Contra la Corriente, n.º 11, enero de 1944 (págs. 18-19). PDF del número completo
El mariscal enmariscalado
Stalin ha descubierto al fin su verdadero título. Hasta ahora, las fórmulas obligadas en la U.R.S.S. para dirigirse a él o hablar de él, dentro de su pomposidad de rey de reyes asiático (sol del socialismo, padre de los pueblos, guía genial y otras modestias por el estilo), incluían la palabra camarada. Recientemente acaba de ponerse coto a esa familiaridad zafia. Queda estrictamente prohibido llamar camarada a Stalin. Ha de llamársele mariscal.
Millones de hombres, que por obligación tienen que pronunciar frecuentemente el nombre de Stalin, se habrán alegrado. Verse obligados a tratar de camarada al jefe de la contrarrevolución soviética, debía torturarles. La nueva disposición les libra de tan penosa obligación y además les proporciona una palabra muy justa para designar a Stalin. Cuando un revolucionario dice, señor obispo, su excelencia, su majestad o su santidad, el timbre de la voz está diciendo: gran canalla, explotador, opresor, asesino. Millones de hombres podrán pronunciar satisfecha y estentoreamente el nuevo título de Stalin: ¡mariscal, mariscal!
Una ley fascista de Roosevelt
No tenemos que dar citas de la proposicion de ley hecha por Roosevelt. Los periódicos diarios han dado el texto completo. Para comprender su significado político basta comprender lo que constituyó el alma de la propaganda de Hitler --olvidando a Mussolini--, antes de su subida al poder: los obreros no deben luchar contra los patronos, las huelgas no deben existir, todo el mundo debe ser puesto al servicio de la nación. La ley de Roosevlt está destinada igualmente a suprimir las huelgas y a poner a todo el mundo al servicio de "la nación". En el sistema de propiedad privada, la nación son los capitalistas. Por eso los capitalistas, tanto de Alemania como de Estados Unidos e Inglaterra, apoyaron a Hitler, como apoyarán ahora a Roosevelt, mientras que los obreros se opondrán. Esta proposición de una idea neta del camino que lleva el capitalismo mundial --Mussolini y Hitler han sido un adelanto del mismo. Trabajo forzado y supresión de derechos para los obreros; acumulación fabulosa de riquezas y dictadura totalitaria de las clases propietarias. No se trata en manera alguna de medidas de guerra, sino de la trayectoria natural del capitalismo.
Browder hinca rodilla ante el capitalismo
Despues de haber convertido la juventud comunista en juventud por la democracia, el compadre estadunidense de Stalin convierte el Partido comunista en Asociación para la educación comunista. Razones: en los Estados Unidos no hay lugar para la revolución social; por tanto el proletariado debe colaborar en el sostenimiento del capitalismo aun despues de la guerra y dejarse de aspiraciones a la toma del poder y de lucha de clases, para preocuparse sólo de aumentar la producción, esto es de sacrificarse para enriquecer mas a sus capitalistas.
Browder incluso trazó un plan de expansión imperialista para los Estados Unidos, en el discurso en que reconoció oficialmente su sumisión al capitalismo. Pero esto deberá ser tratado mas extensamente y en relación, no con el partido stalinista americano, sino con la burocracia bonapartista soviética, lo que reservamos para el número 13 de Contra la Corriente. El stalinismo mundial seguirá las huellas del americano. Ya nuestros renegados comunistas españoles se desviven por encontrar la mejor manera de prestar auxilio a la burguesía peninsular.
También los alemanes
Sin entrar en detalles, podemos informar a nuestros lectores que el Partido comunista alemán ha propuesto al Partido socialista del mismo país un acuerdo de acción para la postguerra sobre la base de la defensa de la propiedad privada "honorablemente" adquirida. Este detalle ahorra abundar en los demás. El partido socialista rechazó la proposición precisamente a causa de esa condición. A tanta degradación ha llegado el stalinismo que frente a él, la social-democracia, tradicional auxiliar del capitalismo, puede aparecer como defensora de la finalidad socialista. Naturalmente, la socialdemocracia seguirá desempeñando su cometido como antaño; pero los trabajadores deben contar con que el stalinismo se colocará aun a la derecha y constituirá, en momentos revolucionarios, una fuerza policíaca de choque al servicio de los grandes capitalistas.
No hay mas propiedad "honorablemente" adquirida que la producida exclusivamente por el trabajo del propietario. En cuanto intervienen los asalariados, aunque sea uno solo, hay explotación y por lo tanto propiedad capitalista, es decir, la propiedad que se caracteriza por la apropiación para una sola clase, de los elementos de producción. A la primera propiedad, el socialismo no necesita expropiarla; se disolverá voluntariamente en la propiedad socialista. Pero la expropiación de la segunda es hoy requisito indispensable de todo progreso social. Comprometiéndose a defenderla, el stalinismo certifica su respaldo a la contrarrevolución burguesa.
El trotskismo en Italia
El periódico trotskista inglés Socialist Appeal, cita un despacho de Berna al Svenska Dagbladet (16-10-1943): "Según interviews tenidas con representantes de los partidos políticos, el Partido comunista parece haber crecido mucho". El despacho termina con esta declaración: "Los dirigentes comunistas italianos son partidarios de Trostsky y por consiguiente son ideológicamente opuestos al actual régimen (stalinista) en Rusia". La noticia se confirma por un despacho al Evning Standard (27-11-1943), al decir que los comunistas están ganado influencia en Italia, y se dividen en grupos trotskistas y stalinistas.
El porvenir de toda revolución depende del alejamiento de la clase trabajadora de la influencia stalinista y reformista. Su adhesión al movimiento de la IV Internacional es la mayor amenaza para el capitalismo. La solidaridad de todos los explotados del mundo debe respaldar a nuestros camaradas italianos.
Los financieros americanos gobiernan a Italia
La prensa americana ha revelado recientemente los nombres de algunos de los funcionarios que trabajan en Nápoles al abrigo del A.M.G. (Gobierno Militar Aliado). Helos aquí: Ralph I. Straus, ex-secretario de R.H. Macy y Compañía; teniente coronel Robert T. Barrett, del Guaranty Trust Company; teniente cornel David J. Nielson, del Chase National Bank; y coronel Orlando Wilson, ex-jefe de policía de Los Angeles.
La guerra por la democracia empieza a revelarse, cual sostuvimos nosotros desde el principio, una guerra por el conrol financiero del mundo.
De Gaulle contra la libertad de prensa
Desde que de Gaulle domina en Argel, todos los periódicos han sido sometidos a una severa censura, exceptuando los stalinistas y gaullistas.