Escrito por Friedrich Engels en Barmen o Elberfeld en 1836; el manuscrito va acompañado de un dibujo suyo. Publicado por primera vez en facsímil en Die Internationale (Berlín, año 2, cuaderno 26, 1 de diciembre de 1920). Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Historisch-kritische Gesamtausgabe, sección I, tomo 2 (Berlín, 1930, p. 464), por la Escuela de marxismo, 2026. La versión es literal, verso a verso, sin rima. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Me alborean en la lejanía
tantas imágenes dulces,
como a través de las nubes las estrellas
brillan suaves y tiernas.
Se acercan; ya reconozco
su figura:
veo a Tell, el arquero,
a Sigfrido, al monstruoso dragón;
se me acerca Fausto, el obstinado;
Aquiles avanza;
Bouillon, el noble paladín,
con su coro de caballeros;
se acerca —no os riáis, hermanos—
don Quijote, el héroe,
que en su noble corcel
recorre el ancho mundo.1
Así vienen y se desvanecen
según pasan de largo;
¿puedes atarlas?,
¿detener su rápida huida?
¡Ojalá se te aparezcan a menudo,
las figuras de la dulce poesía,
para que disipen las penas,
tan suaves como se te acercan!
Guillermo Tell, el héroe suizo del drama de Schiller; Sigfrido, el matador del dragón del Cantar de los nibelungos; Fausto, el de Goethe y del libro popular; Aquiles, el de la Ilíada; Godofredo de Bouillon, caudillo de la primera cruzada, y don Quijote. Engels dedicó en 1839 un artículo a los libros populares alemanes. ↩