Nuevo Curso, n.º 3, 20 de julio de 1939 (págs. 14-16). PDF del número completo
En el momento en que la unificacion de los Bolcheviques-leninistas en Francia y en el Mundo, se deja sentir como una necesidad politica mas imperiosa que nunca, no carece de interes recordar las circunstancias en las cuales se ha desarrollado la crisis de los B.L. en Francia.
El 7 y 8 de Marzo de 1936 se celebro la conferencia constitutiva del Partido Comunista Internacionalista a la cual el Secretariado Internacional de la Liga Comunista rehusa participar. Esta Conferencia habia sido convocada por los camaradas excluidos del grupo Bolchevique-leninista del Partido Socialista Frances (S.F.I.O.) En Mayo-Junio 1936 se realizo la unificacion entre el P.C.I. y el grupo B.L.; pero en el mes de Octubre del mismo año los militantes del P.C.I. deciden retirarse de la organizacion unificada, existiendo por eso, hasta el presente, dos grupos de bolcheviques-leninistas en Francia.
¿Como ha sido posible la escision? ¿Porque ha habido escision? Tales son las cuestiones a las cuales los militantes de vanguardia todos, tienen el deber de encontrar la respuesta.
El llamado "caso Molinier"
El pretesto formal esgrimido por el Secretariado Internacional despues de 1935 es el de "el caso Molinier". Toda la lucha de los B.L. "oficiales" contra el P.C.I. tiende a hacer creer que la escision no ha sido motivada por otras cuestiones que por una de tipo "puramente personal". Hoy los dirigentes del P.S.O.P. para rechazar la peticion de ingreso en el Partido del camarada Molinier han "razonado" su negativa apoyandose en las argumentacion del Secretariado Internacional y la Comision de Control para subrayar que, segun su criterio, no se trata nada mas que de un caso personal, omite en el informe que ha presentado al Congreso el caso de los camaradas Frank y Trocello que habia sido llevado ante la Comision de encuesta.
Realmente es demasiado facil explicar la crisis de los B.L. por un caso personal. Para nosotros ni hay ni puede haber "caso Molinier"; la crisis de los partidarios de la IV Internacional en Francia esta determinada por los mismos motivos que las ocurridas en diversos paises (Holanda, Belgica, Inglaterra, Grecia, Mexico, España). Los metodos del S.I. se han evidenciado como absolutamente ineficaces para agrupar en los diversos paises del mundo a la vanguardia revolucionaria. La experiencia de la guerra civil de España confirma tragicamente nuestra apreciacion.
Entre el S.I. y los camaradas del P.C.I. no existen divergencias principales, no hay desacuerdo sobre el programa que es el de la IV Internacional, y desde su constitucion, el P.C.I. ha mantenido firme su fidelidad a este programa. En el curso de los años que acaban de transcurrir esta fidelidad jamas ha sido desmentida, los militantes del P.C.I. tienen consciencia de haber servido siempre a las ideas bolcheviques-leninistas.
Pero hay un desacuerdo profundo sobre las cuestiones de organizacion y de nada sirve querer ocultar estas divergencias que nos separan detras del topico de "un caso personal".
La primera escision
En 1935, el grupo B.L. salia de las filas de la socialdemocracia y trataba entonces de construir en Francia el nuevo partido y de atraer hacia nosotros, sobre nuestro programa politico, al mayor numero posible de trabajadores. Los mismos que nos criticaban de agarrarnos desesperadamente al Partido Socialista, se evidenciaron a continuacion incapaces de utilizar el ascenso revolucionario que se produjo en Francia con ocasion de los movimientos fascistas de 1934. La misma incapacidad se repitio en Junio de 1936, en que, a pesar de las grandes luchas proletarias, de la ocupacion de las fabricas, la IV Internacional no ha crecido con ellas.
Entonces, que no se trataba en sus comienzos mas que de un desacuerdo tactico, sobre la constitucion de Comites amplios destinados a favorecer la ruptura con los dirigentes reformistas de los obreros que evolucionaban hacia nuestras posiciones politicas; los metodos del S.I. permitieron que entre los militantes B.L. se abriese una fosa infranqueable.
Hoy, lo que esta en cuestion en todos los problemas de organizacion, la forma en que se trata de construir la nueva Internacional y el reagrupar en el mundo, sobre el programa politico de los bolcheviques-leninistas la parte mas avanzada de la clase obrera; lo que esta en cuestion es la constitucion de la nueva direccion revolucionaria del proletariado.
Cuando ocurrio la primera escision, el S.I. aparecio no como una direccion revolucionaria sino como un organismo fraccional, que emprendia con tenacidad la destruccion de una tendencia formada en el seno del grupo B.L.; para decirlo con una expresion de Trotsky, el S.I. tuvo en cuenta solamente "los procedimientos eficaces" para la liquidacion de una tendencia bolchevique-leninista en desacuerdo con la direccion sobre problemas tacticos.
La experiencia del P.C.I.
Desde Octubre de 1936 hasta su entrada en el P.S.O.P., el Partido Comunista Internacionalista ha vivido como organizacion independiente y ha dado pruebas suficientes de que era una organizacion obrera y no una "pandilla" agrupada alrededor de un hombre. Sus publicaciones que son el reflejo de su actividad constituyen a este proposito, para los militantes de vanguardia un testimonio preciso.
En el curso de la guerra civil española -en la que participaron varios militantes del P.C.I.- tuvo que diferenciarse del Secretariado Internacional. Este representado en España por hombres cuyo pasado, transcurrido en los medios surrealistas, no le predisponia a emprender tareas como las que determinaba la necesidad real del momento, adopta una actitud sectaria, se pronuncia contra la entrada de los B.L. en el POUM y se muestra incapaz de utilizar la voluntad de lucha del proletariado español y sus aspiraciones progresivas.
En el momento de la constitucion del P.S.O.P. es el P.C.I. quien primero afirma la necesidad del reagrupamiento revolucionario en el seno de la organizacion centrista. Los mismos que entonces denunciaron el ingreso en el P.S.O.P. como una capitulacion de la "banda molinierista" ingresan hoy en el partido, despues de haber sido disueltos en tanto que seccion Francesa de la IV Internacional, segun expresa la resolucion del S.I.
Desde 1936 hasta fin de 1938 el P.C.I. ha luchado constantemente por la creacion de la IV Internacional, denunciando al secretariado internacional como una organizacion fraccional incapaz de asociar a los militantes de vanguardia. Las crisis que han conocido las diferentes secciones B.L. no son producto de la casualidad, sino que son las consecuencias de los metodos burocraticos del S.I. y del camarada Trotsky.
Los metodos del Secretariado Internacional
El Secretariado Internacional jamas ha sido una organizacion controlada por los militantes de las secciones nacionales. Despues de la exclusion de Raymond Molinier, otros responsables internacionales, como Zeller, han podido ser excluidos de las filas de la IV Internacional sin que ninguna explicacion clara haya sido dada jamas por el organismo internacional. En el P.O.I. (seccion francesa del S.I.) ha habido exclusiones de militantes, suspensiones de militantes, reintegraciones el seno del partido de militantes excluidos o suspendidos, pero todo ello sin jamas dar la menor explicacion a los militantes de base.
La Conferencia Internacional convocada en 1936 por el S.I. pudo celebrarse sin que los miembros del Comite Central de la seccion francesa, hubieran sido avisados de la convocacion de esta conferencia internacional, en la que, por consiguiente, la seccion francesa estuvo representada por delegados que no habian sido regularmente mandatados.
En 1938, en ocasion de la muerte de Leon Sedov, hijo de Trotsky, el S.I. no ha vacilado, para cubrir las necesidades de su lucha de tendencia, en llenar de calumnias a camaradas que militan en el movimiento obrero despues de largos años, y que tuvieron siempre, hasta el momento de la muerte de Leon Sedov, la confianza de este y tambien la de Trotsky mismo. Sin embargo, en 193[ilegible] Trotsky, escudado en el Secretariado Internacional no ha dudado en emplear, contra la compañera de Leon Sedov, miembro del P.C.I. con el solo objeto de liquidar a este, unos procedimientos indignos de un militante revolucionario. Toda la documentacion publicada en "LA VERITE" sobre esta cuestion es suficientemente elocuente. A ella remitimos al lector.
Y no hemos sido nosotros quienes en ese momento hemos suscitado cuestiones personales, sino Trotsky mismo y el S.I. en pleno quienes, para sus necesidades de lucha fraccional, no dudan en utilizar, cada vez que les es necesario, las dificultades personales de los militantes que estan en desacuerdo con estos metodos.
Para la unificacion de los B.L.
La primera etapa del reagrupamiento de la vanguardia en Francia y en el mundo es la unificacion de los bolcheviques-leninistas. Esta unificacion debe hacerse sobre el programa comun, pero es evidente que para que sea eficaz no habra de hacerse sobre las mismas condiciones de la unificacion francesa de 1936 en el seno del P.O.I. Hoy, cada militante de vanguardia, puede comprender por la experiencia pasada, que los metodos del S.I. han hecho quiebra, pero es necesario sacar de esa misma experiencia pasada todas las conclusiones politicas necesarias. Solamente en este sentido se podra evitar la repeticion de los errores del pasado y como la unificacion de los B.L. señalara un paso adelante en el camino por el reagrupamiento revolucionario y de la construccion de la IV Internacional.
Por nuestra parte, siempre hemos defendido la idea de una Conferencia Internacional, la unica calificada para elegir una direccion internacional y para decidir sobre los problemas que plantea la organizacion de la nueva internacional. Nosotros no somos de los que se [ilegible] por el fracaso de la IV Internacional "existente", sino que, por el contrario que es la hora de la IV Internacional y estamos persuadidos que, a pesar de los esfuerzos de los [ilegible]tas, no hay reagrupamiento internacional posible al margen del programa bolchevique-leninista.
Nosotros no estamos de acuerdo con Sneevliet, Maslov o Vereecken. Estamos muy lejos de pensar que la experiencia del proletariado español haya invalidado las previsiones de los B.L. En esta experiencia vemos, por el contrario, la confirmacion de todo cuanto hemos defendido en los ultimos años. Y la experiencia española nos recuerda que la tarea mas urgente es la construccion del nuevo partido revolucionario, como nos recuerda tambien, que un programa politico por muy justo que sea y por mucha que sea la buena voluntad no pueden suplir los desmayos en el terreno internacional.
Seguros de esta experiencia, trabajamos por la unificacion de los B.L. y sometemos al estudio de todos los militantes de vanguardia, como una contribucion al problema de la organizacion, la experiencia del Partido Comunista Internacionalista.
Andre DUPUIS.