Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 24, 24 de junio de 1848 (Colonia), pp. 2-3, sección «Italia» (sin la noticia de Venecia del 13 de junio, que el periódico da como tomada de otro diario); atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.

* Turín, 15 de junio. Al señor Moritz Wagner, del n.º 161 de la Augsburger Allgemeine, le responde La Concordia de la manera siguiente:

«Al señor Wagner solo queremos decirle un par de palabras. Con el menor esfuerzo podría convencerse —si tuviera ganas de mirar a la cara a la verdad desnuda— de que el Tesoro austriaco percibía de Lombardía la enorme suma de 40 millones de ingresos netos anuales; de que todo ese dinero iba a parar al hondo remolino de Viena; de que la vieja e inalterable deuda del Monte lombardo-véneto fue cargada, contra toda ley divina y humana, de manera bribona, con deuda austriaca; de que, por tanto, Lombardía no puede ni debe tener parte alguna en la enorme deuda pública, ese fruto de la "sabia" administración austriaca. Pero si se quisiera imponer a toda costa a la exprimida Italia del Norte una gran parte de aquella deuda que le es completamente ajena, responderíamos que sí, pero añadiendo que esa gran parte está pagada desde hace mucho. Entretanto, sepa el signor Wagner que Venecia y las provincias venecianas, igual que Lombardía y el Piamonte, impondrán su libertad, o Lombardía y el Piamonte preferirán hundirse por completo.»

† Turín, 16 de junio. Ayer se consumó la unión de Lombardía con el Piamonte. El ministro Vincenzo Ricci presentó a la Cámara de Diputados el solemne tratado establecido al respecto por el gobierno provisional de Milán y el ministerio sardo. Pronunció al mismo tiempo un breve discurso en el que cada palabra daba testimonio del más hondo entusiasmo por la unidad y la libertad de Italia.

* Milán, 12 de junio. Llega aquí la noticia de que anoche el exministro austriaco conde Montecuccoli fue hecho prisionero por la Guardia Nacional en Campo Dolcino y conducido a Milán.

§ Milán, 14 de junio. Noticias del cuartel general hacen suponer que Carlos Alberto se propone atacar Verona de inmediato, aunque se asegura que Radetzky ha entrado en esa ciudad con 10.000 hombres. El ataque debe comenzar hoy.

** Roma, 12 de junio. En la sesión de hoy de la Cámara de Diputados, tras largos debates, se declararon válidas las actas de todos los 52 miembros presentes. A continuación, el abogado Sereni fue elegido presidente por 31 votos.

* Nápoles, 8 de junio. Ha aparecido la nueva ley sobre la reorganización de la Guardia Nacional. Mañana volveremos sobre ella.

† Palermo, 10 de junio. En el curso de la sesión de ayer de la Cámara de los Comunes, el ministro de Asuntos Exteriores anunció que había recibido despachos de Londres que le comunicaban que Inglaterra quería reconocer la independencia de Sicilia si esta elegía un rey del círculo de los príncipes italianos. Asimismo, había recibido de París las noticias más amistosas.

Roma, 9 de junio. La Pallade hace mordaces observaciones sobre el hecho de que en la lista de los bienes eclesiásticos sobre los que se ha hipotecado la deuda pública recién contraída de dos millones y medio no figura ni una sola de las fincas que pertenecen a los jesuitas. Naturalmente, el razonamiento popular no se detiene ahí, sino que avanza hacia delante y hacia los lados, y querría embargar no solo esas hermosas posesiones, sino también todas aquellas que desde hace tiempo la Compañía de Jesús, según sospecha este periódico, ha enajenado en apariencia.

Padua. En una proclama del teniente mariscal de campo Welden del 31 de mayo se afirmaba que el 22 de mayo unos austriacos heridos y prisioneros habían sido fusilados por cruzados italianos en el hospital de Castelfranco, y se declaraba que haría una guerra de exterminio contra esas «hordas dignas del aborrecimiento general». Pocos días después Durando declaró falsa esta afirmación en un escrito fechado en Vicenza el 6 de junio. Una orden del día de Welden del 5 de junio tiene que admitir ahora, avergonzada, que el crimen que él había imputado a los cruzados romanos no fue cometido por ellos; que las declaraciones de heridos fugitivos que lo relataban, recogidas judicialmente, se han reconocido inexactas; que, por tanto, se modifica su orden del día del 26 de mayo: las tropas prisioneras y los crociati prisioneros serán tratados según los usos de la guerra. Si todas las infamias cometidas por el lado austriaco pudieran sacarse a la luz del mismo modo, uno se asombraría de qué discípulos tan aplicados ha dejado Metternich en el ejército y en la administración civil.

× Valeggio, 12 de junio. Las hordas de Radetzki no se contentan con despojar todas las casas e iglesias de todo su ajuar, sino que profanan también el tabernáculo, esparcen las hostias por la calle, etc. En Mantua el gobernador, por orden de Radetzki, ha hecho retirar toda la platería de todas las casas e iglesias, así como del barrio judío (el gueto), fundirla y acuñar con ella «veintenas». Los croatas irrumpieron en todas las casas so pretexto de buscar armas escondidas y cometieron con ello infamias inauditas. De los palacios y casas cerradas cuyos dueños no están en Mantua se llevaron todo lo que de algún modo podía servirles para sí o para vender. Los grandes espejos, mesas, armarios y todo lo que pesa demasiado lo hicieron añicos. Se apoderaron de los vestidos de seda de mujer, se los pusieron y así disfrazados recorrieron las calles y las tabernas gritando burlonamente: «vedere qui! mi star contessa N. N. — Marchese T.... etc.» («¡Mirad aquí! yo ser condesa N. N. — Marquesa T.... etc.»). Después de que Radetzky quitara a los propietarios el ganado y el forraje, impusiera un tributo del 14 % sobre la venta de víveres y mercancías de toda clase, arrancara a los mantuanos, exprimidos desde hacía tanto tiempo, una contribución forzosa de 600.000 veintenas y recaudara otras 300.000 en las aldeas de los alrededores, estableció además un nuevo impuesto basado en los datos de los espías. En cuanto se le informa de que tal o cual percibe unos ingresos anuales de 8000 a 10.000 liras, se envía de inmediato, sea o no cierto el dato, a unos soldados que le exigen el pago inmediato de 2000 a 3000 liras. Si no puede pagarlo, lo arrastran sin más a la cárcel. Además de los croatas, Radetzky se sirve también de algunos vagabundos de la hez del pueblo como auxiliares para cualquier infamia, a los que paga 1 o 2 liras diarias y a los que utiliza exactamente igual que el otro esbirro de verdugo en Nápoles utiliza a los lazzaroni. El martes pasado exhortó a los mantuanos a aprovisionarse para 6 meses. Quien no quisiera hacerlo debía abandonar inmediatamente la ciudad, cuya población se ha reducido ya a 15.000 almas. La plaza Virgiliana está llena de ganado robado, grano y víveres de toda clase. Radetzky ha hecho llevar a Verona 300 cabezas de ese ganado y declarar a los habitantes de allí que era una parte del botín tomado a los piamonteses.

Luego marchó con 12.000 hombres contra Padua, mientras otras dos columnas tomaban el camino de Vicenza. Cuando los habitantes del gran burgo de Este supieron que se acercaban aquellas hordas crueles y rapaces, tocaron a rebato con todas las campanas. Todo el mundo, jóvenes y viejos, tomó las armas. Con el apoyo de una parte de las tropas de Durando, se dejó pasar a los austriacos por un puente de madera que cruza un afluente del Adigio; luego, a una señal convenida, se cortó el puente, mientras desde el otro lado se lanzaba un ataque furioso contra el enemigo. Salió tan bien que los austriacos dejaron un par de miles de muertos en el sitio y llevaron por caminos desviados a Verona una multitud de heridos: llegaron allí 80 carros cargados de ellos. En los hospitales de Mantua tienen 4000 enfermos. Ante estas noticias, Radetzky dio orden de evacuar a toda prisa de Verona todas las cancillerías y oficinas. Sus caballos y equipajes los ha enviado al Tirol. Los nuestros presionan hacia el valle alto del Adigio. Creo que cruzaremos el Adigio y no daremos a Radetzky tiempo para rehacerse.