Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, suplemento del n.º 112, 26 de septiembre de 1848 (Colonia), p. 1; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán

* Colonia, 24 de septiembre. El señor fiscal Hecker es el hombre más agobiado de Colonia. Desde hace varios días se esfuerza en averiguar, interrogando personalmente a testigos, qué pecados contra el Espíritu Santo del Código Penal se cometieron en la asamblea popular de Worringen. Hasta ahora el resultado de sus pesquisas habría sido mínimo, 1) porque no ocurrió nada contrario a la ley, 2) porque difícilmente recuerdan ya los testigos lo que dijo cada uno y, sobre todo, en qué contexto lo dijo. En cuanto al punto 2, preferiríamos remitir al señor Hecker a la banda de policías disfrazados y de mouchards taquígrafos que merodeaba por el prado. Aunque, claro, si varios de estos pilares del Estado ya no saben atestiguar nada, no nos extrañará. Uno de ellos, en particular, estaba ya a mediodía tan borracho que iba llorando de una mesa de taberna a otra, disfrutando agradecido de las bebidas que le ofrecían y contando «en confianza» que, si bien estaba allí como espía, por lo demás era una buena persona.