Escrito por Friedrich Engels en Colonia el 8 de septiembre de 1848 y publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 99, del 10 de septiembre de 1848. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 5 (Berlín, 1959, pp. 390-392), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

Colonia, 8 de septiembre, a las 10 de la noche. El ministerio de la acción1 ha caído. Después de haber «tropezado» varias veces, ya solo se sostenía por su desvergüenza. Al final, las exigencias cada vez mayores del ministerio le han mostrado a la Asamblea cuál era el secreto de la existencia del ministerio.

En la sesión de ayer de la Asamblea pactista2 se debatió la moción Stein.3 La moción dice así:

«Es deber urgente del ministerio de Estado dictar sin más el decreto acordado el 9 de agosto, para tranquilizar al país y para evitar una ruptura con la Asamblea.»

El ministerio había declarado que no se prestaría a ningún paliativo ni a ninguna mediación.

La izquierda había declarado que se retiraría si la Asamblea abandonaba su acuerdo del 9 de agosto.

Pues bien, en la sesión de ayer, tras un discurso insustancial del presidente del gobierno,4 el diputado Unruh5 presentó la siguiente enmienda:

«Considerando que los acuerdos del 9 de agosto no pretenden indagar las convicciones ni forzar las conciencias, sino solo establecer la concordancia entre pueblo y ejército necesaria en el Estado constitucional y evitar las tentativas reaccionarias, así como nuevos conflictos entre los ciudadanos que pertenecen al ejército y los que pertenecen al estado civil,

la Asamblea declara

que el ministerio no posee la confianza del país si sigue resistiéndose a dirigir al ejército un decreto conforme al acuerdo del 9 de agosto.»

A esta enmienda del centro izquierda se opuso una segunda del centro derecha, presentada por el diputado Tamnau.

Dice así:

«La Asamblea Nacional se servirá declarar lo siguiente: la Asamblea Nacional, con su acuerdo del 9 de agosto de este año, se propuso que se dirigiera a los jefes del ejército un decreto semejante al que los ministerios de Hacienda y del Interior dirigieron el 15 de julio a los presidentes de gobierno. No pretende obligar a los oficiales del ejército a manifestar sus convicciones políticas ni prescribir al ministro de la Guerra el texto del decreto. Considera necesario, en interés de la paz ciudadana y para fomento del nuevo sistema de Estado constitucional, un decreto de esa clase en el que se advierta a los oficiales del ejército contra las tentativas reaccionarias y republicanas.»

Después de un rato de debate en un sentido y en otro, el «noble» Schreckenstein6 se declara conforme en nombre del ministerio con la enmienda Tamnau. ¡Y eso después de la orgullosa afirmación de que no aceptaría ninguna mediación!

Después de que el debate se prolongara todavía un rato, después de que incluso el señor Milde7 advirtiera a la Asamblea que no se convirtiera en una Convención nacional revolucionaria (¡el miedo del señor Milde es del todo superfluo!), se vota, en medio de una enorme afluencia del pueblo hacia la sala de sesiones:

Votación nominal:

La enmienda Unruh, rechazada por 320 votos contra 38.
La enmienda Tamnau, rechazada por 210 votos contra 156.
La moción Stein, aprobada por 219 votos contra 152. Mayoría contra los ministros:

67 votos.

Uno de nuestros corresponsales de Berlín informa:

La agitación ha sido hoy grande en la ciudad; miles de personas rodeaban el edificio de sesiones de la Asamblea, hasta el punto de que el señor Reichensperger,8 cuando el presidente leyó el mensaje, enteramente leal, de la milicia cívica, propuso que la Asamblea trasladara sus sesiones a otra ciudad, ya que Berlín estaba en peligro.

Cuando la noticia de la derrota del ministerio llegó al pueblo congregado, estalló un júbilo indescriptible, y cuando salieron los diputados de la izquierda los acompañaron con «¡vivas!» ininterrumpidos hasta Unter den Linden. Pero cuando se divisó al diputado Stein (el autor de la moción votada hoy), el entusiasmo llegó a su punto más alto. Algunos hombres del pueblo lo subieron enseguida a hombros y lo llevaron así en triunfo hasta su hotel de la Taubenstraße. Miles de personas se unieron a la comitiva, y entre continuos hurras las masas desembocaron en la plaza de la Ópera. Nunca se ha visto aquí semejante expresión de alegría. Cuanto mayor era la inquietud por el resultado, tanto más sorprendente es la brillante victoria.

Contra el ministerio votaron la izquierda, el centro izquierda (el partido Rodbertus-Berg) y el centro (Unruh, Duncker, Kosch). El presidente votó en las tres cuestiones a favor del ministerio. Según esto, un ministerio Waldeck-Rodbertus9 puede contar con una mayoría completa.

Tendremos, pues, el gusto de ver pasearse por aquí dentro de pocos días al autor del empréstito forzoso,10 al ministro de la acción, al señor Hansemann, «Excelencia», retomar el hilo de su «pasado burgués» y meditar sobre Duchâtel y Pinto.11

Camphausen cayó de manera decorosa. ¡El señor Hansemann, que lo hizo caer con sus intrigas, el señor Hansemann ha tenido un final de lo más triste! ¡Pobre Hansemann-Pinto!

  1. Nombre que David Hansemann (1790-1864), banquero de Aquisgrán y ministro de Hacienda, dio al gabinete Auerswald-Hansemann, que gobernó Prusia de junio a septiembre de 1848. ↩

  2. Así llamaba la Neue Rheinische Zeitung a la Asamblea Nacional prusiana, reunida en Berlín desde el 22 de mayo de 1848 para «acordar» (vereinbaren) la constitución con la Corona. ↩

  3. El 9 de agosto de 1848 la Asamblea había aprobado una moción del diputado Julius Stein (1813-1889) que pedía al ministro de la Guerra un decreto por el que se advirtiera a los oficiales contra las tentativas reaccionarias y se invitara a dejar el ejército a los que no compartieran las convicciones constitucionales. El ministerio no lo ejecutó, y el 7 de septiembre Stein pidió que se le obligara a hacerlo. ↩

  4. Rudolf von Auerswald (1795-1866), presidente del gobierno prusiano de junio a septiembre de 1848. ↩

  5. Hans Viktor von Unruh (1806-1886), ingeniero, diputado del centro izquierda y después presidente de la Asamblea Nacional prusiana. ↩

  6. Ludwig Roth von Schreckenstein (1789-1858), general, ministro de la Guerra de Prusia de junio a septiembre de 1848. ↩

  7. Karl August Milde (1805-1861), fabricante de Breslau, ministro de Comercio de Prusia de junio a septiembre de 1848. ↩

  8. Peter Reichensperger (1810-1892), magistrado renano, diputado de la derecha en la Asamblea Nacional prusiana. ↩

  9. Benedikt Waldeck (1802-1870), jefe de la izquierda de la Asamblea Nacional prusiana; Johann Karl Rodbertus (1805-1875), economista, jefe del centro izquierda. ↩

  10. El proyecto de ley de Hansemann de agosto de 1848 sobre un empréstito forzoso. ↩

  11. Charles Duchâtel (1803-1867), ministro del Interior de Luis Felipe; Isaac de Pinto (1717-1787), financiero y especulador holandés, autor de un tratado sobre la circulación y el crédito. ↩