto heterogeneo de nucleos centristas, ha sido el lugar donde el POUM se ha refugiado huyendo del trotskismo, es decir de un verdadero programa internacionalista. Por otra parte, su adhesion a otro conglomerado hibrido tal que el "Frente Obrero Internacional contra la guerra imperialista", constituido en 1939 y que se proponia luchar contra la conflagracion mundial, corrobora la incapacidad del centrismo revolucionario que separa en dos capitulos la lucha contra la guerra imperialista y la lucha por la revolucion proletaria.

La impotencia politica tanto del Buró de Londres como de su filial, el FOI, es el destino que le està reservado al centrismo cuando se producen los grandes acontecimientos (guerra imperialista y crisis revolucionaria).

Capitulo Cuarto. La crisis de la dictadura franquista y el nuevo periodo revolucionario

  1. El regimen franquista no ha podido aportar naturalmente ninguna solucion estable a la crisis cronica del capitalismo y de la burguesia española. Todas las fuerzas contrarevolucionarias (burguesia, ejército, iglesia) que se lanzaron a fondo en el sostén de la sublevacion militar, pudieron vencer al proletariado, paralizado por sus direcciones burocràticas tradicionales. Lo que ya no estaba a su alcance, a pesar de la conyuntura que le hayan ofrecido la situacion internacional y su neutralidad, era el poner en pié sobre unas sólidas bases la economia española.

Este pais que "debia reconstruirse" ha visto por el contrario un aumento del paro forzoso, un nivel irrisorio de los salarios, la ruina de amplias capas de la pequeña burguesia, la desorientacion y el marasmo creciente en el seno de la propia burguesia.

  1. No obstante la reanimacion de la produccion —especialmente en las industrias metalurgica y minera— propiciada por las demandas de guerra de los paises beligerantes— el paro obrero sigue sin ser reabsorvido y el coste de la vida aumenta en proporciones cada dia mayores. La neutralidad de Franco y todos sus planes de autarquia economica se han convertido en una mayor dependencia al capital estrangero, en gran escala, al que Franco tiene que recurrir en una tentativa de paliar la crisis, sin que las exportaciones vengan a representar una compensacion economica efectiva, capaz de permitir la nivelacion real de la balanza comercial.

  2. El regimen franquista aplastando el movimiento obrero ha realizado con ello las tareas de un regimen fascista. Toda su actual politica contra el predominio de la Falange para subordinarla e integrarla a la direccion de la dictadura militar, asi como los proyectos de restauracion monàrquica y de "democratizacion" de la dictadura, traduce la necesidad en que se encuentra la burguesia de buscar una "salida" a la situacion, caracterizada por la descomposicion del regimen y el ascenso revolucionario internacional. No hay que decir que la burguesia, con todo y querer licenciar a Franco, siente la necesidad de seguir valiéndose del Ejército, la sola garantia que puede evitar un derrocamiento estrepitoso del aparato del Estado. La burguesia busca un medio de reemplazar a Franco con el expediente de una combinacion gubernamental, apoyada esencialmente en el ejército, perspectiva burguesa que se encuadra en la perspectiva general de los imperialismos inglés y americano.

  3. Lo que plantea la necesidad de reemplazar el regimen franquista, es el hecho de que la actual situacion, su subsistencia no resuelve sino que agrava y acumula los materiales para una nueva explosion revolucionaria, sin que tampoco el reemplazo de Franco ofrezca una garantia —todo lo contrario— contra el peligro revolucionario. La burguesia española se encuentra nuevamente en la situacion definida por Lenin: "las clases dominantes no pueden continuar viviendo como hasta aqui."

Solo bajo la presion de las masas y para evitar mayores males, la burguesia recurrirá a las soluciones "democràticas" que sus antiguos servidores le ofrecen.

Sean cuales fueren las combinaciones oficiales, la caida de Franco serà determinada por la agudizacion de la descomposicion del regimen, ya iniciada, y por la entrada en escena de las masas, uno y otro factor condicionándose estrechamente.

  1. La nueva crisis revolucionaria a la que inevitablemente se encamina España a pesar de cuantas medidas tome o pueda tomar la burguesia, estarà marcada por las tres siguientes caracteristicas:

a) su ritmo, profundidad y desarrollo no se extenderan aisladamente, sino que se enlazaràn dialecticamente con la crisis revolucionaria mundial y particularmente europea.

b) el proletariado y vastas capas de la pequeña burguesia empobrecida de la ciudad y del campo, abordaràn esta crisis con unas ilusiones democraticas mucho menos arraigadas que las que existian en las fases iniciales de la revolucion de 1931.

Toda la serie de lecciones y experiencias, mas o menos asimiladas desde entonces, la han educado y desilusionado.

c) El desarrollo de la revolucion no seguirà una linea simple y directa, sino un sinnumero de zigs-zags y de reflujos, de una gran complejidad.

d) La ausencia de un partido revolucionario conocido por las masas, ligado a sus luchas y experiencias, sigue pesando aun enormemente.

e) La inmensa experiencia vivida por las masas trabajadoras españolas no les harà avanzar pués espontaneamente hacia la posicion revolucionaria marxista. Este avance, necesitarà aun de nuevas luchas y nuevas experiencias.

  1. Diferentes hechos indican que el nuevo periodo revolucionario que se abrirà en España no serà una progresion simple, esquemàtica y automàtica de la dictadura franquista a la revolucion proletaria. Puede predecirse, por el contrario, el desarrollo y la sucesion de avances, repliegues, acciones parciales, desarrollos combinados que seràn para el partido revolucionario la prueba de su capacidad dirigente.

Ello exigirà de su parte, el adaptar con suma flexibilidad su tàctica a estas evoluciones de la situacion. Le faltarà saber como dirigir una retirada ordenada, tanto como un ataque audaz. Sin abandonar una particula de sus principios fundamentales, la direccion revolucionaria deberà evitar toda mera repeticion de los "principios sagrados", toda tendencia a un sectarismo estéril que es en un tal periodo el peligro principal para un partido revolucionario.

  1. Es probable que la nueva crisis revolucionaria recapitalizarà muy rapidamente la rica experiencia del pasado y que accelerarà el ritmo de la radicalizacion revolucionaria de vastas capas obreras y campesinas. Pero esta primera ola està condenada a no llegar hasta el fin, precisamente por falta de un partido revolucionario potente y firmemente arraigado en las masas.

La estrategia de la burguesia està condicionada por su resolucion de impedir esta cristalizacion revolucionaria; su politica se basa naturalmente no en un retorno a 1936 sino sobre el establecimiento de una nueva dictadura militar, que pueda abrir cautelosamente la puerta a la "reconciliacion" del pueblo español.

Pero la primera ola revolucionaria, aunque no llegue hasta su propio fin —la toma del poder por el proletariado— cortarà de plomo los proyectos de la burguesia. Los acontecimientos en los demas paises europeos influiràn intimamente en el propio ritmo del desarrollo revolucionario español. El papel desempeñado por el stalinismo en Europa, se reflejarà tambien en España, donde su politica de colaboracion de clase puede aun dorar el blason anarquista, que puede ocultar su contenido reformista detràs de sus frases "revolucionarias".

  1. Ante esta complejidad del desarrollo de la crisis revolucionaria en que la burguesia intentarà mantener su dominacion gracias a [ilegible] concesiones de tipo politico y economico, ayudada en ello por la politica de stalinianos, reformistas y anarquistas, es probable que se produzcan situaciones en que las consignas democràticas y de transicion (republica, asamblea constituyente, libertad de la prensa, de palabra y de reunion, disolucion del ejército, etc.) habilmente combinadas con las consignas por el armamento de las masas y con la propaganda sistemàtica por el programa integral de expropiacion de la burguesia, tendràn un papel importante en la formacion y la irradiación de la influencia del partido revolucionario.

  2. Se produciràn asimismo situaciones en que seria fatal para el partido revolucionario el fosilizarse sobre tales consignas cuando la situacion necesite una transición ràpida y audaz de nuestra politica, poniendo en primer plano la lucha por el programa integral de la Revolucion proletaria, por la toma del poder por la clase obrera.

Capitulo Quinto. Las direcciones obreras en el momento actual

  1. Las direcciones burocràticas de las organizaciones obreras tradicionales elaboran su politica en el sentido de amortiguar la caida de Franco, queriendo hacer retroceder la historia a la fecha del 14 de Abril. Esta politica de claudicacion choca con las aspiraciones instintivas de la base. El malestar de estas se traduce por una gran confusion que crece en la medida en que el partido revolucionario no se halla presente.

En la CNT, en el PSOE, en el Partido Comunista, en el POUM las luchas interiores, los desgajamientos y las escisiones embrionarias estan al orden del dia.

  1. Mientras que la burocracia reformista se empeña en volver a sus posiciones del primer bienio, en el seno del partido socialista se eleva la voz de los elementos que rechazan esta politica como insuficiente, bien que se encuentren aparentemente identificados con el resto del partido, bajo el signo de la oposición a las maniobras y tentativas hegemonicas stalinianas, tales como la Union Nacional, cuya presencia ha venido a reforzar, en definitiva, a los reformistas del PSOE.

  2. El hecho de que los dirigentes social-democratas que en el pasado capitanearon distintas tendencias se encuentren hoy identificados con la politica de colaboracion a seguir, no indica que las divergencias hayan sido liquidadas en lo que a la base del partido se refiere. La oposicion a Union Nacional por parte de la burocracia reformista no està determinada tanto por las contradicciones en el plano nacional, como por las que existen entre los imperialismos inglés y americano y la URSS.

El antistalinismo que es comun a los reformistas de toda especie, no se apoya sobre una posicion revolucionaria. Es pura y simplemente el anticomunismo y por ende la toma de posicion ante la posible agresion futura del imperialismo contra la URSS.

  1. Las posibilidades de un resurgir de Prieto en el seno del Partido socialista como figura conciliadora —y antiproletaria— contarà con todo el apoyo del capitalismo estrangero y de una parte considerable de la burguesia española. Para esa, la "solucion Prieto" es efectivamente una solucion en el proceso que seguirà al derrumbamiento franquista. El antistalinismo de Prieto puede hacer converger en él, las diferentes corrientes del Partido —corrientes de los burocratas— y podrà asimismo obtener el apoyo de los lideres libertarios y del POUM.

  2. La politica de Union Nacional llevada a cabo por el Partido comunista, se ha situado en el cuadro de la politica desarrollada por Moscú en los distintos paises europeos y de que ya se ha hecho mencion en el curso de esta tesis.

Hoy al igual que ayer, el stalinismo busca en España una aliada de la URSS. Su politica de Union Nacional opuesta a la de la Junta de Liberacion, no tiene otra perspectiva que esa.

La presion de Londres y de Washington se manifiesta en España como en los distintos aspectos de la politica mundial. Por esto, no està excluida la hipotesis de nuevos virajes, retrocesos y adaptaciones de la politica staliniana a las exigencias de la politica de los imperialismos aliados.

  1. La influencia del Partido Comunista en España es menor que en otros paises; Francia por ejemplo. Su cotizacion como freno de la revolucion [ilegible] reviste, pues, una importancia limitada. De ahi sus esfuerzos desesperados para lograr un acuerdo con las capas mas reaccionarias que le permitan erigirse en instrumento de la contrarevolucion, a cambio de un posible pacto hispano-soviético.

Esta actuacion y orientacion del stalinismo hace que la parte mas consciente de sus militantes se considere cada vez mas divorciada de la direccion. El prestigio y la influencia de la URSS, la falta absoluta de democracia interna y sobre todo la ausencia en el plano español de un verdadero partido revolucionario hace que los militantes mas avanzados permanezcan aun en el seno del Partido Comunista.

  1. La ruptura de Jesus Hernandez con el Partido Comunista adquiere su verdadero sentido en la evolucion de una parte de los burocratas stalinianos que se inclinan a sacudirse la tutela de Moscú no para integrarse en la lucha revolucionaria del proletariado, sino para ponerse directamente al servicio de una fraccion de la burguesia española y del imperialismo mundial.

De Jesus Hernandez que ha desempeñado un papel preeminente en la politica contrarevolucionaria del stalinismo antes, durante y después de la guerra civil no podia esperarse otra cosa. En las luchas que puedan desarrollarse entre la direccion staliniana y Jesus Hernández, no està excluido que veamos calificar a este de trotskista. Nadie caerà en tan burda confusion. La principal preocupacion de Hernández ha sido precisamente diferenciarse del trotskismo. Es decir: de los intereses de la revolucion proletaria.

Este desgajamiento del stalinismo no alcanza siquiera el nivel de un Partido centrista, a pesar de que en su contenido existan apariencias de tal. El reagruparà transitoriamente, por decirlo asi, la parte proletaria del Partido Comunista. La perspectiva que ofrece no es de larga vida.

  1. La fuerza de un partido revolucionario reside, entre otras cosas, en su capacidad de enriquecerse con las lecciones de sus propios descalabros y errores. No es este el caso del POUM.

La corriente pequeño burguesa, oportunista, catalanista, heredada del grupo heteróclito que se llamó "Bloque Obrero y Campesino" se ha manifestado en toda su amplitud en la crisis actual del POUM.

Para dicha fraccion [catalan]ista, se trata de abandonar totalmente el marxismo, orientandose dec[idida]mente hacia la construccion de un partido reformista catalan (Movimiento Socialista de Cataluña) y hacia una plena integracion en la politica burguesa (adhesion a "Solidaridad Catalana").

  1. Esta orientacion choca violentamente con el sentir de los militantes obreros que adhirieron al POUM en la creencia que dicho Partido era una formacion marxista revolucionaria.

Pero dicha corriente proletaria no ha podido encontrar el galvanizador que le era necesario, en la actuacion y la orientacion del ala izquierdista del POUM, que centra hoy su actuación en la idea de defender y reconstruir el POUM tradicional, es decir la politica hibrida, intermedia que de 1936 a 1939 hizo la prueba no solo de su impotencia sino tambien de los estragos que puede causar en una revolucion estas formaciones intermedias, centristas, como obstàculo a la formacion de una verdadera direccion revolucionaria.

Ni en el plano de la politica española, ni en el plano de la politica internacional obrera, la izquierda del POUM no ha comprendido el caracter fundamentalmente falso de toda su politica anterior. Y por ello, se dispone a continuarla.

En los documentos politicos de esta izquierda la perspectiva que se traza es la de la restauracion de la Republica y de las conquistas obreras. La Revolucion española, se añade, impulsada por sus tres fuerzas esenciales (el proletariado, los campesinos y las nacionalidades) serà una revolucion "democràtico-socialista".

No se trata, pues, de una revolucion proletaria en su contenido en sus formas orgànicas, en la hegemonia politica de la clase fundamentalmente revolucionaria, que resuelve los problemas aun pendientes de la revolucion democràtico burguesa, sino de una revolucion impulsada por sus tres fuerzas esenciales, y desarrollandose en el cuadro republicano.

Las consignas que da la izquierda del POUM —nacionalizaciones, disolucion del ejército, control obrero de la produccion, convocatoria de una asamblea constituyente en el plazo de tiempo mas breve posible, restablecimiento de la legislacion social de 1936-39, toman caracter de fraseologia demagogica al no ser ligadas intimamente al armamento de los obreros y campesinos pobres, a la constitucion de comités de masas, es decir al desarrollo de los organos de la dualidad de poder, hacia la insurreccion proletaria, sino al contrario queriendo combinar tales fórmulas con su politica tradicional de "extrema izquierda" del Frente Popular, hoy Junta de Liberacion.

Es evidente que la utilizacion de las consignas democràticas y de transicion puede y debe desempeñar un papel de primer plano en el desarrollo de la Revolucion española. "Pero las formulas de la democracia, señalaba el programa de transicion, no son para nosotros mas que consignas pasajeras o episódicas en el movimiento independiente del proletariado, y no un nudo corredizo puesto en el cuello del proletariado por los agentes de la burguesia (España!)".

En el cuadro de la restauracion de la Republica, el frente antifascista con que sueña la izquierda del POUM, no puede ser otra cosa que un nuevo Frente Popular, que una nueva traicion no solo al proletariado sino tambien a las masas pequeño burguesas.

  1. En el plano internacional, la izquierda quiere tambien "continuar el POUM". En efecto, el ultimo engendro del que se tienen noticias —una "Comision Socialista Internacional", constituida en Méjico, representa no un paso adelante, sino casi un paso atràs. Para esta Comision se trata no de profundizar el analisis de las distintas experiencias revolucionarias y de las perspectivas actuales en un trabajo de delimitacion estricta de todas las corrientes pequeño-burguesas, pacifistas, socializantes, etc., sino de "convocar cuando las circunstancias lo permitan un Congreso Socialista Mundial, al cual quedaràn invitadas todas las organizaciones economicas, politicas, sindicales, culturales de todas las naciones, grandes o chicas y de los pueblos coloniales, que acepten la necesidad de una transformacion socialista de la sociedad".

Es de esta asamblea [ilegible] de los "partidarios de la transformacion socialista de la sociedad", que la izquierda del POUM espera construir su nueva "Internacional", al lado de algunos grupos hibridos, sin pasado ni porvenir.

  1. La complejidad de tendencias en el seno del movimiento libertario es aun mayor que en los restantes sectores del proletariado. En estos ultimos años se asiste a un proceso de abandono creciente por parte de los dirigentes anarquistas y anarco-sindicalistas de sus posiciones tradicionales, para integrarse en el cuadro de la politica burguesa. Abandono claro y rotundo en unos y sinuoso pero no menos existente en otros.

Ante el deslizamiento hacia el reformismo de los que hasta ayer eran los paladines del anarquismo puro, la reaccion de los àcratas se debate en el mas espantoso confusionismo. Al negarse a trazar frente a la politica reformista, la perspectiva de una politica independiente de clase, los anarquistas puros se desarman para luchar efectivamente contra los renegados no ya de la Anarquia, sino de la Revolucion proletaria.

Es por ello, que toda lucha sobre este plano termina siempre en una "reconciliacion" o en un "aplazamiento de las cuestiones litigiosas" en que bajo la pantalla de la "union sagrada en defensa de la Organizacion" se encubre la quiebra doctrinal y politica de los anarquistas.

  1. A pesar de tal evolucion de los medios dirigentes libertarios, la actitud de la burguesia continua siendo extremadamente reservada frente a la CNT. La "Junta Española de Liberacion", de Méjico, se constituyó a sus espaldas; y en las Juntas locales de Liberacion o en las Alianzas antifascistas, una actitud de retraimiento ha caracterizado en general la posicion de los elementos republicanos burgueses.

A esta actitud, los lideres libertarios no responden formulando posiciones de clase, sino marchando a remolque de la politica "republicana" oficial y ofreciendo su apoyo a un utopico gobierno que, dentro del marco republicano-burgués, garantice "la subsistencia de las conquistas del 19 de Julio". Gobierno que lo unico que garantizarà serà la subsistencia de la explotacion capitalista.

A partir del momento en que los lideres anarco-sindicalistas no ligan la garantia de las conquistas de Julio a la creacion de milicias obreras y campesinas, a los comités, a las patrullas de control, en una palabra: a los organos de lucha y de poder surgidos en Julio, es evidente que la posicion de los dirigentes anarco-sindicalistas se descubre en todo lo que ella tiene de oportunista.

Capitulo séptimo. Bases para un programa de accion

  1. La estrategia revolucionaria para el presente periodo debe dirigirse hacia la conquista violenta del poder por el proletariado.

Ello no significa de ningun modo que toda la tarea de la direccion revolucionaria deba consistir a predicar tal fin. Seria completamente erroneo y sectario creer que la madurez de las condiciones objetivas para la revolucion socialista, libera al partido revolucionario de la participación en los movimientos cotidianos de las masas, por limitados y parciales que sean.

Hay que tener la vista fija en la conquista del poder; pero el oido atento á los procesos reales de la lucha diaria.

"No se trata, [decia] la Internacional Comunista, en los tiempos de Lenin y Trotsky, de predicar al proletariado los objetivos finales, sino de hacer progresar una lucha concreta, que solo puede conducirle a luchar por sus objetivos finales".

Todo ello significa, que el partido revolucionario debe mobilizar a las masas entorno a un programa, donde las consignas de caracter democratico y transitorio se combinen de tal modo que la lucha por la obtencion de las reivindicaciones inmediatas se transforme, en el desarrollo de la accion proletaria, en una lucha por los objetivos finales, por los organismos que deben permitir su consecucion.

Alianza Obrera

  1. En lo que se refiere a España, la viabilidad de un programa de accion de clase, plantea la necesidad de sustraer las masas obreras y sus organizaciones de la influencia de la burguesia. Mas concretamente: de la colaboracion de clase, preconizada por las direcciones burocràticas del movimiento obrero, orientadas en formulas "frente-populistas" o "patrioticas".

El sentimiento instintivo de unidad de accion independiente que anima a las masas, debemos, por nuestra parte, plasmarlo en una consigna que exprese al mismo tiempo una experiencia positiva vivida por ellas. Esta consigna es la: ALIANZA OBRERA.

Pero la campaña por la constitucion de la Alianza Obrera quedarà reducida a la nada si no va unida de la formulacion de unas bases programàticas que surgan de las aspiraciones de las masas y estén intimamente entroncadas con su experiencia.

  1. La primera de estas aspiraciones es la de liberarse de la dictadura sangrienta del franquismo. Hay pues que dirigirse a las masas diciendoles:

Somos los primeros en combatir contra Franco y su regimen. Mas esta lucha es inseparable de la lucha contra la burguesia española y su poder economico y politico. La disolucion del ejército reaccionario; la destruccion del poder economico y politico del clero; la expropiacion sin indemnizacion de los terratenientes, con la entrega de la tierra a los campesinos; la nacionalizacion de la banca y de los medios de transporte, de los trusts y monopolios privados, el armamento de los obreros y campesinos pobres... He aqui por donde pasa la lucha contra Franco, que solo la clase trabajadora puede acaudillar.

Dirigios a las direcciones de vuestros partidos y organizaciones para que constituyan sobre esta base la Alianza Obrera, haciendo de ella el centro, la direccion de la resistencia y la lucha de las masas contra la dictadura franquista: Contra Franco y su régimen: Alianza Obrera!

  1. No es posible prever las formas concretas que el movimiento revolucionario tomarà en España en lo que se refiere a los organos de lucha y de dualidad de poder. No està excluido que en una situacion dada se repita la experiencia de 1936, con la descentralizacion y la autonomia de los Comités y Milicias.

En tal caso, no hay que dar a entender que los Comités de Alianza Obrera vienen a desempeñar el papel de los Comités de Julio (que con todos sus defectos han representado una forma orgànica superior) y menos que la Alianza Obrera se opone a los Comités.

La Alianza Obrera hay que concebirla en el periodo presente como una politica de frente único entre las organizaciones obreras sirviendo a restituir al movimiento obrero su independencia de clase y abriendo con ello el camino a los futuros Comités de masas.

Unidad sindical

  1. En conexion con la consigna por la constitucion de la Alianza Obrera, se situa la de: Unidad sindical.

La construccion de una sola central sindical, es uno de los problemas que mas preocupan al proletariado español, que ha sentido y siente los inconvenientes y perjuicios que representa la division de los trabajadores en el plano sindical.

La fuerza de la corriente unitaria sindical es tan grande, que su peso se ha hecho sentir incluso en el seno de la burocracia ugetista y cenetista, las cuales, sin ningun entusiasmo, se han visto obligadas a bosquejar una politica de contacte y de comités de enlace.

La corriente unitaria de las masas hay que fomentarla para destruir los diques que oponen las direcciones burocràticas, cada una de las cuales persiste en mantener su central sindical, como punto de apoyo para su politica propia.

La constitucion de los Comités locales o regionales de Enlace CNT-UGT, deben ser propulsados sistematicamente. La consigna de Asambleas comunes y periodicas de estos Comités de enlace CNT-UGT, locales o regionales, debe tomar una parte principalisima en esta politica hacia el sindicato unico abierto a todos los trabajadores, que democraticamente debe escoger su direccion, rompiendo con todo exclusivismo o monopolio de tal o cual tendencia politica o "apolitica".

En todo momento, la propaganda por la unidad sindical debe ser unida, y en ello encuentra precisamente su pleno sentido, a la politica revolucionaria en el terreno sindical. Es decir: contra la [ilegible] colaboracion con la burguesia, en contra del arbitraje obligatorio, por la accion directa, por la democracia proletaria y la solidaridad internacional de los trabajadores.

Gobierno obrero

  1. Hay que abrir ante los obreros y campesinos la perspectiva de una salida politica revolucionaria a la situacion española. A las tentativas de la burguesia y sus agentes en el movimiento obrero para sustituir el gobierno de Franco con un equipo gubernamental de colaboracion de clase, debemos oponer la consigna de un Gobierno obrero, de un gobierno de las organizaciones obreras. Lo cual significa: la ruptura con la burguesia y sus partidos.

  2. La experiencia del primer bienio en España y la que se viene produciendo a través de las situaciones en los paises "liberados" de Europa, demuestra que socialistas y stalinianos justificaràn ante las masas su politica de traicion cargando la culpa de la politica gubernamental sobre las espaldas de sus colegas ministros burgueses.

[ilegible] [direcc]ión revolucionaria no debe ser otra que la de dirigirse a los jefes socialistas, stalinianos e incluso anarco-sindicalistas, obligandoles a constituir un gobierno obrero, para realizar el programa que ellos dicen estar dispuestos a llevar a cabo. "Romped la coalicion con los partidos burgueses", "Tomad el poder", serian las formulas que resumiràn la politica marxista ante tal situacion, a fin de accelerar la experiencia de las masas.

La consigna de "Gobierno obrero" en el sentido indicado, se traducirà en la formula de "Gobierno obrero y campesino" en el caso, por ejemplo, del poder regional en Cataluña, u otras regiones en donde el peso de los pequeños campesinos que han constituido sus propias organizaciones, es determinante en la situacion del problema agrario.

La tierra a los campesinos

  1. La destruccion de la gran propiedad terrateniente tiene su expresion en la consigna: La tierra a los campesinos.

En el cuadro de la resolucion del problema de la tierra, se plantean toda una serie de reivindicaciones, que deben ser puestas en cabeza, tales que:

Anulacion de cargas, censos, hipotecas y derechos forales.

La nacionalizacion sin indemnizacion de los vastos dominios de pastos, forestales y otros, donde la parcelacion no represente ninguna utilidad directa para los campesinos.

Rescate de los bienes comunales sin indemnizacion y la puesta en disfrute, bajo la direccion de los Comités elegidos y revocables, por los beneficiarios.

La entrega a los campesinos pobres por parte del Estado y a titulo gratuito, de los instrumentos de trabajo indispensables a las labores del primer año. Facilidad de créditos por parte del Estado.

Anulacion de rentas de usura.

Por una revalorizacion de los productos agricolas. Por la constitucion de colectividades voluntarias, a las que tenga acceso el pequeño colono o campesino pobre. Por la socializacion de las explotaciones agricolas, donde una industrializacion avanzada la ha hecho ya posible.

La constitucion de los Comités de Campesinos y su ligazón con los comités de obreros y soldados, sigue siendo la consigna central en la mobilizacion de los trabajadores del campo, por la destruccion del aparato del Estado burgués...

  1. Las experiencias efectuadas durante la guerra civil de explotacion colectiva de la tierra, sobre la base del libre consentimiento de los campesinos y de la existencia de los medios técnicos necesarios a una tal explotacion, revelaron ya las inmensas posibilidades y ventajas de la agricultura socialista.

Sin embargo, la experiencia de colectivizaciones forzosas, en los lugares en que pudó ser practicada, demostró tambien lo erróneo de una tal orientacion. El problema de la colectivizacion solamente puede ser abordado en la medida en que puedan ser utilizados los elementos técnicos para una mayor produccion y un mejor rendimiento del trabajo. Es entonces cuando el campesino individual serà ganado a la causa de la agricultura socialista; cuando la explotacion colectiva se establecerà solidamente. Sin embargo, esta explotacion colectiva se impone ya en los grandes cultivos, en los que la industrializacion existe ya, [ilegible]

  1. La consigna de la tierra a los campesinos, no es el fin de un programa revolucionario en este problema, sino el medio de destruir la gran propiedad terrateniente.

Solo el poder obrero podrà y deberà realizar desde el primer dia, una verdadera colectivizacion de tierras por el Estado, que sirva no solamente a fines economicos, sino como un ejemplo a mostrar a los campesinos individuales, que nunca seràn ganados al sistema colectivista por una propaganda abstracta sino por la realidad y la experiencia de los hechos diarios.

Solo el poder del proletariado, apoyado en el campesinado en armas, puede ser una garantia de la entrega de la tierra a los campesinos y de la permanencia de la tierra en sus manos.

  1. Pero una politica revolucionaria en el campo español, debe tener ante todo cuenta de la existencia del vasto proletariado agricola, al que son substancialmente aplicables las formas orgànicas y las nociones politicas expuestas en funcion del proletariado industrial.

Es ante todo en los obreros agricolas, en sus sindicatos y Comités que debe apoyarse una politica de reparto de tierras. Los Comités de obreros agricolas, en intima ligazón con las capas mas pobres del campesinado, deben evitar que sean los campesinos ricos y acomodados los principales beneficiarios de la revolucion agraria.

Expropiacion de la Iglesia y de las congregaciones religiosas

  1. El clero juega un papel importantisimo en la vida economica y politica de España. Ha sido y sigue siendo una de las bases mas solidas de la reaccion española. La lucha por la separacion de la Iglesia y el Estado y por la confiscacion inmediata de los bienes eclesiàsticos en beneficio de los obreros y los campesinos, es uno de los primeros objetivos de la revolucion española.

Por la expropiacion de la gran industria, de las minas, de los transportes. Nacionalizacion de la banca, de los seguros. Control obrero. Economia planificada y monopolio del comercio exterior

  1. Las fuentes de riqueza deben ser arrancadas de manos de sus propietarios y puestas a disposicion de la colectividad. Solo a través de esta politica la economia española podrà levantarse de la situación de marasmo en que la burguesia la ha sumido.

La caida de Franco, la entrada en escena de las masas pondrà al primer plano el problema de la puesta en marcha de la economia. De una economia estructurada en funcion de las necesidades de las masas.

La propaganda y las medidas por la expropiacion de los grandes consorcios, de las grandes industrias, de las grandes compañias, por el control obrero de la produccion, deben ser ligadas a la idea del plan economico, establecido por la clase trabajadora, a través de sus organismos sindicales, de sus Comités de Fabrica.

[ilegible] la maniobra burguesa [eco]nomia colectivista sin destruir el aparato del estado burgués.

La economia obrera no puede ser un conjunto de "empresas colectivizadas", que constituyen cada una de ellas un mundo en si, sino un sistema de economia planificada, centralizada, regida por una Comision Central de Planificacion, designada por los grandes congresos sindicales del proletariado.

Ello supone la nacionalizacion de la Banca, la expropiacion de las Bancas privadas, la constitucion de un Banco único, que pueda distribuir el crédito segun las necesidades efectivas de la produccion y que realize el "crédito barato".

  1. Hay que repartir entre todos los obreros las horas de trabajo necesarias a la produccion. Que no haya parados, al mismo tiempo que largas jornadas para los obreros ocupados. Escala mobil de horas de trabajo, bajo el control de los trabajadores, con el salario habitual asegurado a todos!

El salario obrero debe ser calculado con relacion al coste de la vida. Los contratos colectivos deben asegurar el aumento automàtico de los salarios, con relacion al aumento de los precios de los articulos de consumacion. Escala mobil de salarios! Control obrero de los despidos y de la admision del personal...

Plena realizacion de los derechos democràticos de las masas

  1. En la manera consecuente de plantear la realizacion de los derechos democràticos de las masas, sobre la base de la experiencia vivida durante la guerra civil, la politica revolucionaria debe no solo diferenciarse fundamentalmente de la politica "republicana", sino que debe empujar al proletariado hacia la consciencia y la decision de la toma del poder.

Defendiendo consecuentemente los mas elementales derechos democràticos de las masas frente a todo ataque o a toda restriccion por parte de la burguesia, hay que ligar intimamente dicha defensa y la propia existencia de tales derechos a la constitucion y al desarrollo de los organos de defensa y de doble poder del proletariado.

  1. Frente a la "libertad de prensa" de los republicanos, reformistas que consistirà, en el mejor de los casos, en poder publicar, al precio de mil sacrificios, publicaciones de tiraje forzosamente reducido mientras los grandes medios técnicos continuaràn en poder de sus propietarios burgueses, la libertad de prensa de la clase obrera debe consistir en arrancar de manos de los Luca de Tena, Godo, Mencheta, etc. tales medios de informacion, difusion y propaganda, para ponerlos al servicio de todas las organizaciones obreras y campesinas.

Hay que denunciar como una traicion, toda politica que con distintos pretextos se orientara a dejar en manos de sus propietarios burgueses las grandes imprentas, los grandes depositos de papel.

Y lo mismo puede decirse de las emisoras, que deben ser puestas a disposicion de las organizaciones proletarias, de las grandes salas, etc.

La asamblea constituyente

  1. En una situacion revolucionaria, el problema de la asamblea constituyente, puede aparecer como uno de los mas criticos. Segun las circunstancias la consigna de la "Constituyente" puede ser, como en Alemania, en 1918, una trampa fatal tendida por una burguesia hàbil; o como en Rusia, en 1917, un paso importante hacia la solucion revolucionaria de la crisis.

A causa de ello, de ser una aguda espada de dos filos, no es sorprendente que haya pocos problemas en el que aparezca con tanta agudeza el peligro de desviaciones y tendencias hacia el sectarismo y el ultraizquierdismo.

Razon de mas para comprender el papel que puede desempeñar la consigna de la "Asamblea Constituyente" en la situacion revolucionaria española.

La consigna de la "Constituyente" no sobrepasa la categoria de una consigna de transicion: la Asamblea constituyente no puede realizar la revolucion. Por eso, aun en los casos en que dicha consigna deba ser lanzada, hay que esplicar incansablemente a las masas, hay que advertirlas que la "Constituyente" no puede en si misma resolver, en definitiva, sus problemas y aspiraciones.

Salvo en casos extremadamente escepcionales, la consigna de la "Asamblea constituyente" no es una consigna que se empuja hasta su realizacion final. O és una consigna defensiva en el curso descendente de una ola revolucionaria que retrocede ante el contraataque de una dictadura militar; o si se emplea en una ola revolucionaria ascendente, es probable que a cierto punto la radicalizacion creciente de las masas harà posible su desbordamiento, a través del apoyo decidido a los organos de la dualidad de poder. En todo caso, ni que decir tiene que su empleo no corresponde a un periodo de "democracia" burguesa integral.

  1. En España, concretamente, la consigna de la "Asamblea Constituyente" podria tomar un valor importante y ayudar a la mobilizacion revolucionaria de las masas, en el caso de un reemplazo de Franco por la burguesia "liberal", producido en condiciones analogas a las que caracterizan, por ejemplo, la situacion en Francia bajo el regimen De Gaulle.

A toda tentativa de la burguesia, después de un reemplazo de Franco, de continuar gobernando por decreto, por poderes especiales, sin hacer ningun llamamiento directo al pueblo, la consigna por nuestra parte, en tal situacion, de "elecciones inmediatas" y de "convocacion de una Asamblea Constituyente", puede ofrecer durante un determinado periodo una contribucion apreciable a la mobilizacion revolucionaria de las masas españolas.

Libre determinacion de los pueblos. Federalismo. Independencia a Marruecos. Internacionalismo

  1. La consigna de la libre determinacion de los pueblos, debe ser esgrimida sistematicamente en el curso de la revolución española.

El federalismo en el cuadro del poder de la clase trabajadora, debe ser el principio fundamental de la estructuracion revolucionaria. Dicho federalismo es una arma decisiva en el plan de la destruccion del viejo aparato estatal burgués, un cauce para la accion y la iniciativa de las masas; una garantia para los derechos culturales y administrativos de las nacionalidades.

Este federalismo debe suponer, de un lado, la mas enérgica condenacion de todo nacionalismo, de toda tendencia a la separacion del cuerpo español en revolucion, tendencia que solo podria serle beneficiosa a la burguesia y que solo podria ser agitada por sus agentes, como palanca para destruir o desvirtuar la unidad indisoluble de la revolucion.

Este federalismo, de otro lado, precisa la mas absoluta centralizacion en la direccion de la economia planificada.

  1. La revolucion española se desarrollarà bajo el signo del internacionalismo. Esta orientacion no debe consistir solamente en una propaganda general, sino en una accion consecuente contra el imperialismo y por la revolucion mundial, apoyando todas las acciones revolucionarias que se produzcan en los demas paises y suscitando en ellos una radicalizacion politica a través de la propia orientacion.

  2. La revolucion española se desarrollarà bajo este signo internacionalista, y en todo el periodo que pueda extenderse entre su triunfo y el del proletariado mundial debe esgrimir dos palancas poderosas: Independencia de Marruecos; Expropiacion de los intereses de las grandes compañias estrangeras.

La primera consigna, ligada intimamente a una politica de destruccion de la gran propiedad y de todas las supervivencias feudales, deberà encontrar un eco profundo en el seno de los pueblos coloniales, arrastrados tambien en el proceso revolucionario mundial ya iniciado.

La segunda, combinada con llamamientos a la accion de solidaridad del proletariado internacional para una accion de defensa y de paralizacion de la contraofensiva imperialista, debe ser un instrumento de radicalizacion intensa no solo de la revolucion española, sino tambien del proceso revolucionario mundial.

Milicia obrera, disolucion del ejército, armamento del pueblo

  1. El problema del armamento y de la preparacion militar de los cuadros obreros, de su organizacion en grupos especiales de combate y de defensa, no debe ser dejado para después de la caida de Franco, sino que debe ser abordado ya desde ahora de mas en mas, en la medida que la descomposición del regimen franquista se hace mas patente, abordandose tal tarea con un caracter de unidad y de independencia de clase, de democracia proletaria.

  2. Todas las consignas de caracter revolucionario tomaràn un caracter de pura palabreria demagogica, sino parten del principio fundamental de que solo el armamento del proletariado y de los campesinos pobres constituye la unica garantia de la lucha revolucionaria.

Toda la accion, toda la propaganda por un programa de clase, debe, pues, conducir ante todo al problema, a la tarea del armamento de las masas trabajadoras, en la Milicia Obrera.

  1. La propaganda por el desarme de la burguesia y por el armamento de los obreros y campesinos pobres, debe partir no solo de consideraciones generales, sino de los propios problemas y preocupaciones de las masas en cada momento dado; y ademàs debe partir tambien de la propia experiencia del proletariado español, que ha constituido sus milicias durante el curso de la guerra civil; si bien al constituirlas sobre la base de sus partidos y organizaciones en vez de constituir una sola milicia obrera democraticamente estructurada, se orientó en un camino esencialmente erroneo.

  2. Ninguna confianza a los organismos del Estado burgués para pretendidas "depuraciones" del Ejército.

La leccion reciente de Italia, en la que fueron mantenidos los Badoglio y demàs congeneres, debe servir de ejemplo a mostrar a las masas obreras y campesinas de como entiende la burguesia tales depuraciones; ello en oposicion a la concepcion que tienen las masas de tales problemas, que la experiencia mas reciente aun en la Italia del Norte nos ha mostrado tambien.

Todo lo que no sea orientarse practicamente hacia la disolucion del Ejército, dejarà sin resolver el problema crucial de la Revolucion.

Esta disolucion, asi como la de la Guardia civil y de las restantes fuerzas represivas del Estado, solo serà real por la accion del proletariado, tomando en sus manos las armas arrancadas de manos de los cuerpos armados de la burguesia.

Comités obreros locales, regionales. Congreso de delegados obreros y campesinos

  1. Al igual que en Asturias, en 1934, en el 19 de Julio en las barriadas obreras, en las ciudades industriales, en las villas y aldeas surgieron los COMITES, que tomaron en sus manos el ejercicio del poder politico, economico y militar, apoyados en el armamento de la clase obrera y de los campesinos pobres.

Solo en este camino de los Comités es posible la victoria del proletariado español y de las masas populares.

  1. Los Comités del 19 de Julio eran designados en general por arriba, por las direcciones de las distintas organizaciones y partidos.

Cada Comité, ademàs, actuaba y vivia aislado, desconectado del conjunto del proletariado, del conjunto de Comités, en la escala provincial, regional, nacional.

Esta ausencia de base democràtica y de una centralizacion de actividades y de esfuerzos, debian ser dos condiciones mortales para los Comités de Julio.

Los futuros Comités deben ser constituidos por designacion directa de las masas obreras y campesinas, en sus fabricas, en sus sindicatos. Los Comités deben ser la representacion democràtica de todos los trabajadores, eligiendo democraticamente sus delegados, pudiendolos revocar en todo momento.

  1. Cada una de las luchas obreras, hasta culminar en el periodo abiertamente revolucionario, lleva implicita la constitucion de tales Comités, englobando a todo el proletariado, como expresion de la necesidad profunda de los trabajadores de dar una direccion unificada, verdaderamente democràtica, sin burocratismo de ninguna especie, a su mobilizacion de clase. El desarrollo de tales organismos, la coordinacion de sus actividades, su defensa encarnizada, contra los ataques y maniobras de la burguesia.

Cada Comité debe enviar sus representantes a los Congresos regionales, al CONGRESO NACIONAL DE DELEGADOS OBREROS Y CAMPESINOS. Cada Comité debe hacerse el animador de esta orientacion, suscitar reuniones de mas en mas amplias, vitalizar y fortalezer la existencia de los Comités.

  1. Estos Comités de masas seràn la unica organizacion surgida directamente del seno de los trabajadores de la ciudad y del campo. Ligados indisolublemente a los intereses y a las preocupaciones que los empujaràn a la accion en cada momento dado, su fuerza, su autoridad prevalecerà en definitiva frente al poder de la burguesia, si los Comités, animados por el partido revolucionario, toman plena consciencia de su fuerza y se orientan en el camino que resume la consigna: TODO EL PODER A LOS COMITES.

Ello serà el resultado de la propia experiencia de las masas trabajadoras y de la accion del partido revolucionario. La campaña por la constitucion de Comités, debe partir, pues, y apoyarse constantemente en los deseos, las necesidades y exigencias que en cada momento empujen a las masas a la accion. Los Comités, antes de convertirse en organos de poder, deben ser la expresion organizada y combatiente de la accion y los deseos de las masas.

Capitulo octavo. La construccion del partido revolucionario

  1. Las perspectivas y tareas revolucionarias que hemos analizado, son inconcebibles en su realizacion sin la existencia de una firme direccion revolucionaria, firme en las posiciones politicas y en los principios orgànicos.

Dichas tareas y perspectivas tienen un alcance europeo y mundial. El problema de la direccion revolucionaria para ser realmente resuelto, debe ser abordado desde este àngulo internacional. Hablar de Partido revolucionario, para nosotros significa hablar del PARTIDO MUNDIAL DE LA REVOLUCION SOCIALISTA.

  1. Para nosotros esta direccion mundial de la revolucion proletaria existe en el programa y la organizacion de la IV Internacional, que desde la degeneracion de la Tercera Internacional ha sabido dotar al proletariado de una experiencia, de un programa y de unos cuadros revolucionarios que se han curtido en la lucha por la fidelidad al marxismo revolucionario, al bolchevismo.

Este capital revolucionario lo reivindicamos; y estimamos que es apoyandose en él y en la organizacion que lo defiende, que debe edificarse el partido revolucionario del proletariado español.

"El movimiento de la IV Internacional —y ello es la mejor garantia para el futuro— ha pasado satisfactoriamente la prueba durisima de la segunda guerra mundial. Esta capacidad de los "comunistas-internacionalistas", no ha consistido en desconocer las crisis, los errores y las deserciones, sino en encontrar en el propio programa y en los propios métodos de organizacion los resortes necesarios para enderezar su curso y cohesionar sus cuadros.

  1. Tal caracterizacion de nuestra posicion, significa que nos mantenemos fielmente no solo dentro de la fidelidad a los principios fundamentales del marxismo, sino mas concretamente: que mantenemos nuestra fidelidad a los principios politicos y orgànicos del bolchevismo, como expresion del marxismo en la época contemporanea.

Los retrocesos sufridos por la clase obrera en el curso de estos ultimos años han producido una verdadera hecatombe en el campo de las corrientes pequeño-burguesas disfrazadas de marxismo. Revisar, reexaminar, dar una "nueva" teoria al movimiento obrero, son otras tantas expresiones "a la moda" entre los hombres y las organizaciones que no han sabido aplicar en sus propios actos el marxismo y, por ello, se han visto desarmados en el periodo de reflujo social que hemos vivido en estos ultimos años. Frente a todos ellos, nosotros reafirmamos que el marxismo nos aparece hoy mas que nunca la doctrina cientifica de la revolucion; y el bolchevismo el sistema de organizacion y de lucha politica de los marxistas de nuestro tiempo.

  1. Las concepciones federalistas sobre la organizacion politica de la revolucion proletaria en España, nada tiene que ver con la organizacion presente del partido revolucionario, que no debe ser la imagen anticipada de la futura sociedad sin clases, sino el instrumento de acero para destruir la sociedad capitalista y abrir el camino a la sociedad comunista de mañana.

Una politica obrera revolucionaria española debe centrarse en la estructura de un partido "nacional" y centralizado, y no en una hibrida e impotente amalgama de partidos "regionales".

La revolucion española constituye un todo; y es un partido lo que debe constituirse para su direccion. Un partido en el que la mas amplia democracia interna permita la elaboracion, la confrontacion y la critica constante de las posiciones politicas, al mismo tiempo que la mas férrea unidad y centralizacion en el desarrollo del combate revolucionario.

  1. La desercion politica y organica de los dirigentes de la antigua Seccion española de la Oposicion Comunista de Izquierda, ha dado como resultado que las posiciones de la IV Internacional en el seno de la revolucion española fueron defendidas solamente por la accion de algunos militantes revolucionarios. Solo en plena guerra civil, la actividad del grupo "La Voz Leninista" defendió el programa revolucionario y se constituyó como seccion española de la IV Internacional. Su debilidad numérica, su falta de raiz en el seno de la vanguardia obrera española, debia limitar considerablemente el alcance de tal actividad.

El reagrupamiento de los militantes españoles de la IV Internacional, la existencia en España y en la emigracion de militantes y de nucleos "comunistas-internacionalistas", constituye un paso importante en la construccion del partido revolucionario, que es el objetivo fundamental de los "Comunistas-Internacionalistas". En la tarea de construir el "Partido Comunista Internacionalista" español, otros nucleos o corrientes politicas pueden coincidir en la necesidad de tal tarea. Un trabajo sistemàtico de discusion y de clarificacion debe ser realizado en tal sentido por nuestros camaradas.

Una afirmacion nuestra debe ser formulada claramente, para dar una mayor seriedad y eficacia a tales actividades: Los "Comunistas-Internacionalistas" no somos un conjunto de militantes que "buscan una nueva base doctrinal al movimiento obrero" o que "estan en pleno periodo de revision", etcetera. Para nosotros de lo que se trata es de saber aplicar las bases politicas que nos han legado los IV primeros congresos de la Internacional Comunista y todo el material politico desarrollado después en defensa de la revolucion proletaria por el movimiento de la IV Internacional.

Es aportando nuestro capital revolucionario para confrontarlo con otros que estimen completarlo, mejorarlo o condenarlo que los "Comunistas-Internacionalistas" desarrollaremos nuestro esfuerzo para la construccion de una direccion revolucionaria.

MAYO, 1945