Contra la Corriente, n.º 6, agosto de 1943 (pág. 51). PDF del número completo
Hace meses, un grupo de refugiados españoles que se encontraban aquí en pésimas condiciones económicas, decidió ir a trabajar a los Estados Unidos. Habiéndoles sido negada la autorización para entrar legalmente al país del norte, se decidieron a hacerlo ilegalmente. Llegaron hasta California, donde fácilmente encontraron trabajo. Vivieron tranquilamente durante varias semanas, cuando apareció la policía pidiendo documentación.
Todos ellos fueron encarcelados y mas tarde condenados a tres meses de cárcel. A este odioso procedimiento se añade otro aun mas típicamente fascista. Las autoridades ejercían sobre ellos una presión continua -- amenazandoles entregarlos a Franco si no se decidían a engancharse para la conducción de convoyes americanos. Los imperialistas "democratas", pretenden así ahorrarse carne nacional. La mayoría del grupo se encuentra actualmente en los convoyes, dos han sido efectivamente entregados a Franco y otros dos, llamados Francisco Santamaría y Antonio Heras, pudieron regresar a México, reclamados por autoridades de este país. Nuestro informante añadió para terminar: "El hambre que se pasaba en los campos de concentración franceses no es nada comparada con el hambre en la cárcel de San Diego".